La perspectiva de una hamaca en una palmera, la soledad absoluta, un horizonte que no se acaba nunca y todo, todo el tiempo del mundo para hacer lo que a uno le plazca, constituye un escenario ideal para solazarse en las páginas y las letras que siempre quisimos recorrer. He aquí varias listas de cinco libros que algunos de nuestros consejeros se llevarían a una isla desierta.

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