X
Editorial

Editorial 122. Artistas natos

Editorial de Algarabía 122, edición de noviembre de 2014.

Con talento, con gracia, con duende, con inspiración y con musa se nace. Es como tener ojos azules o cafés, voz ronca o aguda, ser chaparro o alto. Sin embargo, el talento no lo es todo.

Decía Alva Edison que el éxito consta «de 1% de inspiración y 99% de transpiración», porque para ser alguien, para lograr algo, no cabe duda que hay que chambearle y bien duro; hay que meterse mucha información en la cabeza, procesarla y transformarla en algo distinto, algo diferente, algo único, que justamente trascienda, que marque la diferencia que nos logre colocar en un lugar especial.

De esto, en el presente número 122 de Algarabía, tenemos dos ejemplos más que fehacientes: el de Quino y su insustituible Mafalda —a 50 años de su nacimiento— y el de Sebastián, el gran escultor de obras monumentales. Ambos se presentan como epítomes de lo anterior.

QR-Editorial-1

Y si de arte hablamos, también en este número está
 el Museo Anahuacalli, la obra póstuma de nuestro Diego Rivera; los museos más bizarros del planeta y el rímel, ingeniosamente desarrollado por un hombre de apellido Rimmel, que es más que un arte, porque ¿qué sería de nuestras pestañitas sin él?

Hay historias de plañideras, sustantivos verbalizados como «semblantear»; datos inútiles, pero llenos de números generosamente proporcionados por el Dr.
Ian Q. Carrington; frases y expresiones revolucionarias como «hecha la mocha» o «sepa la bola», y la historia del programa de televisión Aunque usted no lo crea, ideado por el ingenioso Robert Ripley.

QR-Editorial-2

Desentrañamos los arcaísmos incomprendidos del Himno Nacional —obviamente entre ellos el de Masiosare, un extraño enemigo—; les hablamos de los penes, penecillos y penezotes del mundo animal y les contamos lo que Jaime Sabines pensaba sobre «las malas palabras». Además, desmitificamos diversos tópicos, como aquel de que para el psicoanálisis todo es sexo, el de la supuesta interpretación de los sueños, el de los pretenciosos e inexistentes niños índigo y el de que existen idiomas más bonitos que otros.

Lo dejo pues, querido lector, con este número en sus manos para que cada que lo lea se ponga girito y de buenas.

Publicidad

Güey

busca en algarabía

Newsletter Algarabía

Optimization WordPress Plugins & Solutions by W3 EDGE