Los años secos

Una de las pocas cosas que se le puede agradecer a la Ley Seca es que a partir de ella surgieron los cocteles.

La famosa y odiada «ley seca» es la culpable de que padezcamos largas horas sin poder comprar ni consumir una gota de alcohol; pero ¿cómo surgió y qué efectos ha tenido esta controvertida medida?

Aunque dicho mandato se ha aplicado en varias partes y por múltiples causas, se instauró por primera vez en 1901, en la pequeña Isla del Príncipe Eduardo, provincia de Canadá, donde estuvo vigente hasta 1948.

El segundo lugar donde se prohibió el consumo, compra y venta de alcohol fue en la URSS en 1914, pero sin duda la más importante y mediática Ley seca ocurrió en los EE. UU.

El movimiento por la templanza

A comienzos del siglo XIX en Virginia y Nueva York se formaron asociaciones que buscaban la prevalencia de las «buenas costumbres». Dichos grupos comenzaron a difundir la idea de que el alcohol producía daños irreversibles, tanto físicos como mentales.

Con la esperanza de evitar el creciente número de bebedores, propagar la religión y la moralidad, la Sociedad Americana por la Templanza —American Temperance Society— empezó a ejercer presión sobre el gobierno, que ya mostraba su preocupación por el alto consumo de alcohol y drogas.

Carrie Nation.

Sin duda, una de las figuras más representativas de estos grupos fue Carrie Nation, quien al parecer tenía tanta aversión por la gente que consumía alcohol, que para demostrar la convicción de sus ideales irrumpía en los bares clandestinos armada con un hacha para destrozar barriles y botellas.

Dentro de la propagación de ideas puritanas, se logró difundir la opinión de que el país se estaba corrompiendo por doctrinas y modos de vida «extraños», por lo que la población comenzó a satanizar todo tipo de sustancias que alteraran la conciencia, siendo el alcohol la más estigmatizada.

Debido a ello, el senador demócrata de Minnesota, Andrew Joseph Volstead, redactó y presentó la enmienda número XVIII a la Constitución de los EE. UU. —por ello a la Ley Seca también se le conoció como Ley Volstead—, dicho estatuto entraría en vigor a partir de 1920 y desataría el mayor negocio ilegal en la historia de ese país.

«Esta noche, un minuto después de las 12, nacerá una nueva nación. El demonio de la bebida hace su testamento. Se inicia una era de ideas claras y limpios modales. Los barrios bajos serán pronto cosa del pasado. Las cárceles y correccionales quedarán vacías; las transformaremos en granjas y fábricas. Todos los hombres volverán a caminar erguidos, sonreirán todas las mujeres y reirán todos los niños. Se cerraron para siempre las puertas del infierno», dijo el senador Volstead durante la víspera de la entrada en vigor de la ley.

Un capítulo negro

Tras aprobarse la medida que prohibía la fabricación, transportación, venta y consumo de alcohol, se dispararon las peleas callejeras, el contrabando y la creación de bandas organizadas que tomaron el control del mercado negro.

Durante la aplicación de la Ley Seca, entre 1919 y 1933, Chicago se volvió el lugar con más crímenes entre bandas de gangsters y contrabando de licores; fue allí donde destacó la figura de Al Capone —al servicio de Lucky Luciano— quien controlaba la mafia desde Nueva York hasta Filadelfia. Dichas mafias protegían su negocio por medio de sobornos a policías y funcionarios de gobierno.

Al Capone, además de ser un ostentoso hampón vinculado al comercio ilegal de alcohol, administró burdeles, bares clandestinos, carreras de caballos y clubes nocturnos. nunca pudieron juzgarlo por esos crímenes, pero terminó en la cárcel por evasión de impuestos

Estos crímenes se castigaban con multas y prisión, además se pretendía que, durante el primer año, se cerraran todos los establecimientos donde se detectara el consumo de alcohol. Así surgieron los speakeasy.

Escondidos detrás de pequeñas puertas, subterráneos o ubicados en barrios pobres, los speakeasy —llamados así porque los meseros pedían a los clientes que murmuraran para que el sitio no fuera descubierto por las autoridades— fueron bares clandestinos que surgieron en todas las ciudades. Para 1925 había 100 mil locales de este tipo en las principales urbes, 10 mil sólo en Nueva York.

En 1929 las estadísticas del gobierno admitieron que la prohibición no produjo una disminución en el consumo de alcohol: el whisky y la ginebra se bebieron como nunca; por ello, una comisión presidencial dictaminó que la puesta en práctica de las leyes había sido un fracaso.

Tres años después, el candidato a la presidencia Franklin D. Roosevelt dijo que, de ser elegido, derogaría la Ley Seca. Un año más tarde, y ya como presidente, Roosevelt cumplió y firmó el acta Cullen-Harrison, que legalizaba la venta de vino y de cerveza que tuviera hasta 3.2% de alcohol.

Las Mezclas de la prohibición

Una de las pocas cosas que se le puede agradecer a la Ley Seca es que a partir de ella surgieron los cocteles, pues para disimular el alcohol de mala calidad que se podía conseguir en el mercado negro, se empezó a mezclar con jugos de frutas y especias, como la menta y el romero. Algunas bebidas que nacieron en esa época fueron:

Sidecar. Hecho a base de brandy, fue nombrado así por un militar que llegaba al Harry’s New York Bar de París.

Twelve Miles Out. Toma su nombre de la Ley Volstead, que prohibía el consumo de alcohol más allá de las 12 millas de las costas de EE. UU. Está hecho a base de ron y ginebra.

Mary Pickford. Hecho a base de ron, fue creado para la célebre actriz y fundadora de la United Artist.

En otros lares

La ley seca no sólo se ha puesto en práctica en los EE. UU. En Chile, por ejemplo, la restricción es vigente a partir de las tres de la madrugada. En Colombia se le conoce así a la medida que limita o prohíbe el expendio y consumo de bebidas en días especiales —también es conocida como Ley Zanahoria, término del argot local que se refiere a conductas o personas sanas, usado de forma peyorativa.

En España rige la Ley Antibotellón, con la que se busca reducir el daño causado por el alcohol entre la juventud, prohibiendo su venta a partir de las 10 de la noche.

Durante el régimen de Hugo Chávez, en Venezuela se creó una ley que limitaba el horario de venta de alcohol de 9 am a 9 pm de lunes a sábado.

Sin alcohol en México

La ley seca fue aplicada por vez primera en nuestro país durante las elecciones presidenciales de 1915.

Se cuenta que durante la Revolución, el general Francisco Villa estableció un tipo de ley seca para su ejército y amenazó con fusilar a quien encontrara bebiendo, argumentando que el alcohol era el culpable de las desgracias de la gente.

Ahora, cuando se aplica esta medida, ningún establecimiento puede vender o transportar alcohol, esto incluye restaurantes, tiendas, bares, vinaterías y supermercados. De no cumplirla, las multas oscilan entre $682 y $158 225.

Durante los comicios de junio de 2015 esta ley se aplicó en la Ciudad de México, Guerrero, Jalisco, Morelos, Nuevo León, Puebla, Querétaro, Quintana Roo, Veracruz y Yucatán.

Aun con esta prohibición el alcohol se vende de forma clandestina a un precio elevado.

Compartir en:

Twitter
Facebook
LinkedIn
Email

Deja tu comentario

Suscríbete al Newsletter de la revista Algarabía para estar al tanto de las noticias y opiniones, además de la radio, TV, el cine y la tienda.

Las más leídas en Algarabía

Scroll to Top