X
Algarabía

Pintoresco Caravaggio

Entres luces y sombras, Michelangelo Merisi da Caravaggio dibuja el sentir a través de un naturalismo resplandeciente.

El claroscuro engendrando sensibles expresiones en rostros cuyos modelos fueron buscados en su más baja condición, para encarnar en ellos personajes religiosos, es una conjugación única y muy propia de la visión y mano del italiano, Caravaggio (1571-1610).

Juvenil, nervioso y, en ocasiones violento, empleaba desde sus primeras obras —tales como Bacco o Canestra di frutta—, un definido naturalismo con fondos iluminados de manera neutra. Influenciado por la pintura lombarda, surgió en él una fijación por modelos que encontraba en prostíbulos y tabernas que acostumbraba visitar, cuyos físicos poco agraciados le trajeron problemas y críticas negativas durante toda su carrera.

A medida de que fue madurando, le fueron conferidos diversos encargos con fines religiosos, mismos que elaboraba sin la mínima intención de cambiar la humanización que lo caracterizaba al recurrir a sus peculiares modelos, por lo que se le acusaba de ser herético y faltar a la pureza que requerían las causas.

En una ocasión, le fue solicitado un cuadro por orden de un abogado del Papa, en el cual se mostraría una escena de la muerte de la Virgen, tema del que no se tiene registro en las escrituras. Caravaggio utilizó el cadáver de una prostituta que hallaron ahogada para representar a la madre de Cristo. Por esta razón, el encargo fue cancelado, pero la obra fue terminada y titulada así mismo, Muerte de la Virgen.

Michelangelo Merisi da Caravaggio, Muerte de la Virgen, 1606.

El tenebrismo que más tarde desarrollaría, el naturalismo y la capacidad lumínica —que provoca en sus pinturas gestos teatrales— del artista, lo obligan a ser considerado el primer gran exponente del estilo barroco. Reflexionando los parámetros de la época, Caravaggio destacaba por su fidelidad —a color, luces y sombras—, a los males que lo apesadumbraban, a las luchas internas.

El italiano también realizó algunas escenas de género, caracterizadas por representar a personas peculiares y anónimas en sus actividades cotidianas —ideadas principalmente por los flamencos de aquella época—, trabajos a las que también se les conoce como costumbristas.

Luca Giordano, Astrónomo de la Antigüedad, ca. 1660

En colaboración con los Museos Capitolinos de Roma, el Museo Nacional de Arte —MUNAL— estará exhibiendo La Buona Ventura (1595), una de las pocas obras de Caravaggio existentes en el mundo. Se trata de una escena de género de la etapa temprana del italiano, a la que se le considera como uno de los primeros trabajos en lo que se acercó al claroscuro.

Caravaggio. Una obra, un legado. Será una exhibición que podrás visitar del 22 de febrero al 20 de mayo en las salas del primer piso del MUNAL. Una exposición que muestra el legado del italiano en la pintura europea y novohispana a través más de quince piezas —de las colecciones de museos como el Museo Franz Mayer y el Museo Nacional de San Carlos— en cuyos autores renombran artistas como Baltasar de Ecahve y Roja, José Juárez y Francisco de Zurbarán.

Baltasar de Echave y Rioja, Seis apóstoles, s. XVll

Una experiencia multisensorial titulada The Caravaggio experience acompañará la exhibición del 22 de febrero al 1 de julio. Ésta consiste en una exploración distinta al trabajo del artista; una multiproyección en alta definición en mixtura con una serie de fragancias diseñadas por la Officina Profumo. Una experiencia imperdible que seguramente te cautivará durante alrededor de 48 minutos.

Las siguientes son algunas de las obras con las que contará la exhibición:

José de Ribera “el Españoleto”, La vista (perteneciente a la serie Los Cinco Sentidos), ca. 1615-1616

Francisco de Zurbarán, Magdalena penitente, s.f.

Manetti Rutilio, Sanson y Dalila, s. XVII

 

busca en algarabía

Evento

Publicidad

Newsletter Algarabía