La botella de Coca-Cola

Pocas cosas en esta vida son tan amadas como una "coquita" bien fría.
 
  • Al contrario de las botellas genéricas —ésas que se usan indiscriminadamente para distintos productos—, la de Coca-Cola se trata de una propietaria: está registrada y ninguna otra marca, incluso de la misma compañía, puede utilizarla.

  • La también llamada «botella contour» —del francés «contorno, curva»— tiene su origen en 1915, elaborada por el artesano Earl Dean, quien ganó el concurso convocado por la refresquera para crear una botella distintiva, única de forma y diseño, que pudiera ser reconocida bajo cualquier circunstancia —en la oscuridad, a la distancia e incluso con algún desperfecto—. La patente se registró el 16 de noviembre de ese año, bajo el nombre del director de The Root Glass Company, Alexander Samuelson, donde trabajaba Dean.

  • Su diseño está basado en la vaina del cacao, debido a su parecido Ʌcon una elipse suavemente acanalada; sin embargo, como parte del mito alrededor de la botella, se difundió el rumor de que evocaba las curvas de la actriz Mae West. De ahí que a la fecha se piense que se trata del cuerpo de una mujer exuberante.

  • Su curvatura le proporciona una cualidad ergonómica, pues se adapta mejor a la forma de la mano y, por tanto, es más cómoda y tiene menos probabilidades de resbalarse.

  • Debido a su original diseño —la corcholata roja, las letras blancas en contraste con el líquido y las curvas del envase— y al éxito que ha tenido en el mercado mundial, la botella de Coca-Cola se ha convertido en un objeto de colección y un icono americano de la cultura popular; ocupa incluso un lugar en el MoMA —Museo de Arte Moderno, en Nueva York— como parte de su catálogo.
Foto: Laura Chouette.

Compartir en:

Twitter
Facebook
LinkedIn
Email

Deja tu comentario

Suscríbete al Newsletter de la revista Algarabía para estar al tanto de las noticias y opiniones, además de la radio, TV, el cine y la tienda.

Scroll to Top