Sin categoría

Las caras del rock I

Esta recopilación de biografías incluye a los músicos que han seguido la línea que va desde el nebuloso nacimiento del R&R —sin desviarse demasiado por las ramas del folk, el jazz, la progresión, la electrónica o el pop— hasta el rock de nuestros días.

Ellos fueron protagonistas de una historia llena de represión y rebeldía, convulsión y protesta, insatisfacción y éxtasis, intelecto y sensibilidad, sexualidad y censura, escándalo y excesos, e incluso de vida y de muerte, pero que, para bien o para mal, pueden considerarse como un retrato preciso del siglo XX y lo que va del XXI.

Ésta es la primera de varias entregas.

Fats Domino

(Nueva Orleans, Louisiana, 1928)

rock1-fats

Foto: Getty Images

«Yes, it's me, and I'm in love again»

Antoine Dominique Domino creció en una familia de músicos y por ello a los 6 años de edad ya sabía tocar el piano.

De joven vendió helados y trabajó en una fábrica de muebles, en donde tuvo un accidente que por poco lo deja inhabilitado para tocar el piano. Después de una lenta y larga recuperación, decidió dedicarse de lleno a la música.

Según Piero Scaruffi —experto musicólogo y autor de A History of Rock Music: 1951-2000—, la primera canción que se puede considerar de rock’n’roll es «The Fat Man» (1949), de Fats Domino, quien a partir del boogie estableció un compás binario con un fuerte contratiempo.

Autor de canciones clave en la historia de la música como «Blue Monday», «Ain't That a Shame», «I'm in Love Again» y del notable arreglo de «Blueberry Hill» —entre muchas otras—, Domino influyó a casi todos los compositores e intérpretes de su tiempo a la par que su éxito le abrió el camino a otros artistas negros para que su música se comenzara a grabar en sellos discográficos que en origen sólo eran para blancos.

Sería una injusticia no mencionar que muchas de las obras de Domino contaron con los arreglos, la producción y la coautoría de Dave Bartholomew quien, hasta la fecha, interpreta jazz tradicional en su natal Louisiana. He aquí el reencuentro que tuvieron en 2011:

Cuando Domino cambió de disquera en 1963, sus éxitos en el Billboard, hasta entonces ininterrumpidos, se terminaron; pero esto se debió a que cambiaron los gustos musicales de la gente —que se inclinó más por el rock experimental y psicodélico— y no a que declinaran su calidad o sus facultades interpretativas. Desde entonces, casi dejó de grabar nuevos temas y se dedicó sólo a dar conciertos.

En 1980 Domino decidió no salir más de Nueva Orleans y sólo en contadas ocasiones ha viajado para recibir algún reconocimiento —como cuando fue incluido en el Salón de la Fama del Rock and Roll— o para actuar en algún evento especial, como este festival en el que participó en 1989.

A la fecha, Domino ha recibido más de 21 discos de oro por sus más de 110 millones de copias vendidas y, por desgracia, su nombre figura en la infame «lista de la muerte». [CBR]

Jerry Lee Lewis

(Ferriday, Luisiana, 1935)

rock1-jerry

«I'm evil, my middle name is Misery. Well, I'm evil,
so don't mess around with me.…»

De adolescente, fue expulsado de una escuela religiosa por interpretar «My God Is Real» a ritmo de boogie-woogie. Lo apodaban «The Killer» por su donjuanismo, su fuerte personalidad y espíritu competitivo —cuenta la leyenda que una vez, molesto porque lo habían programado como telonero de Chuck Berry, al término de su actuación le prendió fuego al piano para que Berry no pudiera actuar—; y en 1957, cuando su éxito «Whole Lotta Shakin’ Going On» sonaba en las radios de toda la Unión Americana, fue el único contendiente al trono que ocupaba Elvis Presley.

Junto a él, que en vivo parecía estar poseído por el Demonio —tocaba el piano de pie para poder bailar y agitar sus caderas de manera totalmente desenfadada, dejando que su pelo largo y rubio azotara y cubriera su frente sudorosa—, Elvis parecía un niño bueno, Chuck Berry un tímido bailarín, y Little Richard, un monaguillo. La carga sexual de su siguiente hit, «Great Balls of Fire», hizo que fuera vetado de muchas estaciones de radio y lo catapultó al firmamento.

Pero a la par de cimentar su ascenso, Lee Lewis cavaba su propia caída, pues al casarse con su prima Myra, de sólo trece años, e insistir en llevarla a Inglaterra, se expuso a un escándalo en los medios que prácticamente truncó su meteórico ascenso: un show suyo pasó de costar 10 mil dólares a 250, en el mejor de los casos. Sin embargo, «El Asesino» nunca bajó la cabeza, y en los años 70 sostuvo su carrera a base de música country, y en 1989 participó en la cinta Great Balls of Fire, que narra su vida y que le ayudó a recuperar la fama y el lugar que siempre le correspondió en la historia: el primer loco del r&r. [FM]

Buddy Holly

(Lubbock, Texas, 1936)

rock1-buddy

Foto: Popperfoto GettyImages

Desde temprana edad Charles Hardin Holley —«Buddy» como lo llamaba su familia— se sintió atraído por la música. Era sólo un niño cuando aprendió a tocar el piano, la guitarra y el violín; tiempo después también tocó la mandolina, el banjo y la celesta.

Aunque le apasionaba más tocar instrumentos que cantar, empezó a desarrollar su voz en los concursos de talento a los que se inscribía con sus hermanos. Tenía cinco años cuando ganaron su primera competencia y recibieron cinco dólares como premio.

A pesar de que continuó con el desarrollo de su gusto musical, no fue sino hasta que entró a la preparatoria que empezó a tocar más en forma, al hacerse amigo de Bob Montgomery —otro apasionado de la música—, con quien grabó sus primeras canciones. Juntos tocaban en las fiestas escolares.

En 1953, empezó a tocar en una emisora de radio en su ciudad natal, Lubbock. Entre 1954 y 1955 —junto con otros músicos como Montgomery, Larry Trio, Larry Welborn, Don Guess y Sony Curtis—, entró y salió de los estudios para grabar varias canciones, como: «Flower of my heart», «You and I are though» y «Gotta get you near me blues».

Las primeras canciones que grabó —casi siempre acompañado de Montgomery— tenían un estilo country. Fue hasta 1955 que decidió que quería hacer rock ‘n’ roll, luego de asistir a un concierto de Elvis Presley en Lubbock, en el que quedó tan impresionado que al final se acercó para hablar con «El Rey». Sorprendentemente, de ahí nació una amistad, gracias a la cual se empezó a dar a conocer, ya que Elvis lo invitó a ser su telonero. Entonces, otros cantantes como Johnny Cash, Marty Robbins y Carl Perkins también lo tomaron en cuenta para abrir sus presentaciones.

Para ese entonces, el trío conformado por Buddy, Montgomery y Larry Welborn, empezó a presentarse en toda el área de Lubbock y Nashville, hasta que un cazatalentos los vio en uno de sus shows y les pidió un demo. Así lograron firmar un contrato con una disquera que estaba buscando una competencia para Elvis.

El trío siguió cambiando de integrantes, pero Buddy era en quien las disqueras estaban interesadas, por lo que finalmente, y luego de grabar varios temas en los estudios Decca, firmó un contrato, que en lugar de decir Holley decía Holly —escrito sin la e—; él decidió dejarlo así y adoptarlo como su nombre artístico. Con Decca grabó el éxito «Blue Days, Black Nights», en 1956, y en sólo unos meses, vendió más de 19 mil copias.

Junto a Don y Sony, siguió grabando canciones en los estudios que le daban la oportunidad o en los que podía costear, y así conoció a Norman Petty —dueño de un estudio que en lugar de cobrar por hora, cobraba por canción—, y que más tarde sería su representante. En 1957, Decca le anunció que su contrato estaba por vencer y no sería renovado, así que firmó un acuerdo a su nombre con el sello Coral, y otro con Brunswick a nombre de The Crickets.

En ese momento comenzó su carrera formal con The Crickets, que eran sus antes compañeros: Jerry Allison en la batería, Nikki Sullivan en la guitarra rítmica y Joe Malduin en el contrabajo.

Entre 1956 y 1958, grabaron sus más grandes éxitos en el estudio de Norman Petty: «Peggy Sue», «Everyday», «Bo Diddly», «That’ll be the day» y Not fade away, entre otras.

Luego vinieron giras, viajes y presentaciones para The Crickets, y Holly, que tenía un carácter simpático y extrovertido, logró hacer buena amistad con Chuck Berry, Little Richard, Eddie Cochran y, especialmente, con The Everly Brothers, lo que le abrió más puertas.

Debido a que un par de años atrás había firmado dos contratos, uno como solista y otro con The Crickets, en 1958, lanzó dos discos: Buddy Holly, su primero en solitario, y The Chirping Crickets, con la banda.

En agosto del mismo año se casó con la puertorriqueña María Elena Santiago —a quien le pidió matrimonio en su primera cita— y se empezó a distanciar de The Crickets y de Norman Petty.

Aunque se dijeron muchas cosas, la verdad es que Buddy se dio cuenta de que Petty le estaba robando, por lo que buscó un abogado y a finales de 1958, se separó completamente de su manager y de The Crickets para viajar a Nueva York, donde escribió canciones para la orquesta de Dick Jacobs.

Con una carrera en solitario y algunos problemas económicos, causados por invertir su dinero en un abogado, se integró a la gira Winter Dance Party, que tendría 23 presentaciones en sólo tres semanas y en la que también participaban Ritchie Valens, Dion and the Belmonts y J.P. «The Big Bopper» Richardson. Tom Allsup, Waylon Jennings y Carl Bunch se presentaban con Holly como The Crickets.

El 2 de febrero de 1959, la gira se presentó en Clear Lake, Iowa. Después de tocar —cansados tras varios días de viaje—, debían subir al autobús en plena madrugada para dirigirse a la siguiente ciudad; estaba nevando, se registraban temperaturas bajo cero y la calefacción del autobús en el que viajaban no funcionaba, por lo que propuso rentar una avioneta para viajar con su banda, pero Valens y «The Big Bopper» también querían irse en avión. La nave sólo tenía capacidad para tres pasajeros y el piloto, así que Allsup se jugó un volado con Valens, saliendo vencedor éste último; y Jennings decidió cederle su lugar a «The Big Bopper», porque estaba resfriado y por su tamaño no iría muy cómodo en al autobús. Ante la situación, Holly bromeó con Jennings diciendo: «Se van a congelar en el autobús», y él respondió: «Pues el avión se va a caer». Según cuentan, vivió perturbado varios años por haber hecho esa broma.

El joven piloto de la avioneta —Roger Peterson— les cobró 32 dólares por el traslado. Minutos después del despegue —a las 2:00 a.m. aproximadamente—, cerca de Mason City, la aeronave se estrelló en un campo de maíz congelado. La inexperiencia del piloto para maniobrar durante la nevada fue la causa del accidente. Dos horas y media después del despegue, la nave se reportó como desaparecida y comenzó la búsqueda, que terminó unas horas más tarde cuando encontraron el aeroplano, y cerca de él, los cuerpos de los tres cantantes que murieron instantáneamente al salir disparados. El piloto fue encontrado en su asiento, con el cinturón de seguridad puesto, pero también sin vida.

El 3 de febrero de 1959 pasó a la historia como «el día en que murió el rock ‘n’ roll», debido a que tres de sus más importantes representantes —y pioneros— perdieron la vida en el mismo lugar. El funeral de Holly se llevó a cabo el 7 de febrero en Lubbock y varios rockeros del momento cargaron su féretro. Su esposa María Elena no asistió al funeral y se dice que jamás visitó su tumba. Cuando sucedió el accidente estaba embarazada y al enterarse de la tragedia sufrió un aborto.

Su tumba se encuentra en el panteón de Lubbock, al este de la ciudad; en ella se puede ver su nombre —escrito correctamente, Holley— y una guitarra tallada en la piedra, igual a la Fender Stratocaster que tocaba. Actualmente, María Elena Santiago —que estuvo casada con él sólo 6 meses y tenía 8 de conocerlo— es la dueña de los derechos de su nombre e imagen.

Un día después del desastre, Eddie Cochran grabó una canción en honor a los tres músicos titulada «Three Stars». Doce años después, en 1971, Don McLean grabó «American Pie», canción que hace referencia a «el día en que murió la música». [PC]

Tina Turner

(Nutbush, Tennessee, 1939)

rock1-tina

Aunque Janis Joplin es una leyenda de la música —y emblema del movimiento hippie—, Anna Mae Bullock —mejor conocida como Tina Turner— es la «reina del rock» debido a sus más de 50 años de trayectoria como bailarina, actriz, compositora y una de las cantantes más poderosas de la historia. Y en el término «poderosa» caben su rango vocal, su enérgica interpretación y su ilimitada vitalidad para bailar sin perder la intensidad —por si fuera poco, en tacones de aguja.

Y si queda alguna duda, he aquí lo que puede hacer esta señorona a sus 70 años de edad:

En los años 50 formó un exitoso dueto con Ike Turner, con quien terminó casándose en 1962. La relación de ambos pasó del chantaje artístico a los golpes, hasta que Tina intentó suicidarse en 1969. A pesar de la violenta codependencia, permanecieron juntos hasta 1976.

Aunque participó en la cinta Tommy (1975), de Ken Russell —donde adquirió el apelativo de «Acid Queen»—, su carrera permaneció prácticamente detenida, hasta que en 1984 publicó el álbum Private Dancer, del que sólo en los ee.uu. se vendieron más de 5 millones de copias. A la fecha, Turner ha vendido más de 200 millones de discos.

Desde entonces, Tina realizó giras por todo el mundo a la par que publicaba discos que rompían récords de venta; grabó temas junto a David Bowie, Eric Clapton, Robert Palmer, Rod Stewart, Creedence Clearwater Revival, entre muchos otros.

En este 2013 anunció su retiro «definitivo» de la música. [CBR]

Créditos

PC: Paulina Castellanos

FM: Francisco Masse

CBR: Carlos Bautista Rojas

No nos gusta la Navidad

busca en algarabía

Publicidad

Publicidad

Chingonerías

Chingado amor

Publicidad

Para escribir mejor

De acuerdo a / de acuerdo con

Publicidad

– Publicidad –

Newsletter Algarabía

Optimization WordPress Plugins & Solutions by W3 EDGE