Este hombre podía sentir en sus manos el tormento de los gatos al despedazarlos. A veces los mataba antes de comérselos, pero si estaba muy hambriento, no esperaba a quitarles la vida para devorarlos. Comió 174 gatos en poco menos de un año; al no encontrar más para comer, optaba por el pasto, del cual llegó a ingerir hasta 2.3 kilogramos por jornada.
Era tan inusual su apetito que la Marina Real británica decidió hacer experimentos para evaluar su capacidad de alimentación.
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Veleidades Capilares
Acompaña a Pilar Montes de Oca y a Fernando Montes de Oca u cuestiónate ¿Cómo es que se ha perdido el gusto por el vello corporal y cuál es su relación con nuestra propia animalidad? Hoy en día hombres y mujeres se ven sometidos a la depilación o al escrutinio público, el vello se relaciona


