Dopaje: el precio de ganar

La palabra doping viene del inglés dope, 'droga', que a su vez se deriva del alemán doop,

Se conoce como dopaje —doping— al uso de sustancias —por lo general ilegales— que mejoran el desempeño y el rendimiento de los atletas. Es una práctica muy usual que, sin embargo, pone en grave peligro su salud. Veamos en qué consiste y por qué tantos se arriesgan a incurrir en violaciones de los reglamentos con tal de destacar en sus disciplinas.

Antecedentes

Desde la Antigüedad tanto guerreros como atletas recurrieron a tratamientos que se consideraban «benéficos», como el consumo de raíces curativas, hongos alucinógenos y opio. Desde 1890, los deportes se volvieron una forma de entretenimiento, y por ende, un negocio muy rentable. Entonces se estudió cómo mejorar el rendimiento deportivo, y los atletas —lo mismo que sus patrocinadores— mostraron una ambición desmedida. Se volvió común el uso de nitroglicerina para mejorar la respiración, lo mismo que dosis no reguladas de cafeína, cocaína y alcohol.

A mediados del siglo XX se popularizó el uso de los esteroides anabólicos —sintetizados desde 1930 y cuyo efecto más evidente es el aumento de la masa muscular— en prácticamente todos los niveles: desde las ligas escolares hasta los Juegos Olímpicos. Los deportes en los cuales el dopaje comenzó a extenderse con mayor rapidez fueron el ciclismo, el boxeo y la halterofilia. Para entonces el problema ya había llamado la atención de las autoridades deportivas, que desde 1928 habían intentado regular el uso de estas sustancias.

Foto de Victor Freitas en Unsplash.

Inicio de la prohibición

Dos trágicas muertes de ciclistas hicieron que se acelerara el proceso para prohibir las drogas en los deportes: en las Olimpiadas de Roma 60, la del danés Knud Enemark por uso de anfetaminas; y en 1967 la del inglés Tom Simpson, durante el Tour de Francia, debido a deshidratación y agotamiento provocados por una mezcla de anfetaminas y alcohol. Las primeras instituciones que, en 1966, adoptaron el antidopaje fueron la Unión Ciclista Internacional —UCI— y la Federación Internacional de Futbol Asociación —FIFA—. Al siguiente año se instauró una comisión médica en el Comité Olímpico, y se lanzó una lista de sustancias prohibidas que se hizo válida en las Olimpiadas de México 68. Para los años 90, se comprobó que el mejoramiento de las sustancias avanzaba con mucha mayor rapidez que la tecnología para detectarlas. Por ello, en 1999 se creó la Agencia Mundial Antidopaje —WADA, por sus siglas en inglés—, una fundación para promover la lucha contra el dopaje.

La palabra doping viene del inglés dope, ‘droga’, que a su vez se deriva del alemán doop, un tipo de bebida alcohólica. El término comenzó a usarse en el siglo XX para referir a las sustancias ilegales que se usaban en las carreras de caballos.

¿Por qué arriesgarse?

La teoría de juegos es el estudio matemático aplicado a cómo se eligen las estrategias en una situación con reglas determinadas, como pueden ser la guerra, la diplomacia o los deportes. De acuerdo con esta teoría, muchos deportistas eligen el dopaje por las siguientes razones:

  • Las drogas, cocteles y regímenes de dopaje son cada vez mejores, más efectivos y más difíciles de detectar.
Foto de Hush Naidoo en Unsplash.
  • Los que se dopan ganan más que los que no lo hacen. El que no se dopa se siente en desventaja por mantenerse «limpio».
  • Los incentivos de ganar son muy altos; por ejemplo, algunos deportistas consiguen contratos que los volverán famosos y millonarios.
  • Por temor a las penalizaciones se crea un código de lealtad y de silencio entre los que se dopan, quienes forman un lazo similar al de una hermandad. Algunas instituciones prefieren mirar hacia otro lado con tal de ganar la atención del público

Es posible que en el futuro el dopaje sea una terapia genética -como las que se usan para tratar la diabetes o la obesidad-, por ejemplo, para aumentar la masa muscular a nivel molecular.

En 2012 la Agencia Antidopaje de los EE.UU. le retiró sus siete títulos como campeón del Tour de Francia al ciclista Lance Armstrong, después de que se comprobara que usó distintos métodos de dopaje.3 Éste fue uno de los peores escándalos en la historia del deporte, e hizo que el mundo se cuestionara la existencia del espíritu deportivo. Al parecer sólo existe una salida: incrementar las penalizaciones, como en el caso de Armstrong, quien tiene prohibido competir en ciclismo de por vida. No hay que olvidar que el dopaje no se debe sólo a la falta de regulación, sino a las altas exigencias que se les imponen a los atletas, muchas veces guiadas por intereses lucrativos.

Sustancias comunes de dopaje

Hay una enorme variedad de sustancias que mejoran el rendimiento de los atletas. Le presentamos una lista con algunas de ellas, sus propósitos y los efectos secundarios que provocan.

Foto de Azazello BQ en Unsplash.

Mejora de oxigenación en los músculos

  • eritropoyetina —r-EPO—:trombosis, infarto, embolia.
  • transfusiones o dopaje de sangre: alergia, daño renal, hepatitis, choque circulatorio, trombosis.

Drogas «máscara» —cubren el uso de otras sustancias

  • diuréticos —para diluir la orina—: deshidratación, calambres, cálculos renales.
  • epitestosterona: cubre el uso de testosterona; ningún efecto conocido.

Evitar el dolor

  • narcóticos —ej. morfina, oxicodona—:aumento del umbral de dolor —incapacidad de reconocer lesiones—, dependencia, riesgo de sobredosis.

Estimulantes rápidos de energía

  • anfetaminas o similares —ej. ritalin, efedrina—: aumento de ritmo cardiaco y presión arterial, alucinaciones, pérdida de peso, temblorepinefrina: ritmo cardiaco irregular, presión arterial alta
Foto de Hal Gatewood en Unsplash.

Relajantes

  • β bloqueadores —ej. acebutolol, atenolol—:baja presión arterial, bajo ritmo cardiaco.

Control del peso

  • anfetaminas: nerviosismo, desasosiego, alto ritmo cardiaco.
  • diuréticos —ej. acetazolamida—:deshidratación, calambres, cálculos renales.

Aumento de masa ósea y muscular

  • esteroides anabólicos, testosterona: daño hepático, crecimiento atrofiado, acné, cambios de personalidad. En hombres: ginecomastia,* impotencia y disfunción eréctil, calvicie; en mujeres: crecimiento anormal del clítoris, irregularidad menstrual, desarrollo de rasgos masculinos.
  • agonistas β2 —ej. albuterol—:** temblor, dolor de cabeza, respiración agitada.
  • hormonas —ej. HGH—:*** alergia, diabetes, acromegalia****.
  • antiestrogénos —ej. tamoxifeno—:trombosis, daño hepático, cáncer.

Fuente: Scientific American.
*Crecimiento anormal de las glándulas mamarias en los hombres.
**Medicamentos que causan efectos similares a los de la adrenalina.
***Hormona del crecimiento humano.
****Crecimiento anormal del cráneo, mandíbula, manos, pies y órganos internos.

Ingrid Constant Saavedra es de las que llevaba justificantes médicos a la escuela y nunca entró a una sola clase de deportes. Hoy se arrepiente y es entusiasta de los ejercicios caseros.

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