El sudoku se hizo popular en Japón en la década de los ochenta, cuando la empresa Nikoli lo publicó en el diario Monthly Nikolist. El juego consta de una cuadrícula de 9×9 dividida a su vez en regiones de 3×3. El objetivo es rellenar los cuadros con los números del 1 al 9, de forma que no se repita el mismo dígito en una fila o columna.

Para agregarle dificultad y emoción, se desarrollaron varios tipos de Sudoku:

  • Supersudoku o hexasudoku. De 16×16 casillas.
  • Juuni sudoku. Un tablero de juego de 12×12 casillas.
  • Hachi sudoku. Es un sudoku de 8×8 casillas.
  • Roku sudoku. Se trata de un cuadro divido en 6×6 casillas.
  • Samurai sudoku. Cinco sudokus entrelazados, uno al centro y cada región de las esquinas se comparte con otro sudoku para formar una X.
  • Isis sudoku. Cuatro sudokus entrelazados, cada uno compartiendo dos esquinas con otro sudoku y queda un cuadro vacío de 3×3 en medio.
  • Killer sudoku. En vez de tener números iniciales, tiene bloques de colores con un número que indica la suma total del bloque.
  • Sudoku kids. Es una versión reducida del sudoku original, de 4×4 casillas, ideal para que lo jueguen los más pequeños.
  • Diagonal sudoku. Así como no se pueden repetir dígitos en las filas, columnas y regiones, tampoco se puede hacer en las diagonales.
  • Win sudoku. Es muy similar al sudoku clásico, pero tiene una regla más: cada bloque de color —de 3×3— también debe contener los números del 1 al 9 sin repetirse.
  • Jigsaw sudoku. En él se cambian las regiones de 3×3 por regiones de forma irregular, en las que no se puede repetir ningún dígito.
  • Sudokube. Es simplemente un cubo Rubik con dígitos del 1 al 9 que no se deben repetir en ninguna de sus seis caras.

Para probar suerte y quizá volverse adicto al sudoku, visite DeSudoku o cualquiera de las cientos de páginas que ofrecen jugar gratis en línea.

Para saber más acerca de este entretenido pasatiempo, lo invitamos a leer el artículo “Sudoku, más que sólo números”, en Algarabía 35, p. 49.