La correctora de estilo

Esta es la anécdota de una tarde agitada en la Redacción de Algarabía, en la que por azares del destino —o por la saña de la madita suerte— entró la afortunada llamada de una señorita que deseaba hablar con la persona encargada del «estilo» de la revista.

por Francisco Masse

Los comentarios están cerrados, si tienes algo muy importante que decir acerca de este tema puedes enviarnos un correo.

También puedes comentar usando facebook: