Lo que no sabías del cine de horror oriental

Corre el rumor de que estas producciones sirvieron como antifaz para lavar dinero proveniente de los yakuza —o mafia japonesa—, pero nunca pudo probarse. Estas películas, además de ser muy baratas, tenían la ventaja de eludir con facilidad la censura, así que permitían mayor «expresión artística» de los temas que las caracterizaban: fantasmas, asesinatos, tortura y perversiones sexuales.

El público de occidente, un tanto cansado y aburrido de las mismas gastadas historias que ofrecía el cine de Hollywood, recibió con plácemes estas historias que, sin ser extraordinarias, por lo menos eran novedosas. Así, ante la demanda del mercado, el cine de horror oriental se proyectó fuera de Japón y Corea, de modo que su estilo de narración críptico y comiquesco halló eco de este lado del Pacífico, a tal grado que se acuñó el término J-horror films —o cine de horror japonés—, para referirse a estas cintas que incluso han sido reproducidas con y para norteamericanos.

Si lo tuyo son los sustos y las emociones fuertes, y no conoces bien esta corriente de cine, te invitamos a que conozcas a cuatro de estos «nuevos» cineastas, que, con su «terror psicológico» han refrescado la manera de hacer ese cine que nos pone de pelos de punta.

Takashi Miike: Este prolífico cineasta nació en 1960 en Osaka, Japón. Tiene en su haber cerca de 70 películas, la mayor parte de ellas hechas para video casero. La fama internacional le llegó con la cinta Odishon —Audición— (1999), que contiene una de las escenas de tortura emblemáticas del género. Además, es el autor de cintas como Yokai daisenso —La gran guerra Yokai— (2005) y Chakushin ari —Una llamada perdida— (2003), cuyo remake en inglés se realizó en 2008 y fue protagonizada por Edward Burns y Ana Claudia Talancón.

Hideo Nakata: Este realizador es uno de los cineastas orientales más famosos en occidente, gracias a cintas como Ringu —El aro— (1998), Ringu 2 —El aro 2— (1999) y Dark Water —Agua turbia— (2002), que fueron realizadas con actores estadounidenses y ganaron tanta o más fama que las versiones originales —aunque los fanáticos del género afirman que el genio de Nakata es insuperable.

Chan-wook Park: Fuera de Japón, es uno de los guionistas y cineastas más notables del género. Nació en Corea del Sur en 1963 y debe su prestigio a la trilogía: Boksuneun naui geot —Simpatía por el señor Venganza— (2002), Oldboy —Oldboy: cinco días para vengarse— (2003) y Chinjeolhan geumjassi —Simpatía por la señora Venganza— (2005).

Takashi Shimizu: Uno de los representantes más jóvenes del género es este japonés nacido en 1972 y que se hizo de fama gracias a la serie de películas sobre «a maldición»: Ju.on —La maldición— (2000), Ju-on 2 —La maldición 2— (2000), que fueron filmadas en video; Ju-on: The Grudge —La maldición— (2003) y Ju-on: The Grudge 2 —La maldición 2—, ambas de producción surcoreana; y The Grudge —La maldición— (2004) y The Grudge 2 —La maldición 2— (2006), remakes estelarizados por Sarah Michelle Gellar. Shimizu escribió y dirigió todas las películas.