Breve historia de un árbol tan querido
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Breve historia de un árbol tan querido

¿Cómo llegaron las jacarandas a la CDMX?

El florecimiento anual de las jacarandas a mediados del mes de marzo es el anuncio del inicio de la primavera. Es un árbol que absorbe elementos nocivos del aire, como el plomo. Aunque no es nativo de la Ciudad de México, encontró en ella un verdadero hogar.

Foto de KC Welch en Unsplash

En realidad, se sabe muy poco sobre la llegada de este árbol icónico a la capital mexicana. Sin embargo, lo que sí conocemos es su historia. Su nombre es un derivado de ‘yakara’na’, de origen tupí, lengua nativa de Brasil, lo cual nos habla de raíces sudamericanas.

El árbol puede alcanzar unos 30 metros de altura y habita en las calles y parques de la ciudad. Aquí florece en primavera y se ha convertido en una atracción tan colorida, que mucha gente las considera como una característica del paisaje urbano chilango, pero no siempre fue así.

¿Y el origen?

Lo que se sabe es que en los años 20 y 30, la capital del país se llenó de parques, camellones y avenidas donde se plantaron muchos árboles y, siguiendo las costumbres del estilo europeo que había impuesto Porfirio Díaz, las nuevas residencias competían por tener los jardines más hermosos.

El origen más cercano a la introducción de este árbol que pinta de lila la CDMX fue gracias al arquitecto Tatsugoro Matsumoto, que se dedicaba a diseñar jardines en Sudamérica y que al pisar México decidió quedarse para poner en práctica su profesión en nuestro país.

Su trabajo en Perú llamó la atención de José Landero y Coss, quien lo invitó a México para realizar el diseño de un jardín japonés en su hacienda en Hidalgo. Rápidamente se esparció el rumor sobre su talento y pronto estaría creando jardines para las familias más acaudaladas del Porfiriato.

La fiebre por los jardines nipones llegó hasta el Castillo de Chapultepec, donde el propio Porfirio Díaz le solicitó encargarse de los jardines y arreglos florales de la residencia oficial. Se considera que, en un arranque de nostalgia por los cerezos de Japón, Matsumoto llenó de jacarandas los parques y jardines de CDMX.

Y ¿por qué hablamos del origen de la jacaranda en la Ciudad de México? Resulta que fue recordado el miércoles por el embajador de Japón en México, Yasushi Takase, quien recordó en su cuenta de Twitter que fue un inmigrante japonés quien trajo la semilla a México.

“Hace muy buen tiempo para HANAMI. Ya saben que hace cien años un inmigrante japonés recomendó al presidente plantar jacaranda en vez de cerezo. Porque las condiciones climatológicas eran más adecuadas. Cierto”, escribió el funcionario nipón.

Sin embargo, de acuerdo con el escritor Aurelio Asiain, existen registros sobre la presencia de la jacaranda en México anteriores a la llegada de Matusmoto. En 1846, en el libro The British Florist de Henry G. Bohn, se publicó una referencia al traslado de semillas de México a Inglaterra por parte de Thomas Hardy, un militar británico que viajó a nuestro país en 1819.

También se cree que Matsumoto recibió la orden del presidente Pascual Ortiz Rubio para decorar la urbe. El mandatario mexicano solicitó al Gobierno japonés que donaran árboles de cerezo para la ciudad. Sin embargo, se sabe que Matsumoto desanimó el proyecto al asegurar que el clima mexicano no era propicio para recibir este obsequio y en su lugar impuso a la jacaranda.

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