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El complejo y el acomplejado

complejo

Primera escena: Sheldon pide con fervor no que su madre muera, solo que desaparezca. Segunda escena: la madre de Sheldon ¡Desaparece! Tercera escena: -y recuerde: la tercera es la vencida-: Sheldon ha superado la desaparición de su madre -solo está el «pequeño detalle» de que la hiperprotectora viejecita se le aparece en la pared, en el refrigerador, en la pantalla del televisor… ¡Hasta en el cielo!- Y continúa enamorado de su prometida, una mujer, por cierto, igual a su madre.

¿De qué estamos hablando? ¡Por supuesto! Del complejo de Edipo, ese molesto e inconsciente amor patológico que algunos hijos sienten por su mami, al extremo de buscarla en la mujer de su vida, y que Woody Allen dibuja muy bien en «Oedipus Wrecks».1 Y ya que estamos en estos complicados temas, tomando en cuenta que lo complicado es complejo y lo complejo… un «conjunto de ideas, emociones y tendencias generalmente reprimidas y asociadas a experiencias del sujeto, que perturban el comportamiento» —DRAE—, aquí le presentamos una lista de ellos, junto con las anécdotas que sirvieron de inspiración para su definición y descripción.

  • Complejo de Agar y Sara

Tendencia masculina a la simplificación administrativa respecto al concepto de las féminas; sólo existen de dos tipos: las «buenas», puras e intocables, como la madre; y las «malas», aptas sólo para la satisfacción sexual y sin derecho a ser amadas.

ORIGEN: del episodio bíblico en el que Abraham toma por «amante» a su esclava, Agar, con anuencia de su esposa, Sara, pues no pueden concebir. Cuando Sara engendra a Isaac, Agar es expulsada como una mala mujer.

  • Complejo de Aquiles

Tendencia a mostrarse poderoso e invulnerable, para ocultar desesperadamente el «talón de Aquiles» o, lo que es lo mismo, que se es frágil y delicado. También se puede estar escondiendo la impotencia o la homosexualidad.

ORIGEN: de la leyenda de Aquiles, el héroe de La iliada, al que su madre, Tetis, sumerge en el río de Estigia, cuando bebé, para hacerlo inmortal; como el agua nunca toca su talón, pues de ahí lo sujetaba, se convierte en su único punto vulnerable.

  • Complejo de Brunilda

Inclinación femenina a ver a su «príncipe azul» precisamente como eso, como el héroe de la película, para después del matrimonio darse cuenta de que el galán en cuestión no era más que un ser humano de carne y hueso, por lo que decide hacerle pagar caro el haberla «engañado».

ORIGEN: del mito escandinavo de la valquiria Brunilda, quien promete al rey Gunter casarse con él si vence tres pruebas, así que el rey se hace de la ayuda del héroe Sigfrido para superar el reto… sin que Brunilda se entere. Gunter logra vencer y se casa con la valquiria, que más tarde descubre el engaño y lo cobra con la vida de Sigfrido. Con todo y eso, ella decide seguirlo al otro mundo… ¿Quién entiende a las mujeres?

  • Complejo de Caín

Disposición adversa hacia el benjamín de la familia, que es considerado por el primogénito como el intruso y ladrón de los privilegios que sólo a él pertenecen.

ORIGEN: de la historia bíblica en la que el primogénito de Adán y Eva, Caín, celoso por la preferencia de Dios hacia su hermano menor, Abel, decide resolver el pequeño problema despachándolo con una quijada de burro.

  • Complejo de Dafne

Miedo absurdo de una mujer a tener un encuentro cercano del tercer tipo con el sexo opuesto, en especial si, ¡para más!, viene con cópula incluida.

ORIGEN: del mito griego de Dafne y Apolo, en el que la ninfa es el motivo de los desvelos y humedades del dios, hasta que un día, en plena huida de los divinos apetitos carnales, Dafne pide ayuda a Zeus; éste la transforma en un laurel… que, a partir de entonces, se convierte en el árbol consagrado al dios Apolo. Ironías míticas.

  • Complejo de Electra

La contrapartida del de Edipo, es decir, la fijación ofuscada y singular de la hija por el padre… o, visto desde otra perspectiva, la debilidad femenina por los «cabecitas blancas».

ORIGEN: del mito griego de Electra, hija de Agamenón y Clitemnestra, quien sugirió «sutilmente» a su hermano, Orestes, que vengara a su padre matando a sus asesinos, que no eran otros que su madre y su amante, Egisto. Nietzsche tenía razón: «En la venganza, como en el amor, la mujer es más bárbara que el hombre».

  • Complejo de Judas

Impulso a traicionar compulsivamente a quienes se cree que pueden llevarse la «banda de honor» en cualquiera de los aspectos de la vida, dejando al acomplejado en evidencia de su «nula» capacidad. Como diría Iván Ilich: «Muchos miden su éxito por el fracaso de los demás».

ORIGEN: ¿Cuál traición más grande que la supuestamente ejecutada por Judas Iscariote contra Jesús de Nazaret?

  • Complejo de Narciso

Estimación excesiva de uno mismo que pide a gritos cantar esa canción setentera que dice: «Soy tan hermoso, ya lo ven; soy tan precioso, ya lo sé; soy primoroso, bello, lindo, soy gracioso. Soy exquisito, yo lo sé; soy tan bonito, miren bien; y soy muy fino, soy… [y aquí puede usted poner el nombre que mejor le acomode]».

ORIGEN: del mito griego de Narciso, un hermosísimo pastor que ignora su belleza hasta que se inclina en un río para beber. Una vez que ve su reflejo, todo es inútil —y cualquiera que se haya enamorado lo sabe bien—, pues queda cautivado consigo mismo, al punto de lanzarse al agua para reunirse con tan sublime imagen, y muere ahogado.

  • Complejo de Otelo

Seguridad absoluta —y angustiante zozobra— de que la «media naranja», objeto indiscutible de nuestra propiedad, tiene el mal tino de pintarnos el cuerno.

ORIGEN: del drama de Shakespeare, Otelo, que narra la historia del rey moro, quien vive convencido de que su esposa, Desdémona, lo engaña, para colmo de males, con su amigo Casio; y, como dice la canción: «Los celos no perdonan al agua, ni a las algas, ni a la sal».

  • Complejo de Peter Pan

Búsqueda obcecada de la eterna juventud y de la libertad, así como la negación absoluta de que con los años vienen no sólo las arrugas y las canas, sino también la sabiduría y la plenitud.

ORIGEN: de la historia de James Matthew Barrie, en la que un chico adolescente, Peter Pan, se dedica a jugar y chacotear, además de evitar, a toda costa, abandonar el país de Nunca Jamás, donde nunca jamás se volverá adulto. ¡Qué chico listo!

  • Complejo de Wendy

Ansioso y maternal afán femenino a hacerla de salvavidas del cónyuge, amante, novio, concubino, compañero o simple compañía, no sólo para solventar el complejo de abandono, sino para equilibrar la balanza con el oportuno empeño masculino de continuar siendo niño.

ORIGEN: la misma historia de Barrie, en la que Wendy es la chica protectora que Peter Pan lleva al país de Nunca Jamás para hacerla de mamá de los Niños Perdidos y, ya entrados en detalles, también suya.

1 En New York Stories (1989), «Oedipus Wrekcs», dirigida por Woody Allen.

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