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De fufurufas, popis, fresas, finolis, rotos, fifíes, catrines o pipirisnáis

«Fresa, fresa, pero no para tu mermelada.» oído al pasar
De fufurufas, popis, fresas, finolis, rotos, fifíes, catrines o pipirisnáis

por María del Pilar Montes de Oca Sicilia 

En un país de clases y castas como México está por demás no «hacer grupos». La clase «ilustrada» es difícil de encontrar, pues somos pocos y nos debatimos entre nuestras profesiones, la lectura, la reflexión y perseguir el bolillo para llegar a fin de mes.  

Debajo de nosotros, hay un mar de gente sin posibilidades, condenada por años de ignominia y marginación a la ignorancia y la pobreza no sólo de recursos, sino de mente; encima, hay una pequeña capa —delgada pero dura de roer— de gente pudiente que, o presume de alcurnia —la menos—, o bien, es wannabe y cambia de sexenio en sexenio —los más—. Es decir, gente que se hace rica en un dos por tres, a la que «le ha hecho justicia la Revolución» o, simplemente, le han atinado a la vida y saben jugar en la feria de la economía nacional… pero que no sabe ni entiende nada.  

Los de arriba y «los de abajo», diría Mariano Azuela, y, en medio, como jamón de sándwich, los demás, que los vemos como bichos raros, tal y como ellos nos ven a nosotros. Así es esto desde el Virreinato.  

Vox populi —o de Twitter—, vox Dei  

Por versar este número de Algarabía sobre el color rojo y recordando el término setentero fresa1 para aludir a esta clase —literalmente— de personajes, le pedimos a algunos de los usuarios de Twitter que nos dieran algunas anécdotas de fufurufaspopisfresasfinolisrotosfifíescatrinespipirisnáis o como quiera llamárseles, y ellos muy amablemente nos han regalado estas preciosas gemas, de ignorancia, ingenuidad e inconciencia social cuando no de llana idiocia, con las que muchas veces uno no sabe si reír o llorar.  

Va por delante nuestro agradecimiento explícito a cada uno de ellos. Y aquí le van, a usted, querido lector, con el crédito correspondiente, para que las disfrute y mejor ría, en lugar de llorar… 

  • Mi hermana trabajaba en un banco de alimentos y una vez llegó una becaria muy fresa a hacer su servicio, quien, después de terminar una entrevista con una persona, le dijo a mi hermana:  

—Oye, pero ese señor no puede ser pobre: está gordo. 
@ZubiaMedrano 

  • Una señora llegó a Superama y preguntó en la pescadería:  
    —Joven, disculpe, ¿con qué pescado se hace el bacalao? 
    @nievesmdo 

  • Un día, una amiga que jamás se subía al camión, se sube y le dice al chofer: —A casa de mi abuelita, por favor. 

El del camión se le queda viendo y le dice: 

—Sí, niña, pero ¿dónde vive tu abuelita?  
@luuvillarroel 

  • La primera vez que fui al IMSS pensé que con «médico familiar» se referían a un pariente mío que fuera médico. Me indigné porque no toda la gente tiene médicos en su familia y pensé: «Estamos muy mal, México». 
    @glowp 

  • Una vez en Sam’s, mi hermano pedía a mis papás que compraran «atún de pollo»… es decir, pollo enlatado o algo así… 
    @OneidaCaro 

  • Soy coordinadora académica de una escuela privada de la CDMX y, un día, llegó una mamá que tenía a sus dos hijos en el colegio, una niña y un niño, y me dijo:  

—Ay, miss, que la niña vaya mal en las calificaciones no me importa, porque a ella la van a mantener, pero ¡el niño va a ser padre de familia! 
@polettos 

  • Un amigo fue con su papá por su primer coche a la agencia. Mientras se hacía la documentación, llegó muy asustado con él:  
    —¡Papá, no firmes! El coche no trae motor —era un vocho. 
    @tinycamp 

  • En una clase, en cierta universidad al Poniente de la CDMX, una alumna sugirió su gran idea para eliminar el problema del tránsito citadino: 

—Yo digo que deberían de construir un trenecito debajo de la tierra. 

@el_tirapiedras 

  • Un día me subí a un camión que iba de la Universidad Iberoamericana al centro comercial, con una amiga muy fresa. Al pagar, dice a gritos:  

—¡Está pocamadre! ¡Hasta tiene quemacocos! La neta no sé por qué se quejan. 
@ManuelRoldaan 

  • Trabajo en un restaurante y, en una ocasión, llegó una pareja de novios con sus respectivas familias para pedir la mano de la novia y, al momento de pedir la comida, la mamá del novio pidió carpaccio de res. Se lo llevaron y lo regresó porque estaba crudo y ella lo quería «bien cocido». 
    @vichelo2002 

  • La novia de un amigo se subió al RTP, en Periférico Sur a la altura de Coapa, y le quería pagar al chofer con un billete de $100. Se lo dio y, con tono fresa, agregó: 

—Te cobras dos en el TEC.  

El chofer se quedó con cara de what y solamente le señaló dónde se depositaban las monedas. 
@morenz23 

  • A mi mamá le están dando la ayuda del gobierno por ser de la tercera edad. Le llamaron y le dijeron: 

—Tiene que venir al palacio equis día. 

—¿Desde cuándo usted me va a decir cuándo ir al Palacio de Hierro? ¡Están idiotas, yo voy cuando yo quiera! 

—¡Señora, al palacio municipal! 
@laupaloscuates 

  • A una amiga querida la llevaron de viaje a Alemania. En el vuelo, la sobrecargo de Lufthansa le preguntó en alemán: 

Sprechen Sie Deutsch? —«¿Habla Usted alemán?», a lo que ella respondió: —Yes! 
Su ahora exmarido, soprendido, le preguntó si sabía qué le habían preguntado. Ella contestó:  

—Sí: «Spaguetti for lunch?». 
@OscarKaufmann 

  • Una vez, saliendo de un antro en Polanco, fuimos al respectivo puesto de jochos de la esquina para bajar la peda. En eso, llegó un fulano súpermirrey, claramente hasta el dedo, y le preguntó al puestero:  

—¿Tipo aceptas tarjetaaaaa? 

Todos nos reímos y se fue mentando madres. 

  • Un amigo de la Ibero, harto de que le dijéramos que era fifí, nos dijo que él siempre iba a comer quesadillas a los puestos de la calle. Un día lo llevamos y, para hacerse el rudo, dijo:  

—A mí me da dos de cerebro, plís. 
@marioramos88  

  • Estaba formado en un súper, en Polanco, y una guapísima mujer que estaba formada delante de mí, dijo al teléfono:  

—Le perdoné sus viejas, sus borracheras, hasta que revisara mi Face y celular, pero nunca que no pagara la tarjeta de crédito. ¡Imagínate el oso si me la rechazaran! 

@direccion 

  • Por allá de 1991, mi jefe, egresado de la Anáhuac e hijo de un banquero prominente, llega un día y me deja la perforadora sobre mi escritorio porque ya no funcionaba, para que «le cambiara las pilas», sin saber que lo que tenía que hacer sólo era quitarle la tapita de abajo y vaciar los papelitos. 
    @gonzam30 
  • Dos señoras en una fila platicaban del viaje a Londres de una de ellas, que, muy triste, decía que había estado «más o menos», pues no había podido ver el Big Bang porque lo estaban arreglando. La otra le contestó 

—¿El Big Bang? Creo que no se llama así.  

La otra completó: 

—Bueno, como sea, no lo vi. 

@direccion 

  • Allá por los años 80, una amiga le pidió el coche prestado a su papá para irnos a una comida; él se lo prestó con la condición de que le pusiera gasolina y pidiera factura. Al pedirla, el empleado preguntó:  

—¿Razón Social?  

Y ella, luego luego, contestó: 

—¡Ay, ¡ps’ aaaaaalta! 
@palabrafilica 

  • Un excuñado decía que a él siempre lo invitaban a fiestas a las que iba la «crema innata» de la sociedad. 
    @DisgraceK 

  • Un grupo de personas fue a un bautizo a la Catedral de la hoy CDMX. Afuera estaban los famosos danzantes. Una mujer preguntó sorprendidísima qué era eso y alguien, para molestarla, le dijo que eran clases de zumba pero que los maestros se disfrazaban. Ella lo creyó. 
    @Flaquiscalderon 

  • Contexto: estudiante universitario De La Salle Bajío, súpercasa y súpercamioneta, papá de la PGR, mamá en un puestazo en el Aeropuerto Internacional. Años después, papás encarcelados por trata de blancas. Vamos a los tacos y él dice:  

—¿Vamos a comer esto? Yo no soy de tacos, ¿eh? 
@TaniaZCarrillo  

  • Me invitaron a comer a casa de una amiguita. Su mamá, intentando darnos una lección de humildad, nos puso a acomodar el súper —cosa que, en su casa, sólo lo hacía por lo general la servidumbre—. Mi amiga, entonces, al ver la mayonesa, la abre y la pone en el refri, porque el frasco decía «refrigere después de abrir». 100% real. 
    @LaBabyBu 

  • Yo siempre presumo la comodidad y protección de mis botas Dr. Martens. En algún punto de esa presunción, una amiga me pregunta dónde daba consulta el ortopedista ése, el dr. Martens. 
    @edredx7 

  • Hay un video de una chica de Tik Tok en el que se pregunta quién le dio derecho a nadie de cobrar la luz, el agua y el Internet, si es «de todos». Es una burbuja inverosímil, pero es real. 
    @hugobar21 
  • Una influencer sampetrina —regia— habló en uno de sus videos de todos los grandes obstáculos, tan difíciles, que había tenido que vencer un su vida; por ejemplo: perder sus chanclas o que una vez se le cayera su iPhone, etcétera.  
    @gladysvrobles 

  • La niña fresa que cree que un círculo es un caballero inglés: Sir Cle. 
    @daysric  
  • Trabajaba en un hotel y tenía de becaria a una niña súperfresa —y muy bien educada, por cierto—. Un día, en plena chinga, ella estaba trabajándole duro, y tomó el radio para ayudar en lo que pueda —existen códigos para usarlo— y, al final, se despidió del radio diciendo:  

—¡Gracias mil, byyeeee
@Roolzzz 

  • Estaba una chica fresa, acá en mi aldea, y, de repente, la invitaron a comer sopes. Ella pidió el suyo «sin grasa, sin salsa, sin cebolla, sin queso y sin crema». La pura masa, casi. 
    @dasderf_ 

  • La mamá de un compañero de mi hijo me comentó que había estado llevado a su hijo a la escuela en Metro para que él aprendiera a usarlo, para que, cuando estuviera en París o Londres, lo supiera usar. Por lo pronto, el de la CDMX no le gustó, y regresaron al uso del coche. 
    @jojapelu 

  • Una amiga pidió para desayunar, en un restaurante, unos ricos huevos al gusto y, cuando el mesero le preguntó cómo los quería, ella contestó que «al gusto» estaban bien. 
    @bonecua 
  • Me contaron de una chica que, en su primer día de esquí en nieve, en Colorado, perdió el control y empezó a gritarle a los que tenía enfrente: 

Water! Water! 
@miguelsolfer 

  • En un puesto de tacos, una chava súperfresa le dice al taquero:  

—Ponme cilantro, pero del desinfectado, porfis. 
@Noevening 

  • Mi hija Pily un día fue a un rancho y, al regreso, súperemocionada, me dijo: —Mamá, en los ranchos, ¡a los nopales les salen tunas! 
    @EveSnchez92941 
  • En una reunión de compañeros de oficina, en Hooters, a uno de ellos le pregunta la señorita:  

—¿Algún queso especial para su hamburguesa? 
Él contestó sin pensar:  

—Oaxaca. 
Es obvio decir que las opciones de queso vienen en la carta y que no, en Hooters no hay queso Oaxaca. 
@somarriba257 

  • Me llaman de una oficina pública para actualizar mis datos y me preguntan: —¿Sigue siendo su cumpleaños el 28 de septiembre? 
    @kdartigues 

  • Una vez, en una playa en Uruguay, pasaba un flaco gritando «¡Helados con aprole!» Y yo, como gran argentina, le pregunté qué era «el aprole». Él, cagado de risa, me dijo:  

—Es la marca, nena: Conaprole.  

Hice un pozo en la arena y me enterré… aunque el helado me lo comí de todas maneras. 
@tatumedina 

  • Mi ex le fue a poner aire a las llantas del coche y el de la gas le dijo: 

—¿Cuánto la del chipote? —una de sus llantas traía un megachipote, y ella contestó: 

—No, ahorita no la estoy vendiendo. 
@BonillAGuilar 

  • Mi papá contaba que una chica, en una biblioteca o librería, solicitó que le dieran el Popol Book.2 
    @anamariett 

  • Una gran coleccionista de nacimientos mexicanos recibe a unos invitados —mexicanos, también— en su casa y, mientras les muestra algunos de su colección, les dice:  

—Miren, éste es de totomoxtle.3  

A lo que el invitado preguntó:  

—¿Dónde queda Totomoxtle? 
@cesjr333 

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  • Una vez fui al centro con un cliente y, como habíamos pasado un tránsito horrendo de ida, le sugerí que nos regresáramos en Metro. Cuando llegamos a la taquilla, el ejecutivo en cuestión, muy de mundo, sacó un billete de $100 y me preguntó cuánto sería de un viaje por los dos al Centro. Le dije que no más de $10 y él no lo podía creer. Fue fascinado todo el camino. 
    @ElFrancesderosa 

  • Una chica, la primera vez que viajaba en Metro, le dijo a la de la taquilla: 

—¿Me da un boleto de ida y otro de vuelta? 
@sarailuna 

  • Una maestra de la uni nos contó que estaba muy molesta con su esposo, porque ella quería un auto Jaguar y su esposo le compró una camioneta BMW. 

@EireVC 

  • Un amigo pedía las cubas en el gabacho como «Roman coke» —en vez de «rum & coke»‘ron con cocacola’. 
    @diegopbs 

  • Un día, cuando tenía como seis años, mi mamá nos llevó a mi hermana y a mí a la Basílica por primera vez; había una peregrinación de concheros y fueron recibidos en el Altar Mayor con sus penachos y tambores. Mientras les daban la bendición, mi hermanita gritó:  

—Mira, mamá, ¡hay apaches! 
@DeniseSGuerra 

  • Yo, explicándole a alguien que me quería dedicar a la Academia y por eso quería hacer el doctorado, recibí la siguiente respuesta: 

—¡Qué coquetooooo! ¡Vas a salir en la tele! 
@SilviaAArana 

  •  Yo era maestro en una escuela de gastronomía muy náis en GDL cuando, un día, al pedir 1 kg de hielo seco a mis alumnos, una me preguntó:  
    —¿Y pesa mucho, profe?  
    —Es 1 kilo. 
    —Sí, pero quiero saber si pesa mucho. 
    —Es 1 kilo lo que les pido. 
    —Sí, chef, ya sé que pidió 1 kilo; sólo quiero saber si pesa mucho para que me acompañe mi hermano. 
    @olores_y 

  • Una vez fuimos a casa de mi abuela al pueblo, y calentó frijoles, con queso y tortillas hechas a mano, para desayunar. Entonces, mi sobrino preguntó:  
    —¿Qué es eso, tía? 
    —Frijoles. 
    —Mmm, no, es que eso no lo comemos en mi casa.  
    @lunamontserrat 

  • Una amiga, en sus años de universidad, se fue a estudiar a otra ciudad en donde vivía en casa de su tía. Un día, le llama y le pide que pele la mitad de las papas y las ponga a cocer. Ella hizo exactamente eso. Sólo peló la mitad de cada papa… Encima, tuvieron que llegar los bomberos, porque no les puso agua… 
    @rass113 

  • La hija a la amiga:  

—Ya me voy, porque me voy en Metro y se hace noche. 

La amiga:  

—¿Qué se siente? 
— Qué se siente qué? 
—Viajar en Metro. Sólo conozco el de París. 
@GABYYAMA 

  • Una vez, un galán me invitó a cenar a casa de sus amigos recién casados. Sólo éramos los cuatro. De repente, la recién casada me pide que la acompañe a la cocina y me pregunta si le veo algo mal a la pasta. Me doy cuenta de que la había puesto cruda, sin cocer, directo en la salsa de tomate. La tuvimos que tirar y esa noche cociné yo.  
    @palabrafilica 

  • La señora que por cosas de la vida tuvo dinero de pronto y luego luego se fue a París. A su regreso, se junta con sus amigas y les platica: 
    —Está retebonito; lo mejor son los museos. 
    —¿Y qué fue lo que más te gustó de ellos? —pregunta una. 
    —Desde luego, la Venus de Emilio
    @M451054R3 

  • Hace mil años, oí a mi cuñado diciendo que «se haría una chaqueta» y me lo imaginé en una máquina de costura armándola. Lo vergonzoso fue cuando le pregunté si la haría de tela o de cuero… 
    @Criside 
  •  En una ocasión, en una cena de gala, llegó una amiga mía tarde. Al llamarle al mesero, le dijo, después de haber terminado la entrada:  
    —Me falta mi guisado. 
    @helengbm 
  • En la prepa, yo tenía un amigo que era de Provincia. La primera vez que se subió al Metro nos preguntó ya en el andén qué tenía que decir el Metro —o sea, qué letrero, refiriéndose a cómo saber si al que se subía era el que iba a su destino. 

@MarianaSimone76 

  • Hace unos años, llamé al teléfono de ayuda de la agencia tributaria y dije que quería hacer una consulta sobre la presentación telepática —en lugar de telemática— de un impuesto. El funcionario me agradeció la llamada… y la sonrisa. 
    @Inesexpoo 

  • Mi exsuegra, mujer de mundo y educada, viajó un día con la familia a Nueva York y, al llegar a la revisión de la aduana, una señorita le preguntó, obviamente, refiriéndose la nacionalidad:  

American?  

Y ella le contestó con un inglés perfecto: 

—Nouuu, Continental!  
@salidoco 

María del Pilar Montes de Oca Sicilia es lingüista y editora. Quisiera tener los ingresos, y no sólo los gustos —los viajes, los puros o los whiskies finos—, sino los ingresos, de los fresas. Su Twitter es: @palabrafilica 

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