Desde el palco

Quinceañera (1958)

«Juventud, una época en que los jóvenes empiezan a trazar el camino que hay que recorrer. En esta juventud moderna […] no todo es desenfreno y corrupción.»

Así se anunciaba este melodramón que presenta la problemática de tres adolescentes de diferentes clases sociales que, por azares de la vida, cumplen 15 años el mismo día y deciden hacer su misa de acción de gracias en la misma iglesia. Un melodrama del director mexicano Alfredo B. Crevenna que, sin derramar abundantes lágrimas hasta por los motivos más absurdos, no serviría para nada.

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Si no hay amor... de qué sirve el dinero

Martha Mijares, actriz de 20 años, hace el papel de Beatriz, una niña rica. Su conflicto es el siguiente: su padre —Roberto Cañedo— ha caído en las garras de una «lagartona» por quien decide abandonar a su familia. Pero la mamá —Rita Macedo—, sabiendo que la mayor ilusión de una joven es su fiesta de 15 años, le propone al marido que finjan ser un feliz matrimonio hasta después de la fiesta. ¿Conseguirán mantener el secreto?

«Lo importante en la mujer es casarse bien»

Leonor es el personaje que encarna Tere Velázquez, entonces de 16 años, aunque se ve mucho mayor, igual que las demás quinceañeras que, por los peinados, maquillaje y ropa de la época, parece que van a festejar igual que Espergencia —«y hasta hoy, que va a cumplir los 30 se le festejó», cantaba Chava Flores—. La coqueta Leonor es de clase media, pero su mamá —Ofelia Gulimáin— quiere que su fiesta sea lujosa, para pescar marido rico. Esto llevará al papá—Miguel Manzano— a hacer hasta lo ilegal con tal de que su «niña» sea feliz.

¿Con qué orquesta?

Maricruz Olivier —entonces de 23 años—, tiene el personaje de la quinceañera pobre: María Antonia, quien se avergüenza hasta de vivir en una unidad habitacional. Para afrontar su pobreza, deberá estudiar medicina en la unam —¡desde los 14 años!—. Mientras tanto, repasa sus libros de anatomía, y como es muy lista, ya puede decir de corrido «esternocleidomastoideo».

¿Pero cómo podrá mantener vivas sus ilusiones esta muchacha que no puede tener fiesta ni vestido, pues sus papás no han juntado dinero ni para contratarle una orquesta que toque el vals que nos ponen de fondo durante toooda la hora y cuarto que dura la película?

Spoiler alert

Si quieres armarte de valor y ver este filme con elenco multiestelar, estereotipos de clase y género, lugares comunes y mucha, mucha moralina, entonces no leas el resto de este artículo en la edición especial de aniversario de Algarabía.

 

 

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