Sin categoría

10 Chicas malas

Hace poco les presentamos una lista de 10 chicos malos sin biografía, por lo que ahora ha llegado el turno de las chicas malas, villanas y femmes fatales, cuya biografía tampoco encontrará en la papelería.

Bruja de Blair, La

Para muchos el gran timo del cine de fin de milenio fue protagonizado por una bruja que vive en los tétricos bosques de las Montañas Negras de Maryland, y que, desde el siglo xviii, es temida por los locales por secuestrar y matar niños y jóvenes. Aunque, tras ver las muestras de «sagacidad» de los extraviados jóvenes cineastas que trataban de documentarla, uno no puede culparla.

Elle Driver

La película: Kill Bill (2004). Un chiflidito que reproduce la rolita «Twisted Nerve», de Bernard Herrmann, antecede la fatal aparición de esta rubia tuerta, que tiene por oficio el asesinato profesional. Y al parecer cumple con el perfil requerido: fría, sin un asomo de piedad, cruel, engreída y rencorosa. Y todo indica que la rivalidad entre Daryl Hannah y la protagonista, Uma Thurman, trascendió el celuloide.

Llorona, La

«¡Ay, mis hijos!» Esta aparición espectral frecuenta solitarios parajes del México mágico donde abunda el agua, en los que busca, entre tétricos alaridos, a sus hijos perdidos... ¿Será Coatlicue que llora a sus mexicas caídos en la Conquista? ¿O la colonial española celosa que ahogó a los propios? De cualquier modo, y siendo estrictos, debería llamársele «La Gritona».

Gatúbela

Una de las archienemigas de Batman es esta gatita humana que, amén, de ser una curvilínea vampiresa que pone en jaque la entrepierna del atormentado hombre murciélago, es una mente criminal cuyo nombre real es Selina Kyle y que, entre la amnesia y un matrimonio malogrado, se convierte en una ladrona de altos vuelos. ¡Miau!

Circe

Hechicera mitológica que vive en la isla de Eolo y que saltó a la fama mundial por haber seducido y retenido en su isla a Ulises, el héroe de la Odisea. Suele convertir en bestias a los hombres que son objeto de sus afectos; o sea, como mujer típica.

Carrie

Una hija de... Stephen King. De una fealdad mediocre, esta insegura adolescente era el blanco fácil en la escuela. Sus compañeros le hacían cualquier cantidad de vejaciones y su madre era una bestia de ira implacable. En tanto, la jovencita se da cuenta de que tiene el poder de telequinesis; es decir, puede mover cosas con la mente, desde personas hasta objetos punzocortantes. Nomás eso le faltaba. Luego de una broma grupal de pésimo gusto en el baile de fin de año, termina bañada en sangre de cerdo en una de las escenas del cine más memorables de la historia. Una chica mala en todo su esplendor.

Malvada Bruja del Oeste, La

¡Dorothy y sus viajes! Cuando su casa es atrapada por un ciclón y cae en el reino mágico de Oz, aplasta a la Malvada Bruja del Este, reina de los Munchkins y hermana de la del Oeste, por lo que la dulce niña se convierte de inmediato en su enemiga. Gracias a la versión fílmica de 1939, la bruja vestida totalmente de negro, con su escoba, su cara verde y su narizota, se ha convertido en la imagen de la maldad.

Medusa

Ponzoñosa criatura de ojos mortales que con sólo una mirada convertía a sus enemigos en piedra —¿alusión eréctil?—. Otrora bellísima, fue transmutada en el monstruo con serpientes que conocemos, por la envidia de Atenea. Según Freud, es la imagen de la castración, asociada en la mente infantil con el descubrimiento de la sexualidad de la madre. Además, suele usarse como ícono feminista. Quién sabe por qué será. 1 v. En este libro «La mirada de Medusa».

Reina de corazones, La

En el maravilloso país creado por Lewis Carroll, esta pequeña tirana sufre de una ira incontrolable y ciega, que la orilla a repartir sentencias de muerte a diestra y siniestra al grito de «Off with their heads!» —¡Que le corten la cabeza!—. Actualmente se le vincula con Al Qaeda y el cártel de Juárez.

Súcubo

Esta voz —del latín tardío succubus, «que se acuesta debajo»— es la manera en que se conocía a los demonios de forma femenina que, en sueños, «entraban en comercio carnal con los hombres», en especial con los monjes, y los hacían perder su castidad. Como dijo mi psicoanalista: para jalársela, cualquier pretexto es bueno.

Si te gustaron estos personajes, te recomendamos el libro Chicas malas de Algarabía Libros.

No nos gusta la Navidad

busca en algarabía

Publicidad

Publicidad

Chingonerías

Chingado amor

Publicidad

Para escribir mejor

De acuerdo a / de acuerdo con

Publicidad

– Publicidad –

Newsletter Algarabía

Optimization WordPress Plugins & Solutions by W3 EDGE