Las mil noches y una noche
«Cuentan —pero Alá sabe más— que hace algún tiempo cierto sultán cabalgaba hacia La Meca con su séquito, y en el trayecto se encontró a un decrépito asceta que plantaba una palmera a la orilla del camino. El sultán desmontó y se dirigió a él en estos términos: —¡Pero viejo! ¡Usted ya es un anciano! …









