Heredera de la cultura falocrática de la época victoriana, luchó incansablemente contra ese tiempo que le tocó vivir y contra una enfermedad morbosa y fatal; contra lo que su sensibilidad aguzadísima y su inteligencia suprema no podía concebir ni aceptar, y contra su circunstancia, que siempre le quitó el aire y que terminó por ahogarla.
por María del Pilar Montes de Oca Sicilia
En sus textos, Virginia Woolf experimenta con el manejo del flujo de la conciencia, al que aúna elementos del cine y de las vanguardias, como el cubismo: recurre al montaje, los close-ups y los cortes rápidos para tejer historias tridimensionales; describe todas las percepciones sensoriales, hace desfilar tonalidades, ruidos, olores y formas, como si se tratara de un collage fragmentado, pero sin perder la unidad. Después de ella, la forma de escribir se liberó y ya nunca fue la misma.
Todos los detalles, en Algarabía 71.

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