El campo y sus quehaceres pueden parecer terreno vedado para quienes la vida transcurre entre el pavimento y el esmog citadinos. Esto es particularmente notorio con ciertas palabras que, a oídos capitalinos, son perfectamente intercambiables; pero, como se verá en este artículo, a veces es muy fácil meter la pata y quedar como un «urbano cosmopolita ignorante».
por Alonso Núñez
En Algarabía 68 descubra qué diferencia hay entre «cordero, borrego, carnero», entre otros animales de granja.

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