El sexo en el cine

El sexo en el cine
—parte
I—

Dada la preeminencia que ocupa este tópico en el pensamiento del hombre, es lógico pensar que, con la posibilidad de plasmar la realidad en pequeñas imágenes que luego podrían reproducirse en movimiento, uno de sus primeros intereses sería el sexo: el cuerpo desnudo, el erotismo, la sexualidad y la variada parafernalia que los rodea.

por Juan María Ordóñez Velasco

En este vistazo cronológico, resalta que no son la desnudez frontal completa, ni el acto sexual explícito los que señalan la evolución de la apertura moral en el cine, sino la posibilidad de abordar diversas temáticas sexuales de manera natural y para un público cada vez más amplio. He aquí una ojeada breve de todo lo que el cine nos ha develado y revelado en la primera de tres partes.

1896 Le Coucher de la Mariée La hora de dormir de la novia—.

Dir. Albert Kirchner, con Louise Willy.

Este filme francés —pionero en el género erótico o risqué— contiene el primer striptease filmado de la historia.

The May Irwin Kiss El beso—.

Dir. William Heise, con May Irwin y John Rice.

El primer beso filmado de la historia hace que este corto sea calificado de «escandaloso y pornográfico».

1913 Traffic in Souls Tráfico de almas—.
Dir. George Loane Tucker, con Jane Gail y Ethel Grandin.
El drama de unas jóvenes que, con engaños, son obligadas a prostituirse. Es uno de los primeros largometrajes que demuestran que «el sexo vende».

1915 A Fool There Was Érase un tonto—.
Dir. Frank Powell, con Theda Bara y Edward José.
Basada en el poema «El vampiro», marca el debut de la primera vampiresa del celuloide.

A Free Ride Un aventón—.
Dir. A. Wise Guy, con The Jazz Girls.
Un corto de diez minutos considerado el primer filme pornográfico; su exhibición es clandestina y reservada a clubes privados «de caballeros».

1917 Cleopatra.
Dir. J. Gordon Edwards, con Theda Bara y Fritz Leiber.
Un escándalo por la escasa vestimenta de la Bara como la reina egipcia, y su velada sexualidad.

1919 Anders als die Andern Diferente a los otros—.
Dir. Richard Oswald, con Conrad Veidt y Leo Connard.
Cinta alemana que retrata, por primera vez en el cine, un romance homosexual masculino.

1920 Empiezan a producirse en Francia —y comercializarse en el mercado negro— los cortos risqué para público exclusivamente masculino, con actos sexuales heterosexuales y lésbicos explícitos.

1921 The Sheik El jeque—.
Dir. George Melford, con Rudolph Valentino y Agnes Ayres.
En ella irrumpe Valentino, el primer símbolo sexual masculino de la historia del celuloide.

1926 Flesh and the Devil El demonio y la carne—.
Dir. Clarence Brown, con Greta Garbo y John Gilbert.
Aunque completamente vestidos, los protagonistas se dan los primeros besos «a la francesa» —con la boca abierta— de la historia del cine.

1927 Wings Alas—.
Dir. William A. Wellman, con Clara Bow y Charles Rogers.
La única película muda que ha ganado el Óscar, contiene el primer beso entre hombres filmado, además de ser uno de los primeros filmes comerciales que presentaban a la protagonista desnuda.

1928 The Wind —El viento—.
Dir. Victor Sjöström, con Lillian Gish y Lars Hanson.
Metáforas sexuales —que incluyen deseos incestuosos, frigidez y violación— en uno de los primeros thrillers psicológicos con carga sexual.

1929 Die Büchse der Pandor La caja de Pandora—.
Dir. Georg Wilhelm Pabst, con Louise Brooks y Fritz Kortner.
La historia de la libertina bailarina y prostituta Lulú es considerada la primera película con un personaje abiertamente lésbico: la condesa Anna Geschwitz —Alice Roberts.

1930 Der Blaue Engel El ángel azul—.
Dir. Josef von Sternberg, con Emil Jannings y Marlene Dietrich.
El nacimiento de la femme fatale por excelencia, encarnada por Lola Lola.[1]

El 31 de marzo, la Asociación de Directores y Distribuidores de Cine de los EE. UU., firman el Motion Picture Production Code —más conocido como «Código Hays», por su autor, Will H. Hays—, cuyo propósito es regular lo moralmente «aceptable y no aceptable» para el público estadounidense.

1931 Dracula Drácula—.
Dir. Tod Browning, con Bela Lugosi y Helen Chandler.
El erotismo del vampiro que, como sustituto del acto sexual, succiona sangre del cuello de jóvenes hermosas.

Madchen in Uniform Chicas en uniforme—.
Dir. Leontine Sagan y Carl Froelich, con Hertha Thiele y Dorothea Wieck.
Cinta alemana que cuenta el primer romance lésbico —con beso incluido— del cine, entre una adolescente de catorce años y su tutora.

1932 Betty Boop’s Bamboo Isle La isla de bambú de Betty Boop—.
Dir. Dave Fleischer.
Betty Boop es uno de los pocos personajes animados que proyectan sexualidad: a pesar de su cara inocente, la curvilínea Betty usa vestidos ajustados y escotados, y hace desnudos breves.

Bird of Paradise Ave del paraíso—.
Dir. King Vidor, con Dolores del Río y Joel McCrea.
Una juvenil Dolores del Río en el papel de una nativa hawaiana que nada desnuda y baila sensualmente cubriendo sus pechos sólo con un collar de flores.

The Sign of the Cross El signo de la cruz—.
Dir. Cecil B. DeMille, con Fredric March y Elissa Landi.
La decadencia de la Roma Imperial —homosexualidad, orgías, desnudez y asesinatos— en una superproducción hollywoodense.

1933 Ekstase Éxtasis—.
Dir. Gustav Machatý, con Hedy Lamarr y Aribert Mog.
Un drama romántico checoslovaco que simula, por primera vez en cine no pornográfico, un coito y un orgasmo femenino a partir del sexo oral.

King Kong.
Dir. Merian C. Cooper, con Fay Wray y Robert Armstrong.
Es famosa la escena en la que el simio gigante desnuda y baña a la protagonista Ann Darrow; estas escenas fueron censuradas.[2]

1934 Tarzan and His Mate Tarzán y su compañera—.
Dir. Cedric Gibbons, con Johnny Weissmuller y Maureen O’Sullivan.
Este filme sin censura estaba lleno de escenas con vestimenta reveladora, sexualidad «primitiva» y desnudez de la protagonista.

Entra en vigor el Código Hays, que dicta que «ninguna película habrá de sobajar la moral de quien la ve, así que no debería poner a las audiencias del lado del crimen, la maldad o el pecado». Con ello quedan prohibidas todas las escenas de sexo, desnudez, adulterio, homosexualidad o que impliquen «perversiones sexuales».

1944 Double Indemnity —Pacto de sangre—.
Dir. Billy Wilder, con Fred MacMurray y Barbara Stanwick.
Ante las prohibiciones del Código Hays, la sexualidad se vuelve más velada, pero con tintes más oscuros: el deseo se convierte en la puerta al asesinato y a la perdición.

1946 The Postman Always Rings Twice El cartero siempre llama dos veces—.
Dir. Tay Garnet, con Lana Turner y John Garfield.
Otro thriller erótico que conjunta sexualidad y asesinato, protagonizado por una seductora mujer en pantalones cortos.

Duel in the Sun Duelo al sol—.
Dir. King Vidor, con Jennifer Jones y Gregory Peck.

Un western francamente sexual, con escenas provocativas y apasionadas, aunque no explícitas.

1951 Era lui… sì! sì! ¡Era él! ¡Sí! ¡Sí!—.
Dirs. Marino Girolami y Marcello Marchesi, con Walter Chiari y Isa Barzizza.
La imagen de sex symbol de la italiana Sophia Loren —acreditada como Sofia Lazzaro— inicia en esta cinta, en la que hace un pequeño papel como una odalisca topless.

A Streetcar Named Desire Un tranvía llamado deseo—.

Dir. Elia Kazan, con Vivien Leigh y Marlon Brando.
Mutilada por la Liga de la Decencia católica por sus implicaciones de violación y ninfomanía, esta cinta elevó a Brando al pedestal de sex symbol.

1953 From Here to Eternity De aquí a la eternidad—.
Dir. Fred Zinnemann, con Burt Lancaster y Deborah Kerr.

La escena emblemática del beso adúltero de los dos protagonistas en trajes de baño entre la espuma del mar.

La superestrella Marilyn Monroe aparece desnuda en el primer número de la revista Playboy. Esta publicación la catapultaría como diosa sexual y sería un factor decisivo en el desarrollo del sexo como tema social y cinematográfico.

1955 The Seven Year Itch La comezón del séptimo año—.
Dir. Billy Wilder, con Marilyn Monroe y Tom Ewell.

Ya instalada como símbolo sexual, Marilyn refrenda su imagen en la paradigmática escena del vestido blanco que vuela en el respiradero del metro.

Continuará…

Juan María Ordóñez Velasco es un cinéfilo cuasi cuarentón —amén de cardiólogo— que gusta de coleccionar datos, nombres, fechas y enumeraciones cinematográficas que, a ojos de muchos, resultan inútiles. Las tres entregas de este artículo forman parte de un libro que próximamente se publicará bajo el sello de Otras Inquisiciones.


[1] v. Algarabía 66, marzo 2010, Los chicos malos: «Femmes fatales: las hijas de Lilith también van al cine»; pp. 42-48.

[2] v. Algarabía 64, enero 2010, Los chicos malos: «King Kong»; pp. 18-24.

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