Maggie la indestructible
Desde la redacción

Maggie la indestructible

Esta fotografía es una muestra de la pasión y el compromiso de Margaret Bourke-White con su trabajo como fotógrafa y periodista.

Margaret Bourke-White fue fotógrafa, periodista y testigo de las glorias y barbaries del siglo xx. Fue innovadora con su trabajo y eso captó la atención de dos revistas importantes en ee.uu. durante los años 30: Life y Fortune; ambas publicaciones le permitieron consolidarse como reportera gráfica y logró estar presente en muchos lugares en donde la presencia femenina no estaba permitida.

Maggie, como era conocida entre sus amigos y colegas, nació el 14 de junio de 1904 en el Bronx de Nueva York. Su padre era un ingeniero polaco de quien aprendió la afición por la fotografía, y su madre atendía el hogar mientras le inculcaba la desafiante voluntad de superación; ambos pensaban que el progreso era resultado del esfuerzo y los logros personales, por eso consideraban que las mujeres debían educarse con las mismas oportunidades de éxito que los hombres.

s10-Margaret-Bourke-White-port

Al principio ella vio la fotografía sólo como un hobby y siempre cargaba con una cámara entre las manos; sin embargo, tras la muerte de su padre en 1922, su vida entró en un periodo turbulento que al final la llevaría a tomar la fotografía como profesión. En 1924 Maggie se casó con un joven ingeniero, pero tras dos años en el intento de ser ama de casa se divorció y escapó a la Universidad Cornell para concluir con sus estudios.

Valiente e intrépida

Con poco más de 23 años, Margaret intentó tomar las riendas de su vida y fundó su propio estudio fotográfico en Cleveland, Ohio, donde cosechó rápidamente su primer éxito profesional cuando retrató las instalaciones de la más grande compañía de acero en esa época, la Otis Steel Company, además de otros edificios, mansiones y fábricas.

Por la impresionante calidad en su trabajo, en 1929 Henry Luce —icono del fotoperiodismo en ee.uu.— la contrató para trabajar en la revista Fortune. A sus 25 años ocupaba un lugar destacado en uno de los más importantes conglomerados de medios editoriales, ámbito en el que pocas mujeres incursionaban.

El carisma y arrojo de Maggie fueron un factor importante para conseguir excelentes oportunidades profesionales, pues no sólo fue la primera mujer fotoperiodista en Fortune, también fue una de sus fotografías la que ilustró la portada del primer número de la revista LIFE.

Para 1930, Margaret logró la mayor exclusiva de la época que cualquier periodista pudiera anhelar: se convirtió en la primera fotógrafa occidental que viajó a la entonces Unión Soviética para comprobar el progreso industrial del bloque comunista.

Cuando inició la Segunda Guerra Mundial, Maggie fue la primera en acceder como reportera a las zonas de combate. También viajó a la India para entrevistar y tomar una de las últimas fotografías de Gandhi. Además, realizó un gran trabajo fotografiando el apartheid1 Sistema de segregación racial en Sudáfrica y Namibia, en vigor hasta 1992. Consistió en la creación de lugares separados para diferencias grupos raciales. en Sudáfrica, y los campos de batalla en ambas Coreas.

s10-foto-margaret

Margaret encaramada en el edificio Chrysler (1934)

Ella demostró en sus fotografías —muchas de ellas tomadas en lugares y situaciones peligrosas como el bombardeo a la Alemania Nazi, el bloqueo Ártico y luego de un accidente de helicóptero en la bahía Chesapeake—, que su legado es trascendente y su figura inquebrantable, por el compromiso a sus ideales, su arrojo hacia la aventura, así como su intuición para estar en el lugar y momento adecuado para capturarlo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Publicidad

Algarabía en 5 minutos

Revista del mes

Libro del mes

Visita Algarabía niños

Crea y personaliza

Taquitos de lengua

Suscríbete a algarabía niños

Visita Algarabía para recordar