
Creadores de un sonido especialmente denso, han sido reconocidos por muchos como la banda que inventó el heavy metal y una de las de mayor influencia en el desarrollo del género y todas sus ramificaciones. Su música es inconfundible: oscura, lúgubre, casi mortuoria y, al mismo tiempo, demoledora y sin concesiones. El nombre del grupo surgió de una cinta protagonizada por Boris Karloff, y la letra de la canción homónima fue inspirada por una espantosa visión que Butler —interesado en la magia negra— tuvo en ese tiempo: a un lado de su cama, un horrible ente demoniaco, vestido de negro, lo miraba fijamente. Así, Black Sabbath fue la primera banda comercial en hacer alusión directa y franca al satanismo.
Finished with my woman ‘cause she couldn’t help me with my mind…
Paranoid, «Paranoid» (1970), Black Sabbath
Las composiciones de Sabbath comúnmente se basan en la creación de un riff inicial, sobre el cual evoluciona el resto de la melodía, con trabajos de improvisación —especialmente en los requintos, muy rápidos, de tonalidad baja—; sus letras abordan temas como la locura, la angustia y las fantasías macabras. La música de Black Sabbath no «suena», sino que literalmente se «arrastra», repta y llega hasta nuestros oídos, pesada y contundente… negra y profunda, como la noche.













