Los contrónimos, también llamados «autoantónimos» o «palabras reversibles» en español, son un ejemplo fascinante de la complejidad y la riqueza del lenguaje, sobre todo de la lengua inglesa, la cual las acuñó. También se les conoce como antagónimos o palabras de Janus, en honor al dios romano Janus que tenía dos caras.1
Por ejemplo, en el inglés la palabra fast puede significar ‘rápido’: «He drives a fast car» —‘Él conduce un auto veloz’—; o ‘constreñido, asegurado, atascado’: «The car was stuck fast in the mud» —‘El coche se atascó de volada en el lodo— o «Fasten your seatbelt» —‘Asegura tu cinturón de seguridad’.
Quiralidad lingüística
Es difícil determinar cuál fue el primer contrónimo registrado en la historia del inglés, ya que la existencia de contrónimos depende de cómo evoluciona el significado de las palabras con el tiempo y cómo son utilizadas en diferentes contextos por los hablantes. Recordemos que en la lengua, como decía Eugenio Coseriu: «El uso hace la norma».2
Sin embargo, algunos de los contrónimos más antiguos documentados en inglés son los verbos to cleave, que puede significar tanto ‘dividir’ como ‘unir’, y to dust, que es ‘añadir o quitar polvo’. Estas palabras tienen orígenes que se remontan a la época del inglés antiguo y han conservado sus contradicciones de significado hasta el día de hoy.
Muchas de estas definiciones surgen del uso del lenguaje informal y otros se desarrollan como resultado de su uso frecuente con tonos sarcásticos; por ejemplo, la palabra sanction puede significar tanto ‘aprobar’ como ‘castigar’: «The Project received the sanction of the city council» —‘El proyecto obtuvo la aprobación del municipio’— o «The school sanctions bad behavior» —‘La escuela castiga la mala conducta’.
Los contrónimos también existen en otros idiomas; por ejemplo, en el español, la palabra «inflamable», puede significar tanto «capaz de inflamarse» como «incapaz de inflamarse», dependiendo del contexto.
¿Cómo surgen?
Los contrónimos pueden surgir por varias razones diferentes, que incluyen:
DIFERENTES ETIMOLOGÍAS. Se trata de palabras con diferentes orígenes pero con la misma forma. Por ejemplo, fine puede significar de «alta calidad» o «aceptable»: «That’s a fine wine you picked out» —‘Elegiste un buen vino’— o «I know it’s not perfect. But it’s fine for now» —‘Sé que no es perfecto. Pero está bien, por ahora’.
AMPLIACIÓN SEMÁNTICA. Una palabra con un significado limitado puede adquirir un significado más amplio y general con el tiempo. Por ejemplo, to lease significa «rentarle tu propiedad a alguien» y «rentarle a alguien su propiedad»: «She leased her apartment to her cousins while she traveled» —‘Ella le rentó su depa a sus primos’— o «They leased their apartment from their cousin» —‘Ellos le rentaron el depa a su primo’—. Que es un poco como la palabra alquilar/rentar en español, cuando dices: «Rento un departamento», no queda claro si tú eres el casero o el inquilino.
DIFERENCIAS DE USO DIALECTAL. Las palabras pueden tener distintos significados en diferentes variedades de inglés. Por ejemplo, en inglés americano, el verbo to table cuando se aplica a procedimientos parlamentarios significa «sacar algo del debate», mientras que en inglés británico significa «poner algo a debate»: «The commitee decided to table the proposal until the next meeting» —‘El comité decidió posponer la propuesta para la siguiente junta’— o «A motion was tabled to address the budget concerns» —‘Se trajo a la mesa una moción para abordar las preocupaciones presupuestarias’.
TRADUCCIÓN. En algunos idiomas, la raíz de una palabra asociada con un solo evento puede traducirse para que parezca contronímica. Por ejemplo, la palabra latina hospes se puede traducir como ‘huésped’ o como ‘anfitrión’, por eso host, en inglés, significa las dos cosas.
Pues ahora ya saben lo que son los contrónimos o autoantónimos. Lo que me parece más fascinante de ellos es que muestran cómo las lenguas tienen su propia forma de expresar las diversas contradicciones de significado y las múltiples complejidades lingüísticas.
1 El mismo por el que el mes de enero —January, Janvier— se llama así, porque tiene una cara al año anterior y otra al que empieza.
2 Lingüista rumano de la Universidad de Tubinga, especializado en el estudio de las lenguas románicas.
María del Pilar Montes de Oca Sicilia ama hacer artículos que Fernando, su hermano, le propone, sobre todo si son de lenguaje.











