Colombia y la guerrilla más antigua de Latinoamérica
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Colombia recuerda a las Víctimas del Conflicto Armado

Durante más de 50 años, una guerra interna desangró todos los rincones de Colombia.

El 9 de abril de cada año, los colombianos recuerdan a las miles de víctimas que dejó medio siglo de violencia por parte de la guerrilla más antigua de América Latina: Fuerzas Armadas y Revolucionarias de Colombia (FARC).

El Día Nacional de la Memoria y Solidaridad con las Víctimas del Conflicto Armado se instauró en el 2011 y desde entonces se celebra cada 9 de abril.

Origen de las FARC

Colombia, en plena mitad de siglo XX experimentó unas de sus etapas más violentas, y es que por esa época mientras se llevaba a cabo un proyecto político liderado por Jorge Eliécer Gaitán, que pretendía atender la exigencia general de la nación: el cese de la violencia, el país estaba a poco de albergar a la guerrilla más antigua del continente.

La sociedad inconforme pedía a gritos un cambio próspero y duradero, pero el 9 de abril de 1948 sucedió todo lo contrario: Gaitán fue asesinado, mismo que para ese entonces ya se había convertido en un líder nacional en su aspiración a la presidencia en las elecciones que dos años más tarde se efectuarían.

Fue en este ambiente de desolación y desesperanza que surgió el Bogotazo, la rebelión de un pueblo agotado de verse perjudicado por su propio gobierno, por lo que no es coincidencia que hayan elegido esa fecha para conmemorar el Día Nacional de la Memoria y Solidaridad con las Víctimas del Conflicto Armado.

 

En este complejo ambiente que se vivía a nivel nacional y tras una agresión del ejército a un grupo campesino, surgen en mayo de 1964 las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia lideradas por Manuel Marulanda Vélez, mejor conocido como «Tirofijo», cuyos objetivos esenciales eran agrarios.

De esta forma principia una de las épocas más violentas de Colombia, a pesar de los intentos de acuerdos de paz y negociaciones de 1984, 1991 y 1999, cuyo fracaso únicamente se transformó en confrontaciones armadas y miles de muertes.

Las FARC nació formalmente en 1964 y durante décadas arrebataría la vida de miles de personas.

Historiadores sostienen que la guerrilla instaura en el país cafetero una costumbre de no olvidar el pasado, de anclar a la sociedad al asesinato de Gaitán, que solo representaba la máxima atrocidad de un gobierno elitista y la represión, por ello se asocian ambos hechos.

Décadas de víctimas

La época de los 90 y los años siguientes se vieron marcados por las medidas radicales que las FARC implementaron. Inicialmente atacaban poblados, bases susceptibles tanto militares como policiacas, después recurrieron al secuestro de civiles y la toma de poblados, en donde morían decenas de civiles, como la masacre de Bojayá, en la que 79 personas perdieron la vida.

Otro hecho que marcó esa época ocurrió en 2002, cuando la candidata presidencial, Ingrid Betancourt y su directora de campaña, Clara Rojas, fueron secuestradas y no fue sino hasta seis años después que la Operación Jaque del gobierno colombiano lograría liberarlas, junto con otros catorce rehenes, entre ellos tres estadounidenses.

Fin del conflicto armado

Finalmente, el 26 de septiembre de 2016 —y tras varios años de negociación—, se logra llegar a un acuerdo de paz entre el presidente en curso, Juan Manuel Santos, y el líder de las FARC, Rodrigo Londoño, mejor conocido como «Timochenko».

Tras rendir homenaje a todas las víctimas que las confrontaciones cobraron durante décadas, ambos líderes firmaron el documento con una pluma en forma de bala y se estrecharon la mano en lo que representa el fin de una era inolvidable para los colombianos en La Habana, Cuba, cuyo saldo aproximado fue de 220,000 muertos, de los que 177,000 eran civiles.

Es de resaltar que el Acuerdo de Paz se decidió en las urnas, pero el país sigue divido entre los que perdonan los crímenes de la guerrilla con la esperanza de no vuelva a suceder ni uno más y aquellos que claman justicia para sus muertos y cárcel para los responsables.

¿Si estuviera en sus manos, usted qué elegiría? ¿Perdonar y olvidar, es decir, firmar el Acuerdo de Paz o perseguir la cárcel para los miembros de las FARC, lo que significa no firmar el tratado, aunque eso conlleve más años de conflicto?

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