Pata de palo, parche en el ojo, largas barbas, garfios que suplen manos mutiladas y, en el hombro, un inseparable loro que hace de confidente y ayudante de ese hombre de semblante marchito y arrugado por la sal del Caribe, marcado con cicatrices que surcan su rostro y cuerpo.
Ésa es la imagen que la literatura y el cine han construido alrededor de estos «perros del mar», que durante tres siglos infundieron terror por su insaciable sed de aventuras, de ron y, sobre todo, del oro y la plata de las Américas.1 Algarabía 47, Chicos malos: «Los piratas», pp. 51-56. A continuación, una lista de los diez nombres que se convirtieron en íconos de la piratería.

Top 10: Piratas, ladrones de mares
Pata de palo, parche en el ojo, largas barbas, garfios que suplen manos mutiladas y, en el hombro, un inseparable loro que hace de confidente y ayudante.












