Hugo Pratt: el italiano que hizo evolucionar al cómic

Cuando quiero relajarme, leo un ensayo de Engels; si quiero una lectura más comprometida, leo Corto Maltés” – Umberto Eco.
Hugo-Pratt

Las aportaciones del historietista, Hugo Paratt, revolucionaron del cómic. Su personaje Corto Maltés fue la carta de presentación para mostrar el talento e imaginación que portaba detrás del lápiz y el pincel

El artista nació el 17 de julio de 1927 en la aldea Rímini, Italia, pero se consideraba veneciano, ya que ese fue el lugar donde creció. Sin saberlo, su vida estuvo marcada por un sinfín de viajes que lo llevaron a conocer gran parte del Globo Terráqueo. Tras la ocupación por parte de la Italia de Mussolini; en 1937 su familia se vio obligada a trasladarse a Etiopía.

Años más tarde con la Segunda Guerra Mundial, su padre se alistó en el batallón de la defensa nacional, por lo que, Pratt y su madre fueron evacuados de Etiopía. Rodeado por la guerra, el artista decidió asistir a la escuela militar en Italia donde unió al ejército aliado.

Un año después su rumbo cambió por completo y se unió al Grupo Venecia. Con la aportación de otros historietistas de esa época como Alberto Ongaro, Dino Battaglia, crearon la revista Asso di Picche. En ese momento dio comienzo su carrera artística.

Hugo Pratt, vía Cortomaltese.com

La incursión de Hugo Pratt en las historietas

Su pasión por contar historias e imaginar personajes, a través de las hojas blancas, lo llevó a crecer en su faceta creativa. A los 22 años, junto al Grupo Venecia, partió hacia Buenos Aires, Argentina, donde explotó su ingenio.

En su estancia por Sudamérica realizó distintos trabajos: uno de ellos fue como editor para la Editorial Abril. Además, conoció a artistas reconocidos, como José Luis Salinas, Francisco Solano López y al guionista de historietas Héctor Germán Oesterheld, quien influyó notablemente en su carrera artística. Con él colaboró para realizar los comics: Sargento Kirk – 1952 –, Ticonderoga – 1957 – y Ernie Pike – 1959 –.

Para 1960, Pratt alistó sus maletas y emprendió un viaje a Inglaterra donde su estadía fue corta. En Londres publicó algunas historias de guerra cómicas creadas con escritores ingleses para la revista Flweetway Publications.

Durante su tiempo libre asistió a clases en la Real Academia de Acuarela, con motivo de nutrirse con conocimientos que aportaran mejoras a su trabajo.

El personaje que lo llevó a conseguir la fama

De vuelta en su país natal, el éxito tocó su puerta a finales de los 60´s cuando sus lectores franceses descubrieron al personaje que lo lanzó a la fama, Corto Maltés, una figura taciturna, elegante e idealista de un marinero.

La primera vez que Corto Maltés vio la luz fue en el primer número de la revista Sargento Kirk, en donde debutó con la historia La Balada del Mar Salado. El gran personaje del historietista fue el reflejo de una figura romántica, altruista, apasionada y a la vez solitario e individualista rodeado de interrogantes e incertidumbres.

El renombre del personaje se extendió desde Francia hacia diferentes partes del mundo, de inmediato se convirtió en un héroe que vendió millones. En total, Pratt realizó 29 historias sobre Corto Maltés. La última aventura donde se sumergió el marinero fue en: Mü, la ciudad perdida. Hoy en día es considerado un imprescindible del cómic a nivel mundial.

Corto Maltés. vía CortoMaltese. com

“Cuando quiero relajarme, leo un ensayo de Engels; si quiero una lectura más comprometida, leo Corto Maltés” – Umberto Eco.

Muerte y legado de Hugo Pratt

La variedad de líneas empleadas en sus historietas —para su época eran sólo trazos, espontáneas y vigorosos— y sus pinceladas —que evolucionaron con el tiempo— mostraron un lado único dentro del cómic.

En sus historietas se refleja la inspiración de otros artistas, en ellas citó a sus escritores favoritos: Jorge Luis Borges, Joseph Conrad, Fenimore Cooper, sólo por mencionar algunos.

El 20 de agosto de 1995 a la edad de 68 años, Hugo Pratt perdió la vida en una clínica de Lausana, Suiza. Su legado no sólo se remonta a las historietas, sino que, dejó un amplio trabajo dentro del mundo del diseño con diversos carteles de películas y portadas de discos para cantantes como Paolo Conte, Sergio Endrigo y Sylvie Courvoiseur.

Después de su muerte, el guionista Juan Díaz Canales y Rubén Pellejero – diseñador –, se encargaron de continuar con el proceso del romántico marino. Los últimos ejemplares publicados son: Bajo el sol de medianoche, Equatoria y El día de Tarowean.

Guadalupe Arredondo

Sigue leyendo: Los cuadernos de viaje y la historia que cargan

Compartir en:

Twitter
Facebook
LinkedIn
Email

Deja tu comentario

Suscríbete al Newsletter de la revista Algarabía para estar al tanto de las noticias y opiniones, además de la radio, TV, el cine y la tienda.

Las más leídas en Algarabía

Scroll to Top