Plumas Algarabía – Algarabía https://algarabia.com Algarabía Mon, 27 Apr 2026 18:55:36 +0000 es hourly 1 https://wordpress.org/?v=6.9.4 https://algarabia.com/wp-content/uploads/2021/06/favicon.png Plumas Algarabía – Algarabía https://algarabia.com 32 32 David Fincher: 30 años de éxito https://algarabia.com/david-fincher-30-anos-de-exito/ Mon, 27 Apr 2026 18:55:33 +0000 https://algarabia.com/?p=94543

Cuando filmas el tipo de películas que yo hago, recibes cartas extrañas de la gente.

David Fincher

David Fincher es reputado como un director sumamente disciplinado, cuyo más notable talento es provocar reflexión a través de sus inquietantes historias. Representante de la vanguardia cinematográfica de los últimos 30 años, sobre el cine que hace, el grueso de la crítica le aplaude que descienda profundamente en el psique de la sociedad moderna. Afirman, señalan, que al escoger proyectos tan complejos narrativamente hablando, captura de principio a fin la atención de los espectadores. Sus partidarios le atribuyen ser el principal responsable de que el cine hollywoodense resurgiera del período nada brillante que tuvo durante la década de los noventa. 

Nacido en Denver, Colorado, en 1962, Fincher incursionó el cine desde los 21 años, trabajando para George Lucas en Industrial Light & Magic, donde colaboró en los efectos especiales de Star Wars: Episode VI – Return of the Jedi (1983). Comienza, como casi todo cineasta de entonces, siendo asistente en superproducciones veraniegas y luego pasaría a ser una de las figuras más importantes de la industria del videoclip, tan sólo le debemos los audiovisuales más sobresalientes de la era MTV: Janie’s Got a Gun de Aerosmith, Vogue y Express Yourself de Madonna, Cradle of Love de Billy Idol, Freedom de George Michael y Love is Strong de los Rolling Stones. 

A la edad de 30 años Fincher realizó su primer largometraje: Alien 3 (1992). Su transición a la gran pantalla lamentablemente se encuentra con múltiples dificultades detrás de cámaras; y aunque no todo es negativo en su llegada al cine, a la tercera entrega de esta exitosa saga de ciencia ficción, la cual consigue por momentos esa sensación claustrofóbica que poseía la original, se le debe situar dentro del grupo de películas problemáticas que no lograron superar su rodaje infernal ni su tortuosa post producción.

Ya cuajó

Su siguiente filme, Seven (1995), encumbró a uno de los villanos más laureados del Séptimo Arte y fue la película confirmativa de su genialidad. En este thriller de intriga policial —considerado de culto— se nos cuenta la persecución, la cacería del consabido John Doe —un asesino en serie, una suerte de ángel exterminador, que ejecuta sus crímenes con base en los siete pecados capitales—, a cargo de una pareja de detectives: el veterano Somerset —Morgan Freeman, entregando uno de sus trabajos más memorables—, a punto de retirarse, y su compañero, el novato David Mills —Brad Pitt, quien ofrece con esta, después de Legends of the Fall (1994), la segunda gran actuación de su carrera—. Sólido, violento e inteligente, el filme nace de la imaginación de Andrew Kevin Walker —8MM (1999), Sleepy Hollow (1999)—, un escritor desconocido que pasaba los días enteros detrás de un mostrador en Tower Records. Estupendamente narrada y sólidamente actuada, todo un festival de emoción, precisión y estética, esta obra le valdría muy buenas críticas a nivel internacional, y lo confirmaría como uno de los directores más interesantes del momento.

Diseño sin título (6)

Aparte de las ya mencionadas, David Fincher ha dirigido otras diez películas en estas tres décadas, entre las cuales destacan la argumentalmente pesadillesca The Game, de 1997, que colmada de vuelta de tuercas seguro le hubiera fascinado al mismísimo Alfred Hitchcock; Fight Club (1999), una sátira de sorprendente salvajismo basada en la novela del siempre perturbador Chuck Palahniuk, que critica vigorosamente a la sociedad americana noventera, y con majestuoso estilo visual y las destacadas actuaciones de Brad Pitt y Edward Norton, nos presenta a uno de los personajes cinematográficos más aclamados de las pasadas épocas, el señor Tyler Durden; Zodiac, en 2007, su triunfal regreso al mundo de los asesinos seriales, donde narra la historia real del hombre que aseguró, por medio de cartas, haber matado a 37 personas, y que nunca fue capturado por la policía, y jamás fue posible confirmar su identidad. Y así le siguen Panic Room (2002), The Curious Case of Benjamin Button (2008), The Social Network (2010), The Girl with the Dragon Tattoo (2011), Mank (2020) y The Killer (2023); además de la encantadoramente tensa y tóxica Gone Girl (2014), estelarizada por Ben Affleck y la hermosa Rosamund Pike, toda una crítica mordaz a las relaciones modernas y al espectáculo mediático.

Diseño sin título (7)

Es indiscutible que David Fincher goza de la cualidad para compaginar su gran capacidad cinematográfica con un avis comercial, un instinto para la taquilla y el negocio, francamente extraordinario. En términos generales, siempre nos muestra un rostro muy distinto en sus tramas. Es un director que ha dado varios golpes de taquilla y gozado de una enorme libertad creativa; ha llevado las formas más contemporáneas del thriller a la categoría de arte. En declaraciones publicadas en 2006 en la prensa, Fincher admitió hacer películas independientes: «Sí, claro que las hago, pero las hago en Sony y en Paramount», concluyó jactándose del gran logro que ha conseguido dentro de la industria. 

Para celebrar sus ya más de 30 años de éxito, David Fincher estrenará a finales de este 2026 The Adventures of Cliff Booth, secuela de Once Upon A Time in Hollywood (2019), y la cual marca su primera colaboración con otro genio del cine, Quentin Tarantino.

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¿Quiénes son las «pobres criaturas»? https://algarabia.com/quienes-son-las-pobres-criaturas/ Tue, 21 Apr 2026 19:12:24 +0000 https://algarabia.com/?p=91197 Barbie y Oppenheimer estaban catalogadas dentro de las mejores películas del año 2023, hasta que llegó Pobres Criaturas y comenzó a meterse entre las nominaciones y a ganarles algunos premios. Oppenheimer me confirma que Christopher Nolan es uno de los mejores directores-guionistas actuales y probablemente, de la Historia. 

Barbie es una película sobre género muy necesaria desde los años 70, luego de la liberación sexual y de que las mujeres comenzaron a participar más numerosamente en casi todos los ámbitos sociales. ¿Les será tan fácil desenvolverse como a los hombres? La película Barbie muestra sin tapujos las asimetrías sociales entre los hombres y las mujeres, de las cuales no somos conscientes. A través del discurso feminista del personaje Gloria, la película transmite explícitamente lo que millones de mujeres sienten y no han logrado articular sobre las exigencias hacia la mujer en las sociedades industriales y posindustriales. Además, muestra cómo podría ser un mundo de sólo mujeres. Es indispensable producir más películas sobre las brechas entre los géneros y darnos cuenta de ellas.

©Disney

Criatura hermosa

Sin embargo, Pobres Criaturas se convirtió en mi favorita. Si no la has visto, mi opinión tal vez te revele mucho sobre ella. El griego Yorgos Lanthimos, su director, se propuso retos que logró magistralmente; combinó los géneros de fantasía científica, comedia oscura y drama con los estilos artísticos victoriano, art decó y futurista, para lograr una época atemporal y un mundo coherente. 

Además, Pobres Criaturas me cautivó porque Bella, su protagonista, muestra una manera de ganar libertad frente a las conductas humanas y a los acontecimientos —cosa que cualquier persona puede decidir responder como lo hace Bella—.Por si hay duda, aclaro que no es una película de autoayuda o que pretenda dar lecciones de ningún tipo.

Origen

Pobres Criaturas es una adaptación de la novela homónima del escritor, poeta y artista escocés Alasdair Gray publicada en 1992. La película trata de la vida de Bella Baxter, quien fue la creación del científico Dr. Godwin Baxter. Él rescató del río a una mujer embarazada que intentó suicidarse al lanzarse de un puente y le trasplantó el cerebro del feto. A lo largo de la película, atestiguamos el crecimiento de Bella de bebé a niña, luego a adolescente hasta que llega a ser mujer. 

Cuando alcanza la adolescencia, su curiosidad por salir de la mansión en Londres en la que vive encerrada con su creador, el Dr. Godwin, la motiva a irse a recorrer el mundo con el gigoló abogado Duncan Wedderburn. En este viaje por Europa y África la protagonista se descubre a sí misma, al mundo y la variedad de conductas humanas.

Personajes

Bella encarna la inocencia, la naturalidad y la experimentación. Es un lienzo blanco contra el que se estrellan colores que representan las conductas humanas: la conducta obsesiva, representada por el padre de Godwin, quien lo castró con el afán de hacer experimentos científicos; la evasión de nuestras emociones, encarnada en Godwin y su elección de utilizar la ciencia y la racionalidad para conducirse; la deshonestidad, mostrada por los marineros; el pragmatismo y la lucha por la supervivencia, ejemplificados por la matrona; la crueldad y el afán de dominio, representados por Alfie. 

El personaje más radical es el abogado Duncan, que encarna la inmadurez y el narcisismo. Duncan también nos muestra la locura en la que nos enfrascamos cuando nos ponemos en la posición de víctima ante sucesos fuera de lo que esperamos o deseamos, ante la imposibilidad de reconocer a quien está frente a nosotros y de no tomarnos personales sus acciones, ante la imposibilidad de reconocer nuestra herida y aquello externo que la hace doler.

Bella le dice a Alfie que antes de él, otros habían tratado de mantenerla prisionera. La sociedad constantemente busca someter la inocencia y la naturalidad para mantener el control o el status quo, no es plenamente permisiva de la experimentación, pues ésta puede afectar grandes intereses económicos, políticos y religiosos.

©Disney

Reflexiones

Ante estas conductas humanas y la opresión de las mismas en Bella, ella responde siendo consciente de sus emociones sin victimizarse, sin tomarse personal nada de lo que le sucede o el daño que otros le infligen con sus actos. Bella se muestra responsable de su situación en lugar de culpar al de enfrente por ella, como lo hace el herido abogado contra Bella cuando se da cuenta de que no puede dominarla como lo hizo con las mujeres anteriores. Ella no sufre porque no tiene apegos a objetos, a relaciones, a ideas o al pasado, simplemente vive el presente.

El budismo identifica al apego como la causa del sufrimiento y la protagonista no responde a las personas ni a los acontecimientos con juicios, prejuicios o condicionamientos sociales. Es decir, Bella se conduce en libertad —que por cierto, son principios de la práctica del budismo y de la meditación, como estar en el presente, el desapego, la observación y la ausencia de prejuicios.

Al terminar de verla, sólo queda para el espectador responder por qué la película tiene ese título, y ¿quiénes son las «pobres criaturas»?

©Disney

Redes sociodigitales:

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Cartearse en 2020 https://algarabia.com/cartearse-en-2020/ Mon, 13 Apr 2026 16:31:56 +0000 https://algarabia.com/?p=93482

La información no genera vínculo; los objetos, sí.
Byung-Chul Han

Los mensajes por chat en mi celular iban y venían en mayor cantidad que de costumbre. «No salimos ni al súper», «Mi hermano está contagiado», «Por fin puedo tomar el curso de arte que tanto quería, ahora es por videoconferencia». Estábamos confinados a raíz de la pandemia declarada como tal por la Organización Mundial de la Salud el 11 de marzo de 2020 y ocasionada por el virus SARS COVID-2 . Sólo nos quedó la virtualidad para seguir estando cerca.

Conforme pasaron los meses, la intensidad en los grupos de chat continúo, parecía que, a más mensajes, más vínculo. «Les mando una foto de hoy, por primera vez salimos, fuimos al Bosque de Chapultepec», nos escribió mi amiga Frinee. Me detuve y quise hacer memoria, ¿qué recuerdos estaba forjando con mis amistades? Cada nuevo mensaje anulaba el previo, las fotos que me enviaban sobre sus vidas pronto se perderían entre los cientos de piezas de información almacenada en la nube. Pensamos que volveremos a las fotos y a los videos porque lo digital sobrevivirá por siempre gracias a la gran capacidad de memoria en nuestros dispositivos y en la nube. La verdad es que es tanto volumen intangible que se nos olvida.

Sólo basta una carta o postal

No había forjado recuerdos con mis amistades durante los meses de aislamiento causado por la pandemia, ni recuerdos sobre los sucesos de su vida, ni sobre su sentir porque no había compartido momentos presenciales con ellos. ¿Qué hacer?

—Miren lo que me encontré—, irrumpió Óscar en el grupo de chat de mis amigos de la licenciatura. —Esta postal de Barcelona me la envío Gloria en el año 2000.

Quedamos asombrados. Gloria se arrancó a chatear sobre sus recuerdos en ese viaje. Yo recordé que era una asidua escritora de cartas en mi adolescencia, enviaba unas dos al mes a mis amigas, quienes me respondían, a veces con postales de sus ciudades o de los lugares que visitaban.

Yo estaba felizmente confinada en la Riviera Maya, en Quintana Roo, ¿por qué no enviarles postales de su bello arrecife de coral y de la zona arqueológica de Tulum, que mira al mar turquesa? Aproveché que algunos comercios comenzaron a abrir para buscarlas en Playa del Carmen. En un viejo portapostales pintado de blanco, oxidado y casi vacío, encontré suficientes.

Contagié a mi esposo y envío dos postales. ¿Se habrá debido a que el último regalo que le dio su mejor amiga antes de morir de cáncer fue el bonche de cartas y postales que ellos intercambiaron?

Salvador colgó en el refrigerador la postal que recibió de Carla Pascual

Como en los viejos tiempos

Cuando le escribí su postal a Maylin, recordé con ella los cursos de literatura que tomamos juntas; con Salvador, nuestras idas al teatro; con Dulce, Gloria y Tonatiuh, encuentros que se pospusieron por la pandemia y la promesa de retomarlos en cuanto fuera posible. Luego de tres semanas, me contactaron para agradecerme el detalle y Gloria tomó la estafeta, así que le compartí los domicilios de nuestros amigos de la licenciatura. Unos meses después Luis Pablo y yo recibimos sus postales de Mazatlán. Ella me escribió: «Carlita: disfruto de tomarme el tiempo de sentarme a escribir las postales junto con un café, de valorar lo más especial de mi viaje y escribirlo en la postal». Me sentí motivada para enviar una segunda ronda de postales, esta vez, de Morelia tomadas bajo el lente del cronista de la ciudad José Antonio Romo.

«Estuve en Morelia, donde crecí, un par de meses con mi madre. El home office ha sido un regalo para mí. Mi mamá me compartió recetas de cocina y yo le leí mi autobiografía sobre mi vida en Qatar, una obra que me llevó años escribir. Sabía de su enfermedad y mi madre sucumbió al cáncer en mayo», le escribí a Alejandro, cuya madre murió cuando éramos compañeros en la licenciatura.

A Alberto le envíe un abrazo especial por el fallecimiento de su padre por esas fechas. «Ahora ellos viven en nosotros», le escribí. Más adelante envíe una postal a Maylin: «Sigo en Morelia, viendo qué hacer con las propiedades, amistades, el hogar que fue Morelia para mí. Supongo que tuviste que hacer lo mismo cuando migraste de La Habana a la Ciudad de México”.

A Dulce le escribí: «Es momento de echar mano de tantos años de meditación, yoga, terapias, rituales; tú me has acompañado en ese camino». Y a Carmina, cuyo padre falleció hace varios años, le compartí que no supe cómo, pero de repente algo hizo click en mí y logré lo que anhelé por tanto tiempo: reconciliarme con mi madre. «Ahora me siento más vinculada con ella que nunca». Ironías de la vida y de la muerte.

También aproveché para echar una o dos fotos de recuerdo en el sobre junto con la postal, es decir, me di a la tarea de buscar dónde imprimir las fotos digitales almacenadas en mi computadora. Tristemente, solo Frinée, Leonardo y Dulce recibieron su sobre con la postal y fotografía y nunca me llegó la postal que me envió Luis Pablo desde Australia.

Postal del Jardín de las Rosas en Morelia, Michoacán, enviada a Frinée

También internacionales

Me queda el recuerdo de la postal que me envió Gloria de su viaje a Alemania. Está impregnada de uno de los sucesos más importantes en su vida: el nacimiento de la hija de su hermano, la única sobrina de la familia, y cuya llegada al mundo motivó su viaje, junto con la boda de su hermano y conocer a la familia política. Con razón escogió la postal de un jardín de tulipanes colorido, lleno de vida.

Si quieres aventurarte a enviar postales, envíalas en sobre y por correo certificado de Correos de México, así es más probable que alcancen su destino. Y si lo alcanzan, sentirás alegría de compartir un recuerdo tangible en la era digital.

Carla Pascual recibió una postal de Alemania por parte de Gloria

PD: Me gusta escribir cartas, me gusta recibirlas, pero me desmotiva que no alcancen su destino. Hace unos 15 años, propusimos una transformación para Correos de México; había que modificar la red logística. Puede sonar muy complicado, pero esta solución no resultaba amenazante porque no implicaba despedir personal ni introducir maquinaria, aspectos a los que se niegan los sindicatos y otros involucrados. Era un buen momento para la transformación del servicio postal mexicano, pues no había tantos proveedores de mensajería como ahora. Pero Purificación Carpynteiro, quien comenzó esta transformación, no quiso quedarse como titular, sino que se fue a buscar una subsecretaría. No alcanzó a escuchar nuestra propuesta y quien la sucedió, no tuvo interés en implementarla. Y así ha seguido pasando el tiempo y aumentando el deterioro de Correos de México.


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La Luna y la vida en el desierto de Qatar https://algarabia.com/la-luna-y-la-vida-en-el-desierto-de-qatar/ Mon, 02 Mar 2026 07:44:00 +0000 https://algarabia.com/?p=94467

Si crees que el sol domina la vida en el desierto, déjame presentarte a la luna

…el desierto está hecho primero y principalmente de luz…

Rebecca Solnit

Las dunas del desierto son ese lugar en Qatar donde te permites recibir el regalo de la Luna: su luz, porque no hay contaminación atmosférica ni alumbrado que nuble su resplandor.

Qatar, como todo país musulmán, se guiaba por el calendario lunar. Sus pobladores observaban las fases lunares desde las Torres Barzan construidas a finales del siglo XIX. Barzan significa ‘lugar alto’, en donde estas torres vigilaban y defendían el valle junto con una fortificación al oeste y otra torre al norte. ¿Por qué este valle? Porque en él se acumulaba agua en el subsuelo.

El conjunto de las Torres Barzan tiene, además, una pequeña mezquita y un majlis, un salón donde se reúnen los hombres, cuya superficie se cubre de tapetes y asientos. En cada casa hay un majlis. Las Torres Barzan se localizan en Umm Slal Mohammed, a 20 minutos al norte de Doha, la capital de Qatar.

Torres barzan en qatar
Las Torres Barzan en Qatar, desde donde observaban la Luna. ©Carla Pascual

En el calendario lunar, la luna creciente —después de la luna llena— marca el comienzo de cada mes. El noveno mes lunar se llama Ramadán y es el más importante para los musulmanes. Fue cuando el Profeta Muhammad recibió las primeras revelaciones de El Corán de parte de Alá a través del arcángel Gabriel en el siglo VII d. C. Para el 2026, el Ramadán transcurre del 17 de febrero al 19 de marzo.

El Ramadán es un mes de aprecio por lo que se tiene y para ayudar a la comunidad. Para autopurificarse, los musulmanes ayunan durante el día desde el amanecer hasta el atardecer. También ofrecen limosna a los menos favorecidos y es el mes ideal para peregrinar a la Meca, ciudad natal de Muhammad y ubicada en Arabia Saudita. Estos son tres de los cinco pilares del Islam. Los otros dos son la profesión de fe ‘No hay más dios que Alá y Muhammad es su profeta’, y orar cinco veces al día en dirección a la Meca para entrar en contacto con Dios, pues no hay intermediario, como el sacerdote en el catolicismo, para vincular al creyente con el Creador.

A pesar de la urbanización, las familias qataríes disfrutan de vez en cuando, pasar una noche en el desierto, a la orilla de la playa. Para estas ocasiones llevan comida e incluso llegan a prender una fogata para calentarla o terminar de prepararla.

Los visitantes, que no tienen experiencia en adentrarse en el desierto de Qatar, deben contratar un tour especializado que los internará en las dunas del sur del país al atardecer en un vehículo 4X4. Se trata de acampar en el desierto en una tienda tradicional tejida en tela de color rojo con rayas verticales en negro, blanco y verde. Se cena una comida tradicional, como tabule, jocoque, hojas de parra y humus con pan pita y de postre, dátiles y dulces de hojaldre rellenos de nuez o pistache bañados en miel. Té, café y agua acompañan el festín. Si celebras tu cumpleaños, basta con que lo digas para agregar un pastel al menú.

Majlis en una tienda tradicional al acampar en las dunas de qatar
Majlis en una tienda tradicional al acampar en las dunas de Qatar. ©Carla Pascual

Desde luego, la mejor vista es hacia arriba, para contemplar la Luna y las estrellas, dejarte envolver por la bóveda celeste, tan amplia que los astros se pierden hasta un horizonte muy, muy lejano. Incluso podrás dormir a la intemperie alrededor de la fogata para no perderte del baño de luz lunar.

Es más, podrías leer algunos relatos de Las Mil y Una Noches, cuyo origen se remonta a antes del siglo X de nuestra era. En él, Scherezada le narra cuentos al rey Schahriar noche tras noche, los interrumpe en el momento cumbre y retoma la narración a la noche siguiente. Así evita que la mande matar. Aquí te relato «Ardid de mujer»:[1]

«Pero cuando llegó la noche siguiente, Scherezada dijo:

—Cierto día un jeque de barba blanca solicitó al muchacho con malas intenciones. Este jeque era pérfido igual al cuchillo del vendedor de colocasias. Pero el muchacho no se quiso prestar a lo que el otro le pedía y, además, le golpeó la cara y la arrancó la barba. El jeque fue a quejarse al valí de la ciudad y éste hizo detener y encarcelar al muchacho.

La joven no tardó en enterarse de lo que le había ocurrido a su enamorado y, al saber que estaba preso, sintió una pena muy grande. Así que combinó su plan para liberar a su enamorado y, adornándose con sus más hermosos atavíos, fue al palacio del valí, solicitó audiencia, y la introdujeron en la sala de peticiones. Y ciertamente, por Alá, que, con solo mostrarse de aquel modo, hubieses podido obtener de antemano la concesión de todas sus peticiones. Así, tras las zalemas, dijo el valí:

—¡Oh nuestro señor el valí, el desgraciado joven al que hiciste encerrar es mi propio hermano y el único sostén de mi casa! Le calumniaron los amigos del jeque y el propio jeque, que es pérfido y un disoluto. ¡Vengo, por tanto, a solicitar de tu justicia que libertes a mi hermano, sin lo cual mi hogar se arruinará y yo moriré de hambre!

El valí, con sólo mirar a la joven, sintió que se le alteraba el corazón y se enamoró de ella. Entonces le dijo:

—Desde luego que voy a libertar a tu hermano!, pero conviene que antes entres al harén de mi casa; yo iré a buscarte, después de las audiencias, para que hablemos del asunto.

La joven, comprendiendo lo que él pretendía, pensó: ‘¡Por Alá, barba de pez, que no me tocarás hasta que las ranas críen pelo!’. Y en voz alta repuso:

—¡Oh nuestro señor el valí, es preferible que tú vayas a mi casa, donde tendremos tiempo sobrado de hablar acerca del asunto con mayor tranquilidad que aquí, puesto que soy una extraña!

El valí, invadido por la alegría, le preguntó”

—¿Dónde está tu casa?

Ella explicó:

—¡En tal sitio! ¡Allí te espero al ponerse el sol!

Abandonó la casa del valí, al que dejó sumido en un agitado mar, y fue en busca del cadí de la Ciudad.

En este momento del relato, Scherezada advirtió que se acercaba el nuevo día y calló discretamente.”
La noche siguiente continuó el relato, en el cual otros cuatro hombres que la muchacha visitó para solicitar su apoyo mostraron las mismas pretensiones con ella y ella también los invitó a su casa. Al advertir que se acercaba el nuevo día, Scherezada calló discretamente.

La noche siguiente, Scherezada narró que la muchacha recibió a los cinco hombres en su casa, a quienes fue encerrando en un armario que mandó hacer para ese propósito. Antes de encerrar al cadí, le pidió una orden y con ella logró liberar a su enamorado y huir juntos.

La muchacha dejó encerrados en su casa a aquellos hombres, quienes fueron liberados por su esposo al regresar de viaje y conocer los sucesos.

El rey, para consolar al esposo abandonado, le dijo:

—¡Te nombro mi segundo visir!

Y esta es la historia, pero Alá es más sabio. Y después Scherezada agregó:

—Pero no creas, oh sabio monarca, que todo es comparable a Las aventuras de Hassán-Al-Bassri.

El rey Schahriar funció las cejas:

—No conozco esa historia. Explícala pronto.»

[1] Las Mil y Una Noches, tomo II, Décima Edición enero 1997, Ediciones 29, Madrid, p. 871-879.


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Viaje espiritual a Angkor https://algarabia.com/viaje-espiritual-a-angkor/ Wed, 28 Jan 2026 18:12:02 +0000 https://algarabia.com/?p=91835 Vine a Angkor a encontrarme con las dos doctrinas espirituales que más me atraen: el budismo y el hinduismo, que, curiosamente, contrastan entre sí. El budismo y la práctica de la meditación han tranquilizado mi mente, mientras que el hinduismo me divierte con las innumerables historias donde se entrelazan sus miles de deidades y respectivas encarnaciones ataviadas en colores fosforescentes.

La zona arqueológica de Angkor comprende más de 40 templos,
construidos entre los siglos VII y XV de nuestra era bajo el Imperio jemer.

Angkor Wat y el hinduismo

Construido como la capital del Imperio jemer y el templo a Vishnu, dios de la preservación, Angkor Wat no podía ser menos majestuoso de lo que es. Es tan grande y tiene tantos detalles seductores como sensuales, bailarinas apsaras de curvas pronunciadas y tocados elegantes, que uno tarda más de un día en apreciarlo. Así que no demoro el encuentro que me trajo aquí: visitar los bajorrelieves tallados con episodios del Mahabharata y el Ramayana, los textos épico-mitológicos de la India, sobre las osadas aventuras, trágicas desventuras y maliciosas intrigas por las que pasaron deidades, héroes y villanos.

Vista aérea de Angkor Wat, el templo más grande jamás construido.

Angkor Wat, el templo más grande en la historia, honra al Mahabharata, el poema más largo jamás escrito, con el bello bajorrelieve sobre la Guerra de Kurukshetra, el clímax de esta obra, en la que morirán todos los guerreros salvo los cinco comandantes del bando victorioso. Esta guerra pone fin al largo conflicto por el trono de Jastina Pura entre los Pandavas y los Kaurava, primos de dos ramas de la familia real y que crecieron como hermanos bajo el mismo techo.

Decenas de soldados en el bajorrelieve escoltan a Arjuna montado en un elefante dirigido por Krishna, una de las tantas encarnaciones del dios Vishnu, para enfrentar a Karna, comandante del ejército enemigo. Arjuna tiene el rostro encendido de enojo y el bícep exaltado a punto de lanzar la flecha que mata a Karna. Su triunfo se convierte en desconcierto y tristeza cuando su madre le revela que Karna era su medio hermano; esto es sólo una pequeña probada del intenso drama familiar del Mahabharata que me cautivó.

Bajorrelieve en el que Arjuna asesina a su medio hermano Karna durante la batalla de Kurukshetra,
narrada en el Mahabarata.

Después me dirijo a la cima de Angkor Wat, cuyas cinco torres se afilan con la altura y representan el Monte Meru, la casa de los dioses del hinduismo. La torre central es tan empinada que tengo que ayudarme con las manos por las escaleras exteriores, como si escalara un monte de verdad. Desde lo más alto, me maravillan el cielo azul infinito y la vista aérea de Angkor Wat, que es una representación del universo hindú:en un primer plano, un par de galerías concéntricas con sus torres representan las sierras circundantes del Monte Meru.

Más abajo está la Terraza del Honor, una gran superficie cubierta de pasto con un par de estanques artificiales donde viven flores de loto. Más allá, el portal de piedra se extiende como una muralla que encierra el área de Angkor Wat y para concluir, la fosa representa los océanos míticos que rodean la tierra. Sigue llenándose de agua a pesar de su inmensidad y de haber sido construida en el siglo XII, bajo el reino de Suryavarman II.

Angkor Wat y el budismo

A las 5:00 de la mañana ya me espera afuera de mi hotel Samnang para llevarme a Angkor Wat en su tuk tuk, un triciclo motorizado. Los visitantes van a contemplar el amanecer, pero yo voy a algo distinto. Sobre el camino pavimentado y envuelto por la selva densa en penumbra, Samnang acelera y el motor del tuk tuk parece una ruidosa matraca. Pero el canto de cientos de cigarras es aún más ruidoso y me obliga a taparme los oídos. Salimos del túnel de las cigarras y desciendo para cruzar la fosa de Angkor Wat por su puente de piedra. Alcanzo apresurada la Terraza del Honor, donde el sol comienza a desplegar sus rayos tras las torres del Monte Meru. El templo y el cielo naranja rosáceo se reflejan apaciblemente en los estanques. Pero yo no vine a este espectáculo.

Subo al primer recinto y la oscuridad casi total en las escalinatas me detiene, no por temor a caerme, sino porque sus altos techos me intimidan. Todos volvieron a sus hospedajes a prepararse para el día y el recinto está vacío, no me equivoqué en venir a esta hora. Así que venzo el miedo y sigo hacia arriba por las escaleras apenas iluminadas por el sol naciente para llegar a la Galería de los Mil Budas, que aún conserva poca más de una docena. Algunos están de pie y otros sentados, unos son gordos y otros flacos, son de madera o de piedra, pero todos con esa sonrisa ecuánime del Buda.

Me acomodo a meditar en las escalinatas de una de las cuatro fosas descubiertas de la Galería de este santuario que se convirtió en budista a finales del siglo XII. Soy la única alma en Angkor Wat, cierro los ojos y siento la espiritualidad que irradia el Monte Meru a mis espaldas, bañado con el naranja del amanecer. Ya no hay mil budas, pero como si los hubiera, los siento acompañarme en mi meditación, siento la paz que alcanzaron los monjes budistas que se han sentado aquí, como yo, en busca del silencio.

Galería de los Mil Budas en Angkor Wat.

Ta Prohm, piedras y raíces

Los arqueólogos se esmeran por librar las zonas arqueológicas de la maleza. ¿Qué pasa cuando permiten que la vegetación siga creciendo? Ta Prohm es un misterioso ejemplo de ello. Hace 300 años una semilla germinó en el techo de la entrada del templo, ahora el árbol de seda ha alcanzado unos cuatro pisos de altura. Y como éste, hay más de una decena. El tejido raíces-piedras en el que se convirtió Ta Prohm es tan exótico que atrajo a quienes filmaron la película Lara Croft: Tomb Raider (2001).

Árbol de seda sobre Ta Prohm.

Ta Prohm fue construido como templo hindú en el siglo XII de nuestra era durante el Imperio jemer, pero quienes lo aprovecharon fueron los monjes budistas, un siglo después de su construcción. Para fortuna del templo, los árboles de higo y de seda que dominan sus edificios son huecos y, por lo tanto, pesan poco. Su búsqueda por el suelo ha marcado el destino de Ta Prohm: las raíces de los árboles de seda se abren paso entre las piedras y desfiguran su alineación; las más gruesas parecen tentáculos que envuelven el templo, se cuelan por las ventanas, alcanzan la tierra, se prolongan por metros hasta que la penetran y se arraigan. Mientras, los árboles de higo seducen Ta Prohm cubriéndolo con cabelleras de raíces enmarañadas.

Ta Prohm y sus árboles viven un gran amorío. Como explica el arqueólogo Claude Jacques, las raíces actúan como soporte del templo. También son su debilidad: cuando el árbol muere o es derribado por una tormenta, una parte del templo se derrumba junto con él. Entonces, queda ante nosotros un corazón roto: grandes piedras tiradas sobre el suelo que ni el arqueólogo logra reconfigurar.

Raíces de árbol de higo cubren el templo.

En mi exploración, me adentré por puertas enmarcadas con raíces para continuar por pasillos en penumbra. Busqué la luz en los huecos cavados por los árboles en los techos y los vi alzarse al cielo. Salí a los jardines y me detuve a contemplar a las bailarinas apsaras, talladas sobre los muros, las cuales se asoman sonrientes entre sus marcos de raíces. Subí por montículos de piedras derribadas, la mayoría de las veces, no había paso y di marcha atrás.

Llegué a una conclusión: Ta Prohm podría ser un templo dedicado al Dios hindú Shiva, encargado de destruir el universo y dar paso a su recreación. Bajo su poder, los árboles desbaratan Ta Prohm y lo recrean.

Fin.


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Nara y la espiritualidad de Japón https://algarabia.com/nara-y-la-espiritualidad-de-japon/ Wed, 21 Jan 2026 07:25:00 +0000 https://algarabia.com/?p=94434 Luego de practicar meditación budista desde hace más de 15 años, me emociona visitar el Parque de Nara. Éste acoge varios de los templos budistas y sintoístas más importantes de Japón, construidos durante el periodo en que Nara fue su capital política a partir del año 710 de nuestra era.

En el año 784, la capital política fue transferida a Kioto, pero Nara permaneció como centro religioso al que acudían las familias imperiales y la nobleza. Desde Kioto, puedes visitar Nara en un paseo de un día al tomar el tren express del Japan Rail, aunque es recomendable quedarse a pernoctar una noche.

Kohfuku-ji y el budismo

El complejo de templos budistas Kohfuku-ji es uno de los más antiguos y famosos en Japón, pues fue el templo familiar del clan aristócrata más poderoso en la historia de la isla: el Fujiwara. Es el primer conjunto al que arribas al caminar de la estación de tren al Parque de Nara. Toma unos 15 minutos si no te distraes con las tiendas de artesanías y souvenirs —lo cual es difícil—. De entre los tres templos dorados, dos pagodas, dos pequeños halls circulares y la sala de exhibiciones «Tesoros Nacionales», se impone ante mí el Templo Dorado Central por su gran tamaño y fina reconstrucción.

La gran mayoría de los templos y castillos en Japón han sido reconstruidos en algún momento. Son de madera y, por ende, presa fácil de incendios naturales o provocados en las guerras. El Templo Dorado Central se ha quemado siete veces desde su nacimiento en el año 710. Sus ruinas tuvieron que ser demolidas en el año 2000 y la versión actual fue consagrada en 2018 con una serie de rituales. Es un ejemplo del arduo trabajo de investigación en imágenes, documentos y otros archivos para viajar al pasado, tratar de conocer cómo eran estos inmuebles y devolverles la vida lo más apegado posible a su versión original.

En el interior del Templo Dorado Central, me envolvió el ambiente de luz dorada, reflejo de las velas y linternas encendidas sobre las figuras del Buda, también de ese color. Sentí como si él me iluminara con sus enseñanzas que he aprendido sobre la impermanencia y el desapego. Su semblante sereno me dice que aplicar estas enseñanzas es una labor cotidiana.

Kohfuku-ji es sede de la escuela budista Hossō, introducida en Japón en el año 735[i] y que sostiene que todos los fenómenos son proyecciones creadas por la mente de quien los experimenta.

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Daibutsuden, el salón principal del templo budista Tōdai-ji.
Crédito: Dario Celestinos

Para celebrar el año nuevo, los templos budistas tocan sus campanas 108 veces, minutos previos a que termine el 31 de diciembre para así limpiar 108 pecados, que causan sufrimiento, y poder comenzar el nuevo año con mente y espíritu renovados.  Las familias también acuden al templo el 1° de enero para entrar en reflexión.

El budismo se originó en la India en el siglo IV a. C. y es atribuido a Siddhartha Gautama. Sus enseñanzas y discursos fueron documentados en los sutras. Buda no es una figura divina y existen órdenes y monjes de ambos géneros, mas no una institución central. El budismo se expandió al noreste de Asia a lo largo de China y el reino coreano de Baekje hasta introducirse en Japón en el año 538. Otras sectas fueron llegando posteriormente a la isla desde China, pues Japón tiene siglos adoptando ideas, técnicas y avances científicos provenientes de ahí y de la península de Corea. Desde luego, surgieron escuelas y nuevas corrientes en Japón, como Tendai, Shingon y Zen.

El budismo recibió apoyo de los gobernantes nipones a lo largo de la historia.
Ha convivido con el sintoísmo, nativo de Japón, y se influyeron mutuamente.
Durante el imperio Meiji (1868-1912) el budismo fue oprimido para erigir al sintoísmo
como la doctrina nacional e incluso se buscó la separación de ambas.

Kasuga-taisha y el sintoísmo

El ambiente espiritual continúa en el atractivo e importante santuario Kasuga-taisha, fundado en el año 760, también como recinto religioso del poderoso clan Fujiwara. Pertenece al sintoísmo y se ubica al pie del monte Mikasa, a unos 30 minutos a pie de Kohfuku-ji, si es que los ciervos que viven en el camino ascendente al santuario no te distraen. Tocarlos, tomar fotos y darles de comer galletas especiales que están a la venta, son algunas de las tentaciones con estos ciervos mensajeros de los dioses.

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Ciervos en el Parque de Nara.
Crédito: Dario Celestinos

Las columnas del templo principal pintados de color naranja y adornado con cientos de linternas de bronce seducen la vista. Me traje la luz del Buda del Templo Dorado Central y me imagino que enciende las linternas, como se hace durante los festivales. Cada diciembre desde hace 900 años, se realiza el festival Kasuga Wakamiya Onmatsuri, al cual asisten delegados del Emperador. Los artesanos se dan a la tarea de tallar en madera las muñecas Nara Ningyo y pintarlas con los colores de su elección. Ellas adornan los altares y los sombreros floreados de los bailarines de danzas ritualistas, cuyo objetivo en siglos pasados era contrarrestar hambrunas y epidemias causadas por desastres naturales[i].

El sintoísmo no es una religión, sino una colección de creencias nativas y mitología, cuyos primeros registros se ubican en el siglo VIII. Se basa en la creencia de kami, deidades y espíritus que habitan tanto lo animado como lo inanimado, por ejemplo: los cuatro elementos, fuerzas y paisajes naturales, como montañas y lagos. Los kami pueden realizar acciones benignas o malignas, por lo que los creyentes buscan mantener una relación armónica con ellos.

Linternas en el templo sintoísta kasuga taisha en nara, japón
Linternas en el templo sintoísta Kasuga Taisha en Nara.
Crédito: Carla Pascual

El sintoísmo no cuenta con una doctrina ética codificada ni con una institución central. Los monjes son mayoritariamente hombres y se encargan de la sustentabilidad financiera de sus templos a través de la venta de souvenirs y amuletos, como el ema. Estos son tablillas rectangulares de madera que los creyentes compran durante su primera visita del año a su templo entre los días 1 y 3 de enero. En la tablilla, escriben sus deseos para el año que comienza y la dejan colgada ahí para recibir buena vibra por parte del kami adorado en el templo. Al concluir el año, los monjes queman los ema y el ritual comienza de nuevo.

Hay varios templos más en el parque de Nara, como el Todai-ji, que destaca por acoger una estatua de bronce de 15 toneladas del Buda en el edificio Daibutsuden. Luego de esta visita, vale la pena tomar un taxi a Nara-machi, el encantador barrio antiguo.

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Tablillas con deseos que fungen como amuletos en los templos sintoístas. Crédito: Darío Celestinos

Nara-machi

El barrio antiguo cautiva por sus calles angostas y tranquilas que acogen las antiguas casas llamadas machiya, hechas de madera, con tejados color gris oscuro y puertas de papel. Su diseño y materiales regulan la temperatura y la humedad y, en el país sísmico que es Japón, resisten movimientos telúricos de hasta cuatro grados en la escala Richter. No te distraigas tanto en tu caminata para que pases a Koshi-no-Ie, una de las varias machiya cuyo interior puedes visitar gratuitamente. Las machiya son alargadas, con un jardín interior lleno de vegetación que no sólo conecta la casa principal a un cuarto separado y al almacén del fondo, sino que brinda una conexión con la naturaleza. Las machiya tienen cajones debajo de las escaleras y confortables pisos de tatami, una estera fabricada en paja.

Casa tradicional machiya en naramachi, nara japón
Casa tradicional, machiya, en el barrio antiguo de Nara.
Crédito: Carla Pascual

Las machiyas actualmente son talleres artesanales a los que se puede entrar y comprar piezas de porcelana, lacas negras con detalles en perla o pintados, textiles y tallas de madera, como muñecas y máscaras. Estas artesanías se producen en diferentes estaciones del año, según las necesidades de los habitantes de Nara. En Nara-machi se encuentra el Nara Crafts Museum, aunque es pequeño, ahí podrás profundizar sobre el origen y técnica de cada artesanía además de deleitar tu vista con ejemplares exquisitos. Imperdible.

Bastaron 74 años como capital política para enriquecer culturalmente a Nara al grado que hoy mantiene una excelente muestra de templos que se envuelven en espiritualidad y de artesanías que cautivan, como las muñecas Nara Ningyo y las casas machiya.


[i] Nara Crafts Museum Story Book: https://nara-kogeikan.city.nara.nara.jp/wp-content/themes/ncm/img/craftstory/storybook-en.pdf p. 11 y 19

[i] https://www.kohfukuji.com/


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Rosalba y 15 años del reconocimiento de la cocina tradicional mexicana https://algarabia.com/rosalba-y-15-anos-del-reconocimiento-de-la-cocina-tradicional-mexicana/ Wed, 19 Nov 2025 19:31:53 +0000 https://algarabia.com/?p=94304 Rosalba Morales Bartolo nos recibe al chef Eddie Álvarez y a mí en su restaurante La Cocina Tradicional de Rosalba, inundada por el olor de tortillas cociéndose en el fogón de leña. Sonriente y ataviada con una blusa blanca tradicional de flores tejidas alrededor de su cuello rectangular, Rosalba extiende su mano morena para ofrecernos mezcal cupreata michoacano servido en caballitos. Lo acompaña con rebanadas de lima agria de su huerto servidas en un platito. Decimos «salud» y brindamos por el gusto de encontrarnos. Bebo un trago del aguardiente, succiono el jugo de la rebanada de lima y le devuelvo la sonrisa a Rosalba: he descubierto que la lima agria es el mejor acompañante para beber mezcal. Esta es Rosalba: creatividad para darle su toque a los platillos michoacanos y utilizar los productos de su huerta.

1 fogon de la cocina tradicional de rosalba
La cocina tradicional de Rosalba Morales Bartolo. Fotografía: Eddie Álvarez

Noviembre sin ti

Llegamos el 16 de noviembre a su restaurante ubicado en su natal San Jerónimo Purenchécuaro, pueblo purépecha a la orilla del Lago de Pátzcuaro en el estado de Michoacán. Estamos de manteles largos tanto en México como en La Cocina Tradicional de Rosalba.

En primer lugar, el 16 de noviembre de 2010, la UNESCO inscribió a «La cocina tradicional mexicana, cultura comunitaria, ancestral y viva – El paradigma de Michoacán» en la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. Volvemos a decir «salud» y brindamos por este 15 aniversario. Pero, ¿cuál es «el paradigma de Michoacán»? Se refiere a un grupo de pequeños productores, cocineras y cocineros tradicionales y restauranteros michoacanos el que avaló la tradición de la cocina mexicana al integrar y firmar la solicitud de inscripción ante la UNESCO[1].

Según la UNESCO, la cocina tradicional mexicana es un modelo cultural completo donde la colectividad participa en toda la cadena alimentaria tradicional[2]: desde la siembra y recogida de las cosechas en el campo o en huertos caseros —como el de Rosalba— hasta la preparación culinaria y degustación de los manjares, como lo ha hecho Rosalba desde su infancia.

Es pedirle a la lluvia

Después de que la cocina tradicional mexicana fuera reconocida, el gobierno de Michoacán impulsó un programa de Cocineras Tradicionales al que Rosalba se unió. Nuevamente decimos “salud” y brindamos porque hoy, 16 de noviembre de 2025, La Cocina Tradicional de Rosalba cumple cinco años de haber sido inaugurada, segunda razón por la que estamos de manteles largos.

En su cocina, los trastes de barro rojo originarios del pueblo de Capula están acomodados en trasteros de madera provenientes del pueblo de Cuanajo, ambos son artesanías de Michoacán aún utilizados a diario en los poblados. Además, hornillas de gas, fregaderos y seis mesas para recibir comensales solo bajo reservación para garantizar la frescura de los platillos que sirve. ¿Cómo llegó Rosalba a este momento de su vida?

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Taco de charales. Crédito: Eddie Álvarez

Sentados a la mesa de mantel blanco decorado con flores y vajilla de barro rojo, abrimos boca con un taco de charales con una rebanada de aguacate y otra de jitomate. Estos pescados pequeños se pescan en el Lago de Pátzcuaro y se pueden aderezar con salsa picante de pitaya o con limón. Frente a mí, está la jarra de agua de aguacate con lima agria, chía y romero, por si necesito quitarme el sabor amargo de los charales que recuerdo de mi infancia. Pero no fue necesario, la razón es que Rosalba se toma el tiempo de limpiarlos por dentro y descamarlos y surge su verdadero sabor terso.

—Varios comensales me dicen que no quieren el taco, que no les gustan los charales porque saben amargos. Les insisto que lo prueben y quedan fascinados —me dice Rosalba.

Es el turno de probar las corundas jaguacata en mole de queso. Las corundas se forman con dos rollos, uno de maíz blanco y otro de frijoles negros. El mole es la mezcla de chile negro con mucho queso fresco elaborado en su pueblo para que espese. Las corundas me saben ligeras; el secreto es que Rosalba nixtamaliza la masa de maíz con las cenizas de la leña de su fogón, entonces no necesita agregar manteca ni royal, únicamente sal.

Seguimos nuestro viaje por la cocina michoacana con el chambarete de res en atapakua, que es un caldo espesado con maíz, su consistencia me parece perfecta. Me deleito viendo a Eddie extasiado al chupar el hueso y extraer el tuétano cocido en su punto.

2 corundas jaguacata
Corundas jaguacata en mole de queso y agua de aguacate. Crédito: Eddie Álvarez

Hay de anécdotas a anécdotas

Cocinar siempre ha estado en la vida de Rosalba. Cuando la introducción de la carpa al Lago de Pátzcuaro acabó con el pescado blanco que pescaba su padre y que vendía su madre, tuvo que migrar, primero a Guadalajara en los años 80 cuando era adolescente, donde trabajó en un restaurante japonés, y luego a Estados Unidos. Cruzó el desierto para ahorrar y regresar a construir su casa.

En el programa Cocineras Tradicionales, Rosalba recibió capacitación para profesionalizar su talento culinario, participar en concursos y encuentros, tanto nacionales como internacionales, y ser contratada para eventos. Las habladurías en su pueblo no se hicieron esperar, pues la veían regresar a altas horas de la noche en camionetas lujosas. Que su cliente la llevara de regreso luego de haber preparado un banquete durante todo el día representa una cortesía de su parte.

Divertida, Rosalba nos cuenta su aventura cuando fue invitada a dar una clase de cocina tradicional michoacana a la Casa de México en España. Llevó en su maleta chiles secos, limas congeladas, aguacates abiertos, pinole molido, hasta el metate. Pasó Migración sin ser inspeccionada y al momento de preguntar por los taxis, lo hizo a un hombre de espaldas vestido de verde. Al voltearse, resultó ser un guardia que la llevó a Seguridad y ahí sí tuvo que desempacar toda su maleta.

Un programa del canal NatGeo se encontraba a la caza y, sin retraso alguno, le pidieron que firmara un acuerdo que autorizaba a la televisora filmar y utilizar el material. Rosalba explicó a los guardias cada ingrediente con entusiasmo, hasta les demostró el uso del metate, casi fue una práctica en seco y en frío de la clase que impartiría en Madrid.

—Vale, dale —dijo el guardia para autorizar el ingreso de toda la mercancía y enseres mexicanos a España.

La cereza del pastel

Acogidos por el calor del fogón de la cocina de Rosalba, ya sólo nos queda el postre por saborear: uchepo, el tamal de maíz michoacano, bañado en crema, queso y dulce de guayabas crecidas en su huerto, desde luego.

Con casi una década de experiencia y capacitación, fue hasta hace cinco años que Rosalba decidió continuar por su propio pie y finalmente hacer su sueño realidad: le compró a su hermana su parte de la casa e invirtió sus ahorros para construir su restaurante. Ha sido un éxito. Por última vez —en esta visita— decimos «salud» y brindamos por muchos años más para La Cocina Tradicional de Rosalba.

Huerto de la cocina tradicional de rosalba morales bartolo
Huerto de Rosalba ubicado en su restaurante. Fotografía: Rosalba Morales

Me despido de Rosalba con la certeza de que en mi próximo viaje probaré otros platillos: trucha en salsa purenchécuaro de jitomate, tomate, cilantro, xoconostle, ajo y cebolla; o mojarra en mole ceremonial; o chiles rellenos de queso; o gorditas primero al comal y luego en la puerta del fogón para que terminen de cocerse y tomen sabor cenizo; o churipo con corundas, o los platillos que sean de temporada, preparados con ingredientes de su huerta: cítricos, aguacate, zarzamora, manzana, higo, hierbas de olor, por mencionar unos cuantos.


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[1]Revista Time Out, https://www.timeoutmexico.mx/ciudad-de-mexico/restaurantes/10-anos-cocina-mexicana-patrimonio-cultural-inmaterial-unesco-paradigma-michoacan

[2] UNESCO, https://ich.unesco.org/es/RL/la-cocina-tradicional-mexicana-una-cultura-comunitaria-ancestral-y-viva-y-el-paradigma-de-michoacan-00400

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Yo sólo sé… que me condenaron https://algarabia.com/yo-solo-se-que-me-condenaron/ Tue, 11 Nov 2025 04:38:34 +0000 https://algarabia.com/?p=93764 Estamos en Atenas en el año 399 a. C.

A Sócrates lo han acusado de pervertir con sus ideas a los jóvenes atenienses y negar la existencia de los dioses. Diversas personas poderosas en la ciudad, entre ellos políticos y artesanos, cansados de la figura de Sócrates, son los encargados de denunciarlo. El jurado ateniense pone a votación la culpabilidad de Sócrates y lo sentencia: con 280 votos a favor, ha procedido la acusación, sólo 220 lo creyeron inocente. Declarado culpable, el acusado menciona que, más que castigado, él merecería ser alabado por los mismos que lo están condenando y hasta una retribución por los servicios que éste ha brindado a la polis.[1] Enojados los jueces por la respuesta del filósofo, se resuelve otra sentencia con resultado desfavorable para Sócrates: 360 votos lo hacen merecedor de la pena de muerte; sólo recibe 140 votos que intentaron absorberlo.

Sócrates está encarcelado. Pasará varios días en prisión debido a la salida de una theoría[2] hacia Delos. La ley impide efectuar ejecuciones en Atenas mientras la theoría se encuentra fuera del territorio, por lo que su muerte se prorroga.

Durante estos momentos de espera incierta sobre el día en que recibirá la muerte, Sócrates es visitado diariamente por sus discípulos más cercanos, quienes acuden desde temprano a su celda para verlo y conversar con él. El tiempo se agota para seguir escuchando sus enseñanzas, quieren tenerlo cerca; planean incluso un plan para que huya, pero Sócrates, coherente y firme a sus convicciones, quiere cumplir con lo que le dicta su destino, quiere ser justo con la decisión de un jurado que lo ha condenado a muerte. Para él, es más conveniente sufrir una injusticia que cometerla.

La theoría ha regresado a Atenas. Su carcelero anuncia a Sócrates que el día de su muerte ha llegado, y comenzará a preparar la cicuta,[3] misma que tendrá que beber al atardecer como dicta la ley. Sócrates recibe tranquilo la noticia, está inmutable como desde que ingresó a su celda, su actitud sorprende a sus alumnos: toda su vida se ha preparado para este momento, para afrontar la muerte con solemnidad, sin miedo. Está con Jantipa, su esposa, quien tiene a uno de sus hijos en brazos. Al ingresar sus discípulos a la visita de aquel día y darles la noticia, Sócrates pide que se lleven a Jantipa con el niño, para poder estar en paz y evitar escuchar sus lamentos. Quiere la mayor tranquilidad posible.

En el diálogo platónico del Fedón, los alumnos presentes en la celda de Sócrates lo cuestionan respecto a por qué no tiene miedo de morir y comienza a adentrarse en todo un diálogo con ellos en el que toca diversos temas, principalmente el que refiere a la inmortalidad del alma, tema central del Fedón. Conocemos a través de los diálogos de Platón, la actitud chusca de Sócrates, pues éste pregunta a su verdugo qué debe hacer para que sea más efectivo el veneno. El verdugo comenta que debería caminar un poco hasta sentir las piernas pesadas y rígidas, que inmediatamente después se recueste sobre el lecho, pues un frío comenzará a invadirlo por el cuerpo; recibirá la muerte cuando este frío llegue al corazón.

Finalmente, Sócrates recibe de su verdugo la copa con la cicuta preparada y antes de ingerirla, la ofrece a los dioses. En el diálogo platónico se van narrando los efectos del veneno en el cuerpo de Sócrates, que sucede tal como lo mencionó el verdugo. Al final, pide a Critón, «de quién Platón nos ofrece un Diálogo del mismo nombre» ofrecer un gallo a Asclepio[4] pues ha encontrado, a través de la muerte, el remedio para la vida. La historia sobre Sócrates es imprecisa y los testimonios tienden a ser contradictorios entre las diferentes versiones que se tienen sobre él. Sócrates nunca escribió nada, ya que no se consideraba un medio para transmitir la filosofía. Su método era práctico, la mayéutica, con el que, a través de diversas preguntas, intentaba «parir» la verdad junto a su interrogado.

Lo que sabemos acerca de Sócrates es principalmente por las fuentes de Jenofonte y Platón. El relato más popular sobre la muerte de Sócrates, sin ser tomado en cuenta como relato histórico, lo encontramos en el diálogo platónico del Fedón, que Platón redactará aproximadamente 8 años después de la muerte de Sócrates, gracias a los relatos de los discípulos que estuvieron con él el día de su ejecución.

Veo el cuadro de Jacques-Louis David[5] y pienso en la templanza del filósofo, en su mundo rodeado de dioses, característica imprescindible de la vida griega y que no abandona hasta el último suspiro. Pienso en la solemnidad de su voz al hablar con sus alumnos, en el frío de sus extremidades después de beber la Cicuta. Veo a Jantipa, en el fondo del cuadro, despidiéndose de su esposo, pensando en la inevitable orfandad de sus hijos. Veo el cuadro y escucho la intranquilidad de sus alumnos, acompañándolo hasta el final. Veo a Sócrates y me doy cuenta de que él fue al que menos le importó beber la cicuta.


[1] Sócrates hace servicio militar peleando en la Guerra del Peloponeso.

[2] Es el nombre griego de las procesiones religiosas que se dirigían hacia alguna ciudad de la Hélade, regularmente en ofrecimiento hacia alguna deidad que los ha librado de algún mal.

[3] La cicuta era una hierba machacada y mezclada con opio y vino, y usada como una forma de castigo al que pocos sentenciados tenían acceso, ya que era costosa. La de Sócrates fue pagada por sus alumnos, ya que para él era incosteable.

[4] Dios griego de la medicina.

[5] David. J. L. (1787) La Muerte de Sócrates [Óleo y lienzo]. Museo Metropolitano de Arte, Nueva York, Estados Unidos.

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Catrinas y 40 años de barro rojo https://algarabia.com/catrinas-y-40-anos-de-barro-rojo/ Mon, 03 Nov 2025 11:45:05 +0000 https://algarabia.com/?p=94198 Tras casi tres décadas de no haber visitado el pueblo purépecha de Capula, a 40 minutos de Morelia en Michoacán, me sorprende una catrina monumental en su entrada. La alfarería de barro rojo decorado con puntos en color verde es la artesanía que recuerdo de mi infancia. Capula ya no es la misma, siento que me susurra la catrina monumental decorada en un vestido entallado de azulejos azul marino en su torso y rojizos cintura abajo, estola en forma de serpiente verde sobre sus hombros y sombrero blanco de ala ancha que corona su elegancia a cinco metros de altura.

Cambios extraños hay en mí

Afortunadamente me acompaña mi amiga Francis para explicarme qué ha sucedido en la alfarería de Capula. Ella es historiadora y ha participado en el jurado de concursos de artesanía michoacana por varias décadas. Francis me recuerda que los purépechas trabajaban el barro rojo previo a la conquista española. Quien estructuró y organizó la alfarería como la actividad productiva que distingue a Capula fue Don Vasco de Quiroga, quien arribó de España a Michoacán en 1533 como visitador y sería nombrado obispo michoacano tres años después.

Nos adentramos por la calle principal y lo que no ha cambiado son las casas de Capula, cubiertas de teja y pintadas de blanco con una franja ancha color rojo quemado en la parte inferior. Sus puertas abiertas dan la bienvenida a los talleres o tiendas de alfarería. Ahí están las tradicionales lozas, ollas y macetas en barro rojo con capulineado, ese patrón de puntos verdes que forman la flor del árbol capulín y de donde se origina el nombre del pueblo. Los pigmentos son de la región y el esmaltado greta es lo que da el terminado vidriado a las piezas.

Barro rojo con capulineado capula, michoacan
Platones de barro rojo tradicionales decoradas con capulineado, Capula, Michoacán

Seguimos al Mercado de Artesanías, administrado por la cooperativa que impulsó el gobierno estatal en la década de los 80, la década de oro para los artesanos michoacanos. Como gobernador de Michoacán, Cuauhtémoc Cárdenas dio un impulso histórico a la artesanía michoacana. El encargado de dirigir las políticas para ello fue el arquitecto Jorge Solórzano desde la Casa de las Artesanías. Con conocimiento de la identidad, historia y entorno del pueblo de Capula, Solórzano promovió la adopción de técnicas para mejorar la resistencia, usabilidad y manera de transportar las piezas. Se introdujo la alfarería a alta temperatura que, aunque no era de barro, conservó el capulineado y soporta lavavajillas y microondas. Jorge también buscó que los artesanos se organizaran; además del mercado, motivó la construcción de un horno común administrado por ellos que, lamentablemente, no sobrevivió a los desacuerdos.

A Jorge Solórzano también se debe la idea de elaborar catrinas de barro inspiradas
en el famoso personaje de La Catrina, creado por el grabador José Guadalupe Posada.

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Alfarería de alta temperatura decorada con capulineado, Capula, Michoacán

Arraigo y desarraigo

Desde hace años que los artesanos reinventan las catrinas: las más tradicionales dejan que el color del barro luzca al natural, pero la mayoría son coloridas. El escote de los vestidos de algunas deja ver sus costillas, otras visten trajes tradicionales o vestidos de novia, otras cargan ollas de barro para el agua e incluso un rifle, como la catrina Adelita. Si bien abundan las catrinas de barro todo el año, las mejores piezas se exponen en la Feria de la Catrina en la última semana de octubre de cada año, en víspera del día de los santos difuntos el 2 de noviembre.

De vuelta a las piezas tradicionales en barro rojo, noto que abunda otro estilo para decorarlas surgido en los años que no visité Capula. Se trata de un estilo de flores punteadas, pero en un fondo de franjas horizontales de colores variados: rosas, azules, morados, naranjas, del color que puedas imaginar. Las piezas me resultan extrañas, si las hubiera visto expuestas fuera del pueblo, no hubiera podido identificar que son originarias de Capula. ¿Cómo llegaron los artesanos a esta idea?

La Catrina Monumental fue un regalo de Juan Torres al pueblo en el año 2014 para
conmemorar el 20 aniversario del comienzo de la elaboración de esta nueva artesanía.

Francis me explica que durante los años noventa, la Secretaría de Economía, tanto estatal como nacional, buscaron incrementar el turismo, lo que implicó complacerlo en sus gustos y necesidades. Si bien estas piezas resultan muy vistosas, tienen poco arraigo identitario: no dejan ver el barro rojo y los pigmentos no pertenecen a la región.

Catrina de barro rojo de capula, michoacan
Catrina de barro rojo originaria de Capula, Michoacán

El nuevo barro rojo

¿Cómo explicar a las secretarías de economía y al turismo los atributos y el valor de las artesanías? ¿Cómo transformar las artesanías sin que dejen de contarnos sobre la cultura que las originó y el entorno en el que se fabrican, es decir, que la transformación no implique desarraigo? Una primera manera es interesarnos por preguntar al artesano sobre el origen de su obra, lo cual nos llevará a valorarla en su forma original o transformada desde el arraigo y, tal vez, a comprarla.

Por fortuna, la creatividad y el conocimiento de algunos artesanos lograron un punto intermedio entre el nuevo estilo colorido y el punteado verde sobre el barro: aplicar a las flores de capulín colores distintos al verde y conservar el barro rojo de fondo.

Así, en Capula encontrarás el barro en varias formas, desde lozas hasta catrinas —y en varios estilos—, unos más arraigados a la identidad y al entorno del pueblo que otros. Escojo unas tazas que conservan la greca tradicional y la flor de capulín, pero pintada en color naranja, porque sé que agregarán color a mi mesa y porque se nota que son de Capula.

Maceta
Nuevo estilo colorido para decorar el barro rojo de Capula, Michoacán

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La Calle Madero https://algarabia.com/la-calle-madero-2/ Wed, 22 Oct 2025 03:08:21 +0000 https://algarabia.com/?p=94180 Es difícil decidir cuál es la calle más importante de la Ciudad de México. Madero no es la calle más antigua, ni tampoco la más amplia ni arbolada, y carece de monumentos como los de Paseo de la Reforma; no es tan señorial como Francisco Sosa, en Coyoacán, ni tiene ese aire europeo de Orizaba, en la colonia Roma; tampoco la vida nocturna de Tamaulipas o Michoacán, en la Condesa. Sin embargo, Madero cuenta la historia de la capital mexicana como ninguna otra calle: ha visto media docena de desfiles triunfales, tiene leyendas como ninguna, y metro a metro desborda historia.

La mañana del 8 de diciembre de 1913, un emotivo Francisco Villa trepó una escalera y clavó una placa en el mármol blanco de la esquina de Plateros y San José el Real —hoy Isabel La Católica—. Es el primer caso conocido en la Ciudad de México en que una calle no fue bautizada por decreto de un virrey, presidente, gobernador, regente, jefe de gobierno, cabildo, ayuntamiento, cámara de diputados o asamblea de representantes. Desde aquel momento, hace casi un siglo, la decisión de Villa de nombrar Francisco I. Madero a la calle Plateros ha sido acatada por todos los capitalinos y sus autoridades, y así aparece en las guías de turistas en todo el mundo.

Presidente francisco i. madero
Francisco I. Madero

Siete siglos nos contemplan

La primera calle trazada por el español Alonso García Bravo[1] sobre los escombros de la ciudad mexica fue Tacuba, salida natural hacia la calzada Tlacopan —orientada hacia el poniente del lago—, seguida por Madero, tomando siempre como referencia la retícula original de Tenochtitlan: era el final del año 1521. Al desembocar en la Plaza Mayor, la actual calle de Madero comenzó a tener mayor importancia sobre el resto. A ello contribuyó la construcción del convento de San Francisco, que se edificó en el extremo poniente de la calle y llegó a ser el más grande de América; de hecho, la calle se conoció como San Francisco hasta que, en 1638, el virrey Lope Díez de Armendáriz, marqués de Cadereyta, cambió su nomenclatura.

Sus primeras dos cuadras, a partir de San Juan de Letrán —hoy Eje Central— y hasta Coliseo —hoy Bolívar— se llamaron Primera y Segunda calles de San Francisco, por flanquear el convento; el tramo que va de Bolívar a Isabel La Católica fue llamado Primera y Segunda calles de La Profesa, por el templo del mismo nombre que subsiste hasta hoy; de Isabel La Católica a la Plaza Mayor fueron llamadas Primera y Segunda calles de Plateros, y se ordenó que todos los orfebres tuvieran sus talleres en esa calle o serían penados. Hacia finales del siglo xix, ésta era conocida en su totalidad como Plateros, y ya era la de mayor abolengo en la capital.

Captura de pantalla 2025 10 21 a la(s) 8.25.03 p.m.

La plaza y la mansión del marqués de Santa Fe de Guardiola; al fondo
la Casa de los Azulejos —litografía de 1864

Desfiles triunfales

Aquí es donde Madero no tiene competencia:

  • 27 de septiembre de 1821. El Ejército Trigarante, que consumó la Guerra de Independencia, ingresó por la garita del Paseo de Bucareli hacia la capital. En el cruce de San Juan de Letrán y San Francisco —frente al edificio Guardiola, hoy sustituido por el Banco de México— se colocó un arco triunfal para recibir a los casi 17 mil soldados encabezados por Agustín de Iturbide que ingresaron a la Plaza Mayor por la actual Madero. Vicente Guerrero venía en la parte final del contingente.
  • 15 de julio de 1867. Benito Juárez y su ejército realizaron el mismo camino; el Benemérito encabezó un desfile triunfal —tras la guerra contra el efímero imperio de Maximiliano— que ingresó por San Francisco, La Profesa y Plateros, en medio del mayor festival que se había visto en la historia de la ciudad.
  • 7 de junio de 1911. Francisco I. Madero ingresó a la Ciudad de México tras la primera etapa de la Revolución Mexicana, que derrocó a Porfirio Díaz. José Vasconcelos escribió: «Medio millón de habitantes sistemáticamente vejados por la autoridad saborearon aquel día estival, el júbilo de ser libres. […] Tantas manos fervorosas tuvo que estrechar, tanto sonrió a las multitudes en el prolongado desfile y después en la recepción en Palacio, que al día siguiente [Madero] se quejaba de tener adolorido el rostro y entumecido el brazo».
  • 9 de febrero de 1913. Madero salió del Castillo de Chapultepec para dirigirse al Palacio Nacional, mientras se gestaba el golpe de Estado conocido como la Decena Trágica; ingresó por Plateros, aclamado por una multitud. Moriría días después, asesinado.
  • 15 de agosto de 1914. Álvaro Obregón, tras derrocar a Victoriano Huerta, entró a la Ciudad de México; desfiló al frente del Ejército del Noroeste desde la columna de la Independencia al Zócalo, pasando por Plateros. Cinco días más tarde, Venustiano Carranza entró a la Ciudad de México, como Primer Jefe del Ejército Constitucionalista, utilizando la misma ruta en su desfile triunfal.
  • 6 de diciembre de 1914. Emiliano Zapata y Francisco Villa, al frente de la División del Norte y el Ejército del Sur, respectivamente, llegaron a la Ciudad de México rebelándose contra Obregón y Carranza, e ingresaron por Plateros al Zócalo. Dos días más tarde, Villa pidió que una banda musical animara la esquina de Plateros e Isabel La Católica; pidió una escalera que recargó sobre el mármol blanco del edificio recién construido y bautizado como La Mexicana, subió y rebautizó la calle como Francisco I. Madero. Al pie del nombre de Madero un pequeño letrero avisaba, muy al estilo de la División del Norte, que quien retirara la placa, sería «fusilado inmediatamente».
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Leyendas, fantasmas e historia

  • El embotellamiento del Callejón de La Condesa. La leyenda cuenta que, durante la Colonia, a este estrecho callejón —localizado junto a la Casa de los Azulejos— ingresaron dos carruajes transportando a sendos nobles de la Nueva España. Como era imposible que los dos carros pasaran al mismo tiempo, se detuvieron a esperar a que el otro echara marcha atrás. Ninguno cedió. Pasaron los minutos, horas… y días. Ambos conductores alegaban que el noble que transportaban se rebajaría si cedía el terreno al otro. Una multitud se reunió en torno a la escena. Los nobles no bajaron de sus carros durante días. El propio Virrey resolvió salomónicamente el caso, al ordenar que ambos carros retrocedieran al mismo tiempo hasta volver a la calle de la que procedían y buscaran otro camino.
  • El fantasma de Los Azulejos. Durante el Motín de la Acordada, que buscaba derrocar a Guadalupe Victoria, el 4 de diciembre de 1828, fue apuñalado de muerte Andrés Diego Suárez de Peredo en las escaleras de la casa de los condes de Orizaba —llamada de los Azulejos—. Manuel Palacios fue el asesino, pues pretendía evitar que Suárez de Peredo huyera con la doncella de la familia. Se cuenta que el fantasma de Palacios se sigue apareciendo en las escaleras, puñal en mano.
  • Los espectros del Majestic. En los espejos del recibidor del Hotel Majestic suele aparecer la figura de un hombre ataviado con frac y sombrero de copa, para luego caminar hacia las paredes y atravesarlas sin dejar rastro. Se habla también de una niña que juega con una pelota o de imágenes que deambulan por el recibidor.
  • El fantasma Rego. Por la escalera que baja de la planta alta del edificio con número 74 —de varios siglos de antigüedad— aparece un hombre vestido elegantemente y con un sombrero de piel de castor. Álvaro Rego, dueño del edificio, asegura que quienes han visto a esa figura fantasmal, la reconocen en una foto que conserva de su bisabuelo, del día de su boda. Ese día portaba el sombrero de piel de castor que compró en Tardán con el que, dicen, aún se pasea por la casona.
  • El balcón de la Casa Borda. Cuentan que el rico y próspero minero José Borda, que hizo fortuna en Taxco, mandó construir en su palacio de la calle de San Francisco un balcón que fuera de un lado a otro de la calle, ya que no deseaba que su mujer saliera a pasear. Con el balcón, la curiosa mujer podría caminar por la calle La Profesa y doblar la esquina en Alguaciles —Bolívar— sin salir de su propiedad. El balcón de hierro forjado sigue anclado a la fachada del soberbio edificio.
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Inicio de la Calle Madero desde el Zócalo
  • El primer sitio de «taxis». En el siglo xviii, antes de la existencia de los autos de motor, en los extremos del Callejón de La Condesa se instalaron los primeros «sitios» de carruajes de alquiler en la historia de la ciudad, que eran jalados por caballos.
  • Los Azulejos, sin tanto glamour. Tras cambiar de manos en varias ocasiones, las dos casas del callejón de la Condesa fueron unidas para crear una casona que por un lado da hacia Plateros y por el otro hacia la calle de La Alcaicería. El inmueble quedó en poder de doña Graciana Suárez de Peredo, quien mandó remodelar el palacio con los azulejos poblanos, hacia 1737. La obra fue ejecutada por Diego Durán, quien además embelleció balcones, cornisas, columnas y puertas. A inicios del siglo XX, la casa fue recortada en su fachada norte para permitir la apertura de la calle 5 de Mayo.
  • Templo Expiatorio de San Felipe de Jesús. Fue inaugurado en 1897, para desagraviar a la Iglesia católica por los daños causados durante la Guerra de Reforma. Se dice que fue la esposa de Porfirio Díaz quien lo convenció de construirlo, utilizando parte del que fuera el exconvento de San Francisco.
  • La primera función de cine. En 1896, en los pisos superiores de la droguería del número 9 de la calle Plateros, se realizó la primera función pública de cine en México.[2] La legendaria droguería Plateros ya no existe: el salón donde Claude Ferdinand Bon Bernard y Gabriel Veyre maravillaron a los periodistas y científicos porfiristas fue demolido; en su lugar, el arquitecto Manuel Colina construyó otro edificio, en 1910, donde actualmente funcionan un restaurante de cadena, talleres de biselado de anteojos y despachos. En el inmueble no existe alguna placa conmemorativa.

Más para acá

  • La Torre Latinoamericana, ni un vidrio roto. Leonardo Zeevaert acostumbraba llegar temprano a su despacho en el piso 25 de la Torre Latinoamericana, construida por la compañía de seguros La Latinoamericana. El 19 de septiembre de 1985 ya estaba ahí cuando ocurrió el sismo más grande de que se tenga memoria en México —y repitió la dosis el mismo día pero de 2017—. Desde las ventanas vio elevarse nubes de polvo en Eje Central, sobre Avenida Juárez, al norte del Centro, por el rumbo de la Tránsito y de la Obrera. Tras una revisión, sólo dos ventanas estaban fuera de su sitio en el piso 34, se rompió un tubo de agua, y se habían enredado los cables del elevador. El rascacielos del centro soportó el sismo sin problemas. La Torre Latinoamericana ya había recibido en 1957 el Premio al Mérito otorgado por la American Institute of Steel Construction, por soportar sin desperfectos el sismo del 28 de julio de 1957. Corte a 2025, «la Latino» sigue erguida e inmutable por más que retiemblen sus centros la tierra.
  • Madero peatonal. Desde agosto de 2009, la calle fue cerrada al tránsito de autos durante los fines de semana y en diciembre de ese año se decidió dedicarla exclusivamente a los peatones. El gasto del Gobierno del entonces Distrito Federal para habilitarla como peatonal y colocar el piso de concreto y granito fue de unos 30 millones de pesos. Fue abierta a los peatones la noche del 18 de octubre de 2010. Actualmente, unas 350 mil personas la caminan a diario y en fines de semana —de vacaciones, quincena y con espectáculo en el Zócalo—, el tránsito puede rebasar el millón de personas.
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La Calle Madero y al fondo la Torre Latinoamericana

Arturo Páramo Rojas es amante de la Ciudad y del Centro Histórico, caminador de todos los rumbos capitalinos. Reportero urbano desde 1994, en el diario Reforma, Excélsior, Cadena Tres, Reporte 98.5 e Imagen.
Hijo de la UNAM. Padre de Pedro.
El presente artículo fue originalmente publicado en Algarabía 100, enero 2013.


[1] Soldado y alarife español a quien, una vez consumada la Conquista, Hernán Cortés comisionó la primera traza de la Ciudad de México sobre la capital del imperio mexica.

[2] v. Algarabía 93, junio 2012, «La llegada del cine a México», pp. 20-21.

Fuente

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