X
Sin categoría

San Ángel, un barrio mágico

Una semblanza sobre el barrio de San Ángel, uno de los sitios más bellos de la Ciudad de México.

El barrio de San Ángel, en la Ciudad de México, es mucho más que una serie de fachadas pintorescas salpicadas por manchones de bugambilias. Visto desde el aire, forma 
un polígono irregular delimitado al norte por la avenida Barranca del Muerto, al sur por el antiguo trazo del río Magdalena —hoy una avenida del mismo nombre—, al oriente por avenida Universidad, y al poniente por el anillo periférico sur.

s36-curiosidades-0

El primer nombre de esta región fue el de Tenanitla, que quiere decir «junto a la muralla de piedra». A la llegada de los españoles, era un pueblo tributario que dependía del vecino Coyohuacan —«lugar de muchos coyotes», en náhuatl—. Sus pobladores eran buenos constructores y tenían la materia prima —roca volcánica— a mano y en abundancia, tanto que fueron llamados para construir el dique y la calzada que iba de Tenochtitlan a Tlacopan, y la de Coyohuacan a Iztapalapa.

Sucedió la Conquista, y tras la caída de México-Tenochtitlan, Tenanitla se convirtió en parte del Marquesado del Valle,
 y Coyoacán en capital de la Nueva España. Hernán 
Cortés, Marqués del Valle de Oaxaca, inició desde allí la reconstrucción de México-Tenochtitlan, y encargó la tarea de evangelización a los dominicos, quienes recibieron terrenos aledaños, donde fundaron la Iglesia de San Juan Bautista, que comunicaron con Chimalistac por medio de una calzada que hoy conocemos como Francisco Sosa, para luego convertirse en Arenal y Avenida de la Paz.

San Ángel se encuentra en la delegación Álvaro Obregón y es un barrio famoso por su historia, monumentos y arquitectura típica mexicana.

Las dos órdenes

Carmelitas y dominicos marcaron el punto y el contrapunto del crecimiento de San Ángel entre los siglos xvi y xviii. Los primeros fundaron el Colegio de San Ángel, y los segundos el convento de San Jacinto. Los carmelitas cobraron más importancia que los dominicos, por eso el sitio pasó de ser conocido como San Jacinto Tenanitla, a San Ángel.

La forma que adquirió el lugar tiene todo que ver con las dos órdenes: las casas se asentaron en los alrededores, y los caminos y mercados se construyeron para comerciar con los productos que cultivaban los religiosos, principalmente hortalizas y conservas. El Hospicio de San Jacinto Tenanitla, además, era un sitio de paso para los misioneros en su camino de España a Filipinas, y viceversa.

s36-curiosidades-1

Los carmelitas representaron para San Ángel la independencia de Coyoacán y la creación de una economía sustentable
 para la región por emplear mano de obra local para dar mantenimiento a las tierras y cosechar los huertos, además de requerirla en la construcción de los sistemas de irrigación y la edificación del convento mismo.

Este hermoso barrio se caracteriza por sus monumentos, sus calles angostas y empedradas, donde se pueden apreciar casas coloniales y hermosas iglesias.

La armonía con que creció el conjunto lo convirtió en referente y sitio obligado de paseo para la alta sociedad de la época; era entonces natural que pronto San Ángel se convirtiera en un lugar de descanso y veraneo para los capitalinos, que salían de la ciudad rumbo a Tacubaya, Mixcoac o el propio San Ángel, a pasar vacaciones o hacer largas visitas a las casas de campo que rodeaban las plazas.

Cambio de temperamento

Fue en el siglo xviii, con la construcción de residencias
 de veraneo —o residencias para el cambio de temperamento, como se les conocía en la época—, que San Ángel comenzó a tener la faz que hoy le conocemos. Estas casas, si bien 
no lujosas, sí eran amplias tanto en sus espacios interiores como en sus terrenos, lo que permitió que surgieran en ellas elementos arquitectónicos particulares que hoy son típicos de la casa sanangelina: el patio central, el zaguán, los jardines arbolados y la sobria elegancia de sus espacios.

s36-curiosidades-2

La Hacienda de Goicoechea —hoy convertida en el restaurante San Ángel Inn—, la Casa del Risco —en la esquina norte de la plaza de San Jacinto, llamada así por la caprichosa fuente que adorna su patio—, y la Casa Blanca, en la calle Hidalgo 43, por mencionar algunas, son emblemáticas de este periodo.

Parte de la ciudad

No hace tanto tiempo que San Ángel es considerado parte de la ciudad. Todavía 
a principios del siglo xx, el lazo con la capital se mantenía a través de los tranvías eléctricos que partían del Zócalo. Pero la vía de comunicación que habría de cambiar la faz del barrio, y conectarlo permanentemente con la Ciudad de México, sería la Calzada Nueva, hoy avenida de los Insurgentes.

En esa época se promulgó un decreto que prohibía 
la creación de más fraccionamientos o casas, a menos que los servicios fueran proporcionados por particulares, lo
 que garantizaría que la zona, rica en vegetación, con terrenos altos y una temperatura un par de grados centígrados más fría que la ciudad, preservara su carácter de sitio exclusivo para los grupos sociales de más altos ingresos.

Las iglesias

Además del convento del Carmen y la iglesia de San Jacinto, el templo de San Sebastián, el de Tlacopac, y el de Panzacola —en el límite con Coyoacán— son edificaciones emblemáticas.

La Iglesia de San Sebastián 
Mártir, en Chimalistac, fue 
construida a finales del siglo xvi, 
aproximadamente hacia 1585,
 por los carmelitas, y marcaba el 
límite de los terrenos del huerto
 del Carmen. El retablo que hoy
 en día ostenta perteneció al
 Templo de la Piedad y su figura
 principal es una representación
 de San Sebastián. Hay, además,
 cinco pinturas que representan 
los misterios gloriosos del rosario.


s36-curiosidades-3

Otro más de los templos de San Ángel es la Iglesia de la Purísima Concepción de Tlacopac, que fue construida a finales del siglo xvi o principios del xvii. Hay dos hipótesis sobre su edificación: una dice que la iglesia dependía de la parroquia de San Jacinto Tenanitla, erigida por los padres dominicos hacia 1580, y la segunda que fue fundada por los carmelitas del Convento y el Colegio de
 San Ángel.

San Ángel hoy

Es sábado por la tarde. El verano está por despedirse, y
 las noches y mañanas frías ya anuncian su llegada. Llueve. Cuando era niño eso pasaba cada tarde de cada día del verano. Hoy, sin embargo, hay menos agua que antes. No hay lago ni ríos; también cae menos lluvia. Pero esta tarde las calles empedradas brillan, y la luz blanca tan típica del Valle de México —que los cuadros de José María Velasco capturan tan precisamente— acentúa el contraste, la viveza de los colores.

s36-curiosidades-4

Hoy San Ángel es más que pasear por San Jacinto en sábado, o comprar cuadros en la Plaza del Carmen. Es el ejemplo vivo de lo que el progreso hace con las ciudades: las alimenta hasta que crecen y engullen pueblos e identidades a su paso. Hoy son parte de San Ángel: Tizapán, Chimalistac, Tlacopac, San Ángel Inn y Guadalupe Inn.

No quiero terminar este artículo sin mencionar las plazas emblemáticas de este barrio: la de San Jacinto, de los Licenciados, de los Arcángeles, y también la del Carmen, cuando era rectangular, la 
Casa Estudio de Diego, el Museo de Arte Carrillo Gil, el mercado de los sábados, el Mercado del Carmen, y claro, el bazar de arte.

Pero mejor visita San Ángel y sé tú mismo testigo de su magia. Y, ya que estás por ahí, no olvides visitar la nueva tienda de Algarabía Shoppe, dentro del Mercado del Carmen.

s36-curiosidades-5

busca en algarabía

Evento

Publicidad

Newsletter Algarabía