Ciencia

Experimentos siniestros

—Los 7 experimentos médicos más malvados—

El progreso médico salva vidas, pero algunas veces los científicos dejan que la esperanza de un hallazgo interfiera con sus juicios éticos. Algunos de estos errores o «lapsus morales» suceden cuando los investigadores piensan que están haciendo lo correcto; pero otras veces son simple y sencillamente actos malévolos.

Presentamos siete experimentos médicos realizados con sujetos humanos1 Stephanie Pappas, 7 Absolutely Evil Medical Experiments, Live Science, 28 de febrero de 2011. Adaptación y traducción de Ingrid Constant Saavedra..

7.- Experimentos médicos nazi

Quizá muchos de los experimentos más famosos de todos los tiempos son los que realizó Josef Mengele, médico en Auschwitz, quien intentó demostrar la supremacía aria con sus investigaciones. Los nazis experimentaron en prisioneros para probar tratamientos relacionados con enfermedades infecciosas y distintas sustancias químicas. Otros más fueron forzados a entrar a cabinas con temperatura y presión bajas para experimentos de aviación.

Muchos presos fueron también objeto de esterilización experimental. Todos estos horrores están registrados en el Museo del Holocausto y algunos de los médicos responsables fueron juzgados como criminales de guerra, pero Mengele escapó. Murió en Brasil en 1979.


6.- Escuadrón 731 en Japón

Durante las décadas de 1930 y 1940, el Ejército Imperial Japonés realizó experimentos médicos y biológicos en civiles principalmente en China. Se desconoce el número exacto de las personas que murieron como consecuencia de las pruebas.

Según dicta un reporte del New York Times de 1955, se calcula que fueron alrededor de 200 mil las víctimas fatales.

Algunas de sus pruebas consistieron en infectar ciudades chinas con cólera y tifoidea; o en obligar a prisioneros a sumergirse en agua helada para probar el mejor tratamiento contra el congelamiento. Algunos testimonios reportan que algunos pacientes eran encerrados en cámaras de gas y después diseccionados mientras seguían vivos.


5.- El estudio monstruoso

En 1939, los patólogos del lenguaje de la Universidad de Iowa intentaron probar su teoría de que la tartamudez era una conducta aprendida a causa de la ansiedad del niño ante hablar. Pensaron que el método que lograría demostrar sus conjeturas sería inducir tartamudez en niños huérfanos, al decirles que estaban condenados a ser tartamudos en el futuro. Sí, por increíble que parezca, les dijeron a niños huérfanos perfectamente sanos que estaban mostrando signos de tartamudez y que no debían hablar a menos que estuvieran seguros que lo harían de forma correcta.

El experimento no provocó que fueran tartamudos, pero hizo que los niños normales crecieran ansiosos, callados y solitarios. Con el tiempo, otro equipo de investigadores llamó al experimento «el estudio monstruoso». Tres de los niños demandaron a la universidad, y en 2007 se les pagó una compensación de 925 mil dólares.

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4.- Los asesinatos de Burke y Hare

En el siglo xix, en muchos lugares la única forma de obtener un cadáver para que los anatomistas los estudiaran, era si provenían de asesinos ejecutados. Como no existían tantos ejecutados, los médicos aprendices se valían del mercado negro para el robo de cadáveres en cementerios, y algunos más los robaban con sus propias manos.

William Burke y William Hare, dueños de una casa de huéspedes en Edimburgo, se tomaron el negocio muy en serio y lo llevaron un paso más allá.

Entre 1827 y 1828, los dos amigos asesinaron a más de una docena de huéspedes y vendieron sus cuerpos al anatomista Robert Knox, quien al parecer no se dio cuenta o no le importó qué tan frescos eran los cadáveres que le vendían. Burke fue condenado a la horca por sus crímenes y el gobierno británico cambió sus leyes respecto a la disección de cuerpos.


3.- Cirugías en esclavas

El padre de la ginecología moderna, J. Marion Sims (1813-1883), obtuvo mucha fama gracias a las cirugías experimentales que practicó en esclavas; muchas veces, con varios procedimientos en la misma persona. Hasta el día de hoy, Sims causa polémica porque sus tratamientos causaron dolores terribles en las pacientes y les provocaron incontinencia urinaria. Sims practicaba las cirugías sin anestesia, en parte debido a que acababa de ser descubierta, pero también porque no lo consideraba necesario.


2.- Estudio de sífilis en Guatemala

Gracias a la investigación de la profesora Susan Reverby del Wellesley College, hoy sabemos que el Servicio de Salud Pública de los ee.uu. infectó deliberadamente con sífilis a un grupo de prisioneros en instituciones psiquiátricas en Guatemala entre 1946 y 1948. El estudio pretendía probar sustancias químicas para controlar la sífilis, y el método para infectarlos fue pagarles para que tuvieran sexo con prostitutas infectadas, y a otros más, al exponer tejido de sus genitales con cultivos de la enfermedad.

En 2010, Hilary Clinton, entonces Secretaria de Estado, publicó una disculpa por aquellos experimentos.


1.- El estudio de Tuskegee

Esta famosa violación ética duró nada menos que 40 años. En 1932, el Servicio de Salud Pública de los ee.uu. comenzó un estudio acerca de las consecuencias de la sífilis no tratada. Es decir, el estudio consistió en no tratar a los pacientes infectados.

Los investigadores estudiaron la progresión de la enfermedad en 399 hombres negros de Alabama, diciéndoles que iban a ser tratados por un mal sanguíneo.

Cuando en 1947 se confirmó que la penicilina era el tratamiento ideal para la sífilis, los pacientes no fueron tratados. Fue hasta 1972 que un reportaje expuso el caso y las autoridades terminaron el estudio.

 

 

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