Sin categoría

El síndrome de abstinencia

Para las personas que consumen alcohol de forma crónica, es muy difícil resistir la necesidad de beber. Los neurobiólogos están estudiando lo que sucede en el cerebro cuando se enfrenta a esta urgencia.


Por siglos, las sociedades han etiquetado a los alcohólicos como personas indulgentes que carecen de fuerza de voluntad. Sin embargo, hoy sabemos que una vez que una persona es adicta, se requiere de mucho más que fuerza de voluntad para romper el hábito: es posible que se requiera el uso de otras sustancias químicas.

La sensibilidad de un individuo a los efectos del alcohol en las neuronas afecta de forma significativa las posibilidades de que alguien se vuelva adicto. Una forma de saber si alguien es adicto es si presenta síndrome de abstinencia después de un tiempo de no beber por algunos días, o incluso durante una sola noche: temblores, sudoración y una fuerte necesidad de beber.

¿Qué sucede durante el síndrome de abstinencia?

El ácido glutámico, un tipo de aminoácido, es una de las sustancias mensajeras más importantes del sistema nervioso. Las señales en el cerebro se mueven a lo largo de redes de neuronas en gran medida debido a la presencia del ácido glutámico en cada neurona, que cruza entre las sinapsis y penetra en una neurona adyacente, donde la excita para que la señal siga avanzando.

La membrana de la célula receptora tiene receptores nmda que se unen al ácido glutámico. La vinculación provoca un desbordamiento de iones de sodio y calcio dentro de la neurona, de modo que la célula se estimula.

El alcohol bloquea la vinculación del ácido glutámico con los receptores nmda al detener o hacer más lento el envío de las señales nerviosas. Para compensarlo, y aumentar las posibilidades de recibir el ácido glutámico, se incrementa el número de receptores y su sensibilidad en los cerebros de las personas que consumen alcohol de forma crónica.

Sin embargo, cuando se interrumpe el consumo de alcohol durante un periodo de abstinencia o incluso durante una sola noche para los alcohólicos más dependientes, los receptores siguen siendo sensibles, debido a que el cerebro no se puede ajustar lo suficientemente rápido a la nueva situación química. Como resultado, las neuronas reaccionan desproporcionadamente al ácido glutámico.

Esta condición de hipersensibilidad es un factor determinante de los síntomas del síndrome de abstinencia, como calambres, ansiedad y circulación sanguínea inestable.

La actividad física excesiva también puede matar un gran número de neuronas —esencialmente al envenenarlas con muchos químicos—, lo que provoca demencia o daños permanentes al sistema nervioso.

Conoce más sobre ciencia en Ciencia, arte y sociedad de Algarabía Libros.

Tomado de «Staying sober» en Scientific American Mind, abril-mayo 2006. Andreas Heinz es director de la Clínica de Psiquiatría y Psicoterapia en la Universidad Charité de Berlín.

Comunicar

busca en algarabía

Publicidad

Publicidad

Chingonerías

Chingado amor

Publicidad

Para escribir mejor

De acuerdo a / de acuerdo con

Publicidad

– Publicidad –

Newsletter Algarabía

Optimization WordPress Plugins & Solutions by W3 EDGE