Entradas correspondientes a Madame Currutaca
El secreto de James Tiptree Jr.
Queridos míos, les voy a contar un cuento, un cuento de fantasía, pero no un cuento de hadas, ¿eh?, sino un cuento de la vida real que no tiene final… todavía.
El final de un amor adúltero… y todo por unos gatos
Hijos de mi alma, ¿de qué creen que me acabo de enterar? Pues de un chisme grandioso y enredadísimo, o sea, de mis favoritos. Los protagonistas, en esta ocasión, son dos grandes de la literatura latinoamericana.
La mujer de Víctor Hugo le pone el cuerno… con su mejor amigo!
Queridos míos, el escándalo que estoy a punto de contarles es puramente romántico, pues los protagonistas de este triángulo amoroso son: Víctor Hugo, su esposa Adèle Foucher, y el amigo de ambos Charles Agustin Saint-Beuve.
Enrique VIII deja a su esposa por una jovencita
¡Ay, hijos de mi alma! ¡Estoy es-can-da-li-za-da! Me quiere dar un soponcio marca diablo por lo que está ocurriendo en estos días en la Corte inglesa.
Gian Lorenzo Bernini, loco de ira por una mujer
¡Ay, Bernini! ¿Qué has hecho? Queridos, el escándalo ha cundido por Roma entera: el escultor oficial del papa Urbano VIII nos ha dejado ver su violento carácter ¡al tratar de matar a su propio hermano, Luigi!
El terrible secreto de Anne Perry
Pequeñuelos, hoy me siento realmente compungida porque se ha develado el terrible secreto que guardaba una estupenda escritora de novelas policiacas ambientadas en la Inglaterra victoriana.
Las reinas peladas de la Torre de Nesle
Chicos, les tengo una buena y varias malas: la buena es que ¡hubo boda! Se nos acaba de casar el rey Luis X de Francia con Clemencia de Hungría. La mala es que, sospechosamente, se casó justo después de quedar viudo de su primera esposa.
Enrique III de Francia, ¿bisexual, afeminado o… hermafrodita?
Mis queridísimos, ando de visita por los suntuosos castillos que decoran este valle de la belle France, y, por ahora, la verdad estoy un poco desvelada, porque justo ayer fui invitada a la fiesta del año en el Castillo de Blois.
Eduardo VII y sus canas al aire
Queridísimos, estoy de paso en esta ciudad para verificar cierta información que me llegó acerca del rey Eduardo VII del Reino Unido. Y es que, si los idilios extramaritales fueran realmente canas al aire, el monarca estaría casi calvo.








