Solecismos

Un solecismo no tiene que ver con una preferencia por
morir en el sur, tampoco con un mal bronceado y,
mucho menos, con una preferencia por tejer a solas: es
una incorrección gramatical, que se manifiesta en una mala construcción sintáctica o semántica.
Podemos encontrar solecismos —que se nombraron así
porque los habitantes de Soli, una colonia en Sicilia, hablaban el griego de modo pésimo— todos los días, pero el solecismo que nos atañe ahora es el que se refiere al uso incorrecto de
preposiciones. Justo como el caso de Miguel de Unamuno
y Jugo, que a la par que la fama, perdió «preposición,
conjunción y segundo apellido para llegar a ser nada menos que “Unamuno” a secas».

Los comentarios están cerrados, si tienes algo muy importante que decir acerca de este tema puedes enviarnos un correo.

También puedes comentar usando facebook: