Esta palabra, con rescoldos del afrancesamiento porfiriano, resulta siempre un poco pomposa y un mucho desmesurada cuando se contrastan sus magros fiambres con los irrefrenables apetitos del mexicano, acostumbrado a expresar y compartir su regocijo con un borrego a la barbacoa o una desbordante olla de mole.
El vocablo ambigú nos llega del francés y significa, por un lado, «ambiguo, equívoco, ambivalente». Más detalles de esta palabra en este número.

También puedes comentar usando facebook: