#93 Algarabía

Cineastas del lado oscuro

Los llamados «cineastas del lado oscuro» se caracterizan porque han realizado un cine crítico, provocador, contestatario y, en cierto modo, difícil. Muchos de ellos han llevado esta condición humana contradictoria más allá de la pantalla.

Los llamados «cineastas del lado oscuro» se caracterizan porque han realizado un cine crítico, provocador, contestatario y, en cierto modo, difícil. Todos ellos coinciden en retratar el aspecto trágico de la vida, polemizar sobre la bondad del hombre, exponer a personajes «buenos» con deseos retorcidos y cuestionar una realidad convencional.

Muchos de ellos han llevado esta condición humana contradictoria más allá de la pantalla. Al hacer un breve examen de sus manías, exigencias y locuras, vemos cómo, varias veces, su carácter creativo y los temas recurrentes de su obra pueden tener un vínculo directo con su biografía y con su muy particular perspectiva de la vida.

Lars von Trier

Se sabe que es muy difícil trabajar con él, pues exige demasiado a sus actores, y es obstinado y obsesivo con sus ideas. La cantante islandesa Björk —que trabajó con él en Bailando en la oscuridad (2000)— dijo que no volvería a hacer cine por la presión y el desgaste que había sufrido con el director. Por otra parte, a pesar de nunca haber visitado los EE.UU. ni ningún otro lugar que implique viajar en avión —debido a sus fobias—, hizo una trilogía en la que critica fuertemente a la sociedad estadounidense: Dogville (2003), Manderlay (2005) y Washington —todavía sin estrenar.

Sobre lo que dijo en la rueda de prensa de Melancolía: http://www.youtube.com/watch?v=V0GrzsIMQXg

 

Alfred Hitchcock

Hitchcock, obsesivo y minucioso, hizo evidente estos rasgos suyos hasta en los carteles que utilizó para promover sus películas. Según el director británico, el momento más importante del desarrollo de sus películas era cuando elaboraba el guión, ya que la producción era «puro trabajo aburrido» donde se perdía 40% del concepto original. Solía referirse a sus actores como «ganado» y sentía una obsesión por sus protagonistas rubias. El caso más sonado fue el de Tippi Hedren, protagonista de Los pájaros (1963), con quien mantuvo una relación sumamente posesiva y manipuladora, pues no la dejaba participar en cintas que no fueran suyas. La relación terminó, y según Hedren, Hitchcock le envió una nota diciéndole que iba a arruinar su carrera. También cuentan que, durante el rodaje de Psicosis (1960), Hitchcock quiso comprobar si el cadáver de la señora Bates daba miedo, así que lo escondió en el camerino de Janet Leigh… y escuchó detrás de la puerta qué tan fuerte gritaba.

Cameos de Hitchcock: http://www.youtube.com/watch?v=OW6Rdiqlg2E

Entrevista a Alfred Hitchcock: http://www.youtube.com/watch?v=umfiwI-7I0M&feature=related

 

Stanley Kubrick

Este perfeccionista y polémico director neoyorquino disfrutaba de enfrentarse a las buenas costumbres o a lo políticamente correcto del cine de Hollywood. Era tan detallista que podía tirar más de 60 tomas de una misma escena. En El resplandor (1980), por ejemplo, llegó a repetir 127 veces la famosa escena donde la actriz Shelley Duvall espera con un cuchillo en las manos la entrada del delirante Jack Nicholson. Sus actores sufrían un intenso desgaste físico, psicológico y emocional, como fue el caso de Tom Cruise y Nicole Kidman durante la filmación de Ojos bien cerrados (1999), que en parte pudo acelerar su crisis matrimonial. A Malcolm McDowell le rompieron las costillas durante una escena de Naranja mecánica (1971) y quedó parcialmente ciego —por unas horas— después de la famosa escena donde lo obligan a ver imágenes ultraviolentas para reformarlo. Arthur C. Clarke, autor de 2001: odisea del espacio (1968), decía que las sesiones con Kubrick lo dejaban tumbado en el sofá.

Kubrick atrás de cámara: http://www.youtube.com/watch?v=0JwAnMUavzA

 

Roman Polanski

Podemos hablar de tres sucesos que marcaron la vida de este realizador polaco: su vida en el ghetto judío de Cracovia y la muerte de su madre en el campo de concentración de Auschwitz; el sádico asesinato de su segunda esposa, la actriz Sharon Tate, a manos de seguidores de Charles Manson en 1969; y su estancia en una prisión estadounidense en 1977, acusado de drogar, emborrachar y abusar sexualmente de una chica de 13 años. Durante el juicio, Polanski huyó hacia el Reino Unido y nunca más regresó. Desde entonces es un prófugo de la justicia, pues no puede permanecer en ningún país que pueda extraditarlo a los EE.UU. Esto no ha impedido que siga filmando y gane un cúmulo de premios, entre ellos el Oscar a Mejor Director por El pianista (2002).

Su vida: http://www.elmundo.es/elmundo/2008/08/17/cultura/1218962354.html

Sus películas: http://www.miradas.net/0204/estudios/2002/12_rpolanski/articulo1.html

 

Para saber más sobre cada uno de estos chicos malos y para conocer otros casos de directores “difíciles de complacer”,  sigue leyendo el artículo completo en Algarabía 93, especial de cine.


Maribel Montenegro adora el buen cine que hacen los chicos malos, pero su gusto culpable —confiesa— es el cine de ficheras.

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