adplus-dvertising

¿De dónde viene la costumbre de responder «mande»?

En México es común que las personas respondan «mande» cuando se les llama por su nombre. Te explicamos de dónde viene esa costumbre.
¿De dónde viene la palabra mande?

Mande es una expresión de cortesía con la que aún hoy los padres corrigen a sus hijos: «¡No se dice “¿qué?”, se dice “mande”!».

Algunos dicen que es apócope de «mande usted» o «mándeme usted», de mandar, del latín mandare, que alguien con autoridad exprese la voluntad de que se haga algo. Los mexicanos contestamos regularmente con esta expresión a alguien que nos llama —cuando, literalmente, uno se pone a sus órdenes— o cuando no se ha oído o entendido con claridad lo dicho por el interlocutor, de manera equivalente a «dígame» o «dime». A menudo se utiliza con tono interrogativo.

Quienes fueron educados bajo la educación tradicional del siglo XX, recordarán que los niños que contestaban al llamado de un adulto diciendo «¿qué?» eran considerados maleducados o irrespetuosos.

Al parecer, esta expresión se usa desde los tiempos del Virreinato, y era la manera en que las castas inferiores —mestizos, indios— mostraban su sumisión a las personas de castas superiores —blancos, criollos—; también hay quien afirma que esta habla ceremoniosa es heredada de las maneras del náhuatl. Lo que sí es que, aunque mucha gente asegura que implica una actitud servil, es más bien una manera de cortesía que matiza una respuesta directa como «¿qué?».

[adrotate banner=”160″]
Texto publicado en Algarabía 79. En esa edición también encontrarás artículos sobre el redescubrimiento de Egipto, el origen del carrusel y el punk.

Compartir en:

Twitter
Facebook
LinkedIn
Email

Deja tu comentario

Suscríbete al Newsletter de la revista Algarabía para estar al tanto de las noticias y opiniones, además de la radio, TV, el cine y la tienda.

Scroll to Top