Editorial 112
Quizá Leonardo da Vinci a veces dejaba las cosas inconclusas, porque se daba cuenta de que no podrían realizarse y prefería pasar a otra idea, a otro artilugio, a otra genialidad.
Quizá Leonardo da Vinci a veces dejaba las cosas inconclusas, porque se daba cuenta de que no podrían realizarse y prefería pasar a otra idea, a otro artilugio, a otra genialidad.
Hablamos de la muerte largo y tendido, y la analizamos desde distintos ángulos y cristales: el científico, el histórico, el cotidiano, el folklórico y el humorístico.
Viajar es uno de los placeres más extraños y también uno de los más recientes en la historia de la humanidad, pues en la Antigüedad la gente no acostumbraba desplazarse de su lugar de origen, a menos que fuera estrictamente necesario.
Recorremos en este número, a los clásicos, los diez lugares que nunca conoceremos, el uso de razón y un gran artículo de Juan Goytisolo: «Belleza sin ley».
El sexo figura, junto con el hambre, entre las principales motivaciones de la acción humana y fuerzas selectivas de la evolución cultural. Porque el sexo es parte de nuestra naturaleza, este número esta dedicado enterito al sexo.
Dice mi mamá que una de las primeras frases que dije cuando empecé a hablar fue la respuesta a un mesero: «¿Qué va a tomar la niña?», a lo que yo, cien por ciento segura, me adelanté con «Una cervecita de barril embotellada, por favor».
Porque este número tiene pesquisas de lo más disímbolas, algunas de lo más interesantes y otras tan sorprendentes que nos sacarán más de una sonrisa o, con suerte, varias carcajadas.
La primera ciudad del Nuevo Mundo, la capital de la Nueva España, la capital de México que nacía, la ciudad que albergó a un emperador austriaco, la de la guerra de los pasteles, la ciudad de los palacios, la ciudad de las ciudades: México.
Como les gustó tanto la primera parte de este ponte a prueba, volvimos a echarnos un clavado a El Chingonario para traerles palabras y definiciones de los derivados del verbo chingar.
En aymara, una lengua de la familia quechua hablada en Bolivia —donde es una de las lenguas indígenas principales—, en Perú, Chile y en parte de la Argentina, tiempo y espacio son uno solo y al serlo en la lengua, lo son también en la forma de percibir el mundo de sus hablantes.