Es un honor dirigirme a ustedes en esta ocasión, y me permito expresar mi más sincero agradecimiento a la revista Algarabía por este número dedicado al Centro Histórico de la Ciudad de México. Esta publicación no sólo ilumina la riqueza cultural y patrimonial que alberga nuestra comunidad, sino que también ayuda a visibilizar el trabajo que, con tanto esfuerzo y dedicación, realizamos para mantener y promover este invaluable legado.












