Algarabía 152 Editorial

Policías y ladrones

El retrato de un crimen, el género policiaco según Ibargüengoitia, el origen de la medicina forense, son algunos de los temas abordados por nuestra inquieta curiosidad en esta edición de Algarabía.

¿Te acuerdas cuando jugábamos a policías y ladrones? ¡Qué buena época! Una época en la que también veíamos películas de cine negro, y leíamos novelas de misterio y suspense como las de Agatha Christie —Asesinato en el Expreso de Oriente, por ejemplo—; una época a la que ahora nos remontamos en esta Algarabía 152.

Y así viajamos a ella para conocer la vida de Patricia Highsmith y de su talentoso Tom Ripley; les hablamos del origen de las esposas o cuffhands, ese objeto de desafecto tan utilizado por la policía; les damos a conocer la siniestra crónica de la «tamalera de la Portales», que supuestamente hizo tamales con el cadáver de su ex, y les decimos quién fue el autor de una de las mejores novelas policíacas mexicanas: El complot mongol.

Hablando de cárceles y reos les contamos qué suelen pedir los condenados a muerte en su última cena; cuántos presos hay en el mundo, qué motivó a muchos a cometer homicidio, según Max Aub y sus Crímenes ejemplares; si realmente el polígrafo o detector de mentiras funciona; cómo fue el último día de Alcatraz, dónde está el siniestro Castillo de If —en donde estuvo preso el Conde de Montecristo—, y cómo era la Bastilla, en voz de Walter Benjamin.

Una película emblemática le hace honor a Desde el palco:
 El secreto de sus ojos, de Juan José Campanella; develamos por qué les dicen jotos a los homosexuales, y julia, chota y tira a la llegada de «la ley»; así como tamarindos, tecolotes y pitufos a los policías de tránsito; además les presentamos una lista de las que consideramos las mejores novelas negras, por orden cronológico.

Ibargüengoitia nos cuenta qué onda con el género policíaco, mientras que el Dr. Carrington desmitifica eso de que sólo con la prueba de adn se puedan resolver los crímenes y el origen de la medicina forense, Victoria nos hace el retrato de un crimen; también hablamos de los robos más cuantiosos de la historia; para terminar con una anécdota que viví en carne propia cuando me pasé un alto.

Crímenes, pistolas, cárceles y muerte en esta Algarabía policíaca que humea pólvora.

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