Para opinar

Muerte es trama, morbo es motor: «Snuff» ⎯mito y gore⎯

Perversión, fascinación por el horror, evolución del umbral de tolerancia a la violencia o la simple obsesión por entender la naturaleza humana; sea cual sea la causa, los nuevos fenómenos de entretenimiento audiovisual relacionados con el morbo y el gore han detonado el surgimiento de realidades inconcebibles

Perversión, fascinación por el horror, evolución del umbral de tolerancia a la violencia o la simple obsesión por entender la naturaleza humana; sea cual sea la causa, los nuevos fenómenos de entretenimiento audiovisual relacionados con el morbo y el gore han detonado el surgimiento de realidades inconcebibles … y también de mitos incomprobables. ¿A cuál de las categorías pertenecen las películas snuff?

snuff. v. Se cree que la palabra deriva de las voces inglesas medievales snuffen y snuppen, que a su vez provienen del inglés antiguo snithan, que significa ‘masacrar, desmembrar’ ⎯derivado de ella es también la voz alemana schnitten, que significa partir, tajar o cortar.

En el inglés moderno, el verbo snuff significa, literalmente, «respirar», «inhalar»; hay quienes, al relacionar esta palabra con el fenómeno audiovisual sobre el que trata este artículo, refieren también al último respiro de una persona.

«Suddenly, I viddied what I had to do, and what I had wanted to do, and that was to do myself in; to snuff it,1 'matarlo' to blast off for ever out of this wicked, cruel world. One moment of pain perhaps and, then, sleep forever, and ever and ever.»

―Anthony Burgess, A Clockwork Orange (1962)

Se cree que el primer registro de la palabra snuff como referente al acto de asesinar data de 1916, en el libro Tarzán and the Jewels of Opar, de Edgar Rice Burroughs; la más popular de las menciones de esta palabra en un contexto fílmico es, sin embargo, de principios de la década de los 70, cuando Ed Sanders habla en The Family-The Story of Charles Manson’s Dune Buggy Attack Battalion de un nuevo «género» en el que las personas a cuadro son asesinadas para placer del público.

Por escrito, Sanders clasificaría algunos de los crímenes de uno de los más famosos sociópatas en la historia. De entre las muchas atrocidades cometidas por Charles Manson, destacan las supuestas grabaciones que hizo al asesinar a algunas de sus víctimas; sin embargo, no existe registro de dicho material. Parecería que desde entonces, aquellos rumores condenarían al llamado cine snuff a tambalearse de manera permanente entre la realidad y uno de los mitos más escalofriantes de la sociedad contemporánea.

Snuff movies: [n] slang. A motion picture showing the actual murder of a human being that is produced, perpretated and distributed solely for the purpose of profit. / Película snuff: Cinta que muestra el asesinato real de un ser humano, cuya producción, perpetración y distribución tienen el único objetivo de lucrar con ella.

Alrededor del snuff

Trailer de Tesis, de Alejandro Amenábar (1996)

Es común confundir al «cine snuff» con el cine de horror que toma la posible existencia de este fenómeno como trama principal: el primero denomina a grabaciones legítimas que se adaptan a las definiciones anteriormente mencionadas ⎯y de las cuales, hasta el momento, no se tiene ni un solo registro público; el segundo, tan sólo un recurso cinematográfico que le dio un giro al cine de horror ⎯a esta última categoría pertenecen cintas como Tesis2 Alejando Amenábar, 1995. y 8 mm3 Joel Schumacher, 1999. ⎯. Finalmente, una tercera corriente que, sin ser snuff legítimo, ha replicado la dinámica de dicha hipótesis y creado controversia alrededor de todo el mundo: íconos de este fenómeno son Cannibal Holocaust4 Ruggero Deodato, 1979. y el máximo referente del tema, Snuff.5 Michael y Roberta Findlay, 1974

Ruggero Deodato recibió cargos en su contra por la sospecha de que las muertes registradas en la cinta Cannibal Holocaust ⎯vetada en 50 países⎯ eran reales.

Algunos libros que refieren al tema:

  • Dennis Cooper, Frisk
  • Rex Miller, Frenzy
  • David Kerekes, Killing for Culture: Death Film from Mondo to Snuff
  • Edward Lee, The House

Realidad documentada

Es un hecho: el ser humano siente una profunda curiosidad por comprender su naturaleza humana en cada una de sus dimensiones, incluso en aquella que implica comprender el sufrimiento ocasionado por su naturaleza animal. Por la esencia violenta y antimoral que se le ha atribuido, esta necesidad / perversión ⎯ya habrá tiempo para debatirlo⎯ se ha visto durante siglos bloqueada y reducida a fenómenos que hoy se manifiestan, principalmente, en la forma de los contenidos audiovisuales: televisión, cine e Internet han sido herramientas de proyección de estos nuevos fenómenos, cuya descripción y definición contemporánea más acertada se resume en una sola palabra:

gore. sust. sangre.

Hoy en día, cientos de sitios en Internet publican material que registra ejecuciones, suicidios, masacres, accidentes y otras situaciones reales cuya principal característica es la violencia explícita.

Desde material histórico y científico hasta atrocidades de criminales y dementes son hoy del dominio público. Sin embargo, su naturaleza nada tiene que ver con la propuesta de características que se le han atribuido al cine snuff.

El asesinato de Alejandro I de Yugoslavia, en 1934, es uno de los primeros casos registrados en película; años antes, en 1903, Thomas A. Edison, para dejar claros los riesgos de la corriente alterna de Tesla, electrocutó a un elefante hasta causarle la muerte. El acto quedó registrado en video.

Mito o realidad

Todos hablan de ello, pero nadie ha visto una película snuff. En 2008, un documental estadounidense llamado SNUFF: A Documentary About Killing on Camera recopiló entrevistas a agentes del FBI, expertos de cine y sociólogos con la intención de confirmar o descartar definitivamente la realidad del cine snuff.

Según las investigaciones del FBI realizadas al respecto ⎯ iniciadas hace más de 20 años⎯, no existen pruebas reales registradas de algún video snuff auténtico; sin embargo, el análisis sociológico, económico y cultural apunta a que la posibilidad es completamente latente.

Por un lado, los escépticos hablan de una herramienta mercadológica empleada en el cine para mejorar el impacto publicitario de ciertas producciones; por el otro, analistas sociales y culturales plantean que, en un planeta en el que la pornografía, el abuso infantil, los crímenes de guerra, la violencia política, y un largo etcétera, son proyectados todos los días a través de las pantallas de televisión, cine y computadoras de todo el mundo, no es para nada descabellado pensar en la posibilidad de que este fenómeno exista y que, de hecho, sea más demandado de lo que cualquiera podría imaginar.
¿Mito o realidad? En cualquier caso, ¿qué hay de la evolución / degeneración de las necesidades de entretenimiento del ser humano? ¿Cuáles son los factores económicos, educativos y culturales que han influido en el nutrimento de temáticas relacionadas con la violencia audiovisual?

Es momento de opinar.

REFERENCIAS:
* Lynch, Jay. 1976. The facts about the snuff-film rumors.
* SNUFF: A Documentary About Killing on Camera

La autora de este artículo recibirá sus comentarios en @luigiwich.

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