Tradiciones gastronómicas

Los hombres de la era de las glaciaciones pasaban grandes periodos de hambre, seguidos de grandes comilonas de hartazgo.

La cultura y la comida van de la mano, hoy, debido a la globalización, los viajes, la disminución de las distancias, la inmigración y la forma de pensar más libre y receptiva, nos hemos vuelto más dinámicos y abiertos en materia culinaria, el interés por probar lo que se come en otras culturas y otras latitudes ha ido creciendo desde que nos fue posible comprar casi cualquier artículo, especia o fruta exótica del mundo en cada esquina, así el habitante promedio de las grandes ciudades puede degustar platillos de origen mundial cualquier día de la semana, en la mayoría de las ciudades, ya sea Londres o México, comer un plato del lejano oriente, de los indígenas, de los rusos o de los árabes es cosa de todos los días.

Pero la diversidad gastronómica del mundo no para ahí; hay muchas cosas que se comen en otras latitudes que no conocemos y que nunca hemos probado. Platillos, costumbres y modos de comer de culturas lejanas o
recónditas que no han llegado hasta nosotros, o simplemente que son diametralmente opuestos a lo que estamos unos y otros acostumbrados. Qué comen, cómo y con qué. No todo es sushi, kebab, pizza y hamburguesas; hay curiosas recetas, platillos y costumbres alimenticias que no pueden dejar de sorprendernos.

Por eso, este artículo alberga un recuento de datos curiosos, bizarros o extraños sobre las costumbres culinarias de las diferentes culturas del mundo:

Los hombres de la era de las glaciaciones pasaban grandes periodos de hambre, seguidos de grandes comilonas de hartazgo, tras las cuales ganaban peso que poco después perdían. Esto se debía a que eliminaban las reservas de grasa varias veces al año, a causa de la escasez de animales, y a que caminaban, corrían, excavaban y transportaban cosas todo el día.

Las mujeres gordas eran más atractivas para los hombres prehistóricos, porque aguantaban mejor los periodos de hambruna y, por lo tanto, eran mejores para la reproducción.

Para los hombres de hoy en día, los banquetes de Navidad, Año Nuevo, bodas y aniversarios son una forma de celebrar comiendo, tradición que tiene su origen en la época primitiva, cuando esos festines eran una forma de almacenar grasa para sobrevivir a la hambruna.

La gente en Nepal divide la comida de los vegetarianos y de los no vegetarianos al centro de la mesa, que está al ras del suelo: carne al curry o pollo, por un lado; y budines de arroz, salados y dulces, por el otro.

En China se comen estrellas de mar, serpientes, ratas, alacranes, piernas de lagarto, lagartijas, sesos e hígado de perro, caballitos de mar, grullas; pero, eso sí, bien fritas y con buenas salsas.

En muchos países orientales, como Bangladesh, India, Nepal y Pakistán, la gente come con las manos y además, se siente incómoda con cubiertos. «Es la manera de sentirse satisfecho», afirman.

En Vietnam no hay horarios de comida específicos, se come cuando se puede o da hambre.

En Camboya, la gente mayor come primero y los jóvenes le piden permiso antes de tomar los alimentos.

En Etiopía se come «injera» en todas las comidas; se trata de un pan muy delgado, parecido a la tortilla de harina, pero más grande.

En México se come más maíz que en todos los países de Europa en conjunto. De hecho, la tortilla es el alimento sólido más vendido del mundo, con un consumo actual —que ha disminuido— de 105 kilos per capita al año.

En España, y por ende en México y Cuba, se suelen comer doce uvas al tiempo que el reloj va dando las doce campanadas del Año Nuevo, por lo que la gente acaba con la boca llena de uvas.

En Polonia, donde se come muchísimo arenque, se piensa que éste es de buena suerte y es un platillo de todos los días.

En España y en Argentina, el arroz se cocina con vegetales o carne, jitomate o azafrán, o de otras maneras, pero sólo se cuece; en Asia, se cuece y luego se fríe; pero el único lugar del mundo donde primero se fríe y luego se cuece es México.

En México se comen insectos en taco, que a veces se salen de éste por cuenta propia.

En la mayoría de las comunidades rurales mexicanas se come sin cubiertos; el único instrumento de apoyo es la tortilla, la cual se usa a manera de utensilio.

En China, cuando nace un niño —en lugar de puros o chocolates, como en México—, se suelen regalar huevos rojos en número par, si es niña, y en non, si es niño.

En algunos pueblos de Escocia e Irlanda, el novio que está por casarse tiene que tomar una bebida endulzada con miel durante un mes antes de la boda; de este modo se asegura la luna de miel.

En México se pueden comer nieves de los sabores más excepcionales: tuna, nopal, hierbabuena, anís, tequila con limón, higo con mezcal, chamoy, jícama con chile, pepino con chile, coco con chile, aguacate, lichis, apio, betabel, lechuga, zanahoria, mole o chicharrón.

En la mayoría de los países de Sudamérica, la única manera que se conoce de comer el aguacate es preparado en forma dulce y caliente.

Dos tercios de la población mundial no pueden comer lo suficiente para engordar.

La mayoría de los pobres de los países de primer mundo están mal alimentados y tienden a la obesidad, porque «ahora las calorías son más baratas que el aire puro; la gordura lleva el sello de la pobreza y el fracaso».

Los bembas de Zambia sobreviven a base de mijo: la cerveza y el pan de mijo, junto con calabazas, setas y orugas, son un banquete para ellos.

En Tikal, la diferencia entre la dieta de los nobles y los plebeyos era tal, que los nobles solían medir 1.70 metros en promedio, mientras que los plebeyos sólo 1.55.

El gusto por lo dulce es innato en todos los bebés de todas las culturas del mundo. En general, ponen cara de disgusto ante el sabor amargo, agrio, acre, picante o salado.

Los gauchos heredaron a Argentina y Uruguay —y a algunas otras regiones aledañas— el mate, que es muy amargo y se suele compartir, pasar de mano en mano y tomar todo el día, al punto en el que un autobús de Montevideo un día vi un letrero que decía: «Prohibido tomar mate mientras el bus está en movimiento».

Los alemanes suelen acompañar algunas de sus carnes con puré de rábanos picantes —horseradish—, que pica muchísimo más que el chile o, más bien, de manera distinta.

Las comidas agrias se encuentran en muchas culturas: leche agria, manzana agria, col agria, crema agria, etcétera… y son muy buenas para mejorar la digestión.

Las regiones del mundo donde se come chile son México, China, el Sudeste Asiático, América Central y ciertas zonas de África. Sin embargo, solamente en México los niños comen dulces con chile todo el tiempo y a la gente le encanta enchilarse.

La afición por las comidas fuertes y picantes coincide con climas cálidos, dietas fundamentalmente vegetarianas y consumo marginal de calorías, porque el chile da una sensación de hartazgo.

En culturas como la oaxaqueña se consumen insectos,
lombrices, gusanos y hasta arácnidos al por mayor, en
tacos o en salsa.

Mientras que a los asiáticos, a los africanos y a los amerindios no les gusta beber leche durante la fase de desarrollo, los europeos septentrionales y sus
descendientes norteamericanos, jóvenes o viejos, la toman vaso tras vaso. Para los chinos, la leche es repugnante y beberla es casi como beber un vaso de saliva.

Los papúas de Nueva Guinea sobreviven de la caza de puercos salvajes, pero la carne de estos animales es sólo para los hombres jóvenes, porque las mujeres, los niños y los ancianos deben sobrevivir a base de batatas y fibrosas. Por esta razón presentan siempre altos porcentajes de desnutrición y también un estado de hambre permanente.

Los ingleses solían —y algunos todavía suelen— comer vísceras, como
riñones, pulmones y hasta corazones de buey, dentro de un pay.

Finlandia es el país con mayor consumo de café en el mundo: sus habitantes toman en promedio 11.3 kilos de café al año —casi uno por mes—, lo que equivale a casi cinco tazas al día por habitante, en promedio.

El estadounidense promedio consume alrededor de 3,757 calorías al día, lo equivalente a seis Big Mac.

El mexicano promedio consume 409 vasos de Coca Cola al año, o sea, más de un vaso al día. Se considera una bebida de la canasta básica.

Belice es el país donde más azúcar se consume en el mundo: 82 kilos per capita al año —220 gramos al día—, el doble de lo que consume un estadounidense en promedio. Generalmente la ingieren en forma de caramelos, galletas, pasteles y refrescos.

Adolf Hitler era vegetariano.

La miel es el único alimento que no se echa a perder. Se ha hallado miel en tumbas de los faraones egipcios que aún se puede comer.

El país que más consume cerveza es la República Checa: cada persona consume 160 litros al año en promedio, lo que equivale a tomarse 1.3 cervezas al día. Por su parte, el país donde más se consume vino es Francia, donde una persona toma, por lo menos, un cuarto de botella diario.

En México, los famosos «burritos» no se encuentran en casi ningún lugar, como se piensa en EE. UU., ni forman parte de la típica comida mexicana.

De igual modo, en Suiza es 100% improbable encontrar enchiladas suizas y en Japón, cacahuates japoneses.

Vermont, la capital de Virginia, en EE. UU., es la única ciudad de este país donde no hay un McDonald’s, mientras que la sucursal más grande de esa cadena está en Pekín, con más de 30 cajas y una superficie de 2,600 metros cuadrados.

La salsa de soya es el condimento más antiguo del mundo y la pimienta es el condimento más usado del orbe.

En Alemania hay más de 220 clases de pan y en Francia solamente hay 85 variedades de queso con denominación de origen, de las más de 300 variedades existentes.

Somos la única especie animal que toma leche de otras especies.

Los indios nativos norteamericanos inventaron las palomitas de maíz al calentar los granos en una especie de comal.

En Israel, hasta el pegamento de las estampillas o timbres de correo es kosher, es decir, su elaboración y calidad están supervisadas por un rabino.

En Estocolmo, Suecia, hay un restaurante, Garlic & Shots, que se especializa en comida mediterránea, donde sólo se venden productos con ajo, incluyendo los postres. El menú incluye helado y cheesecake de ajo.

Burger King, la cadena de hamburgueserías, prepara diariamente 430 toneladas de tocino sólo para servir desayunos.

Los indios uapee del Amazonas mezclan la ceniza de sus muertos cremados con alcohol etílico para hacer una bebida que toda la familia debe tomar.

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